Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Carlismo en Cataluña. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Carlismo en Cataluña. Mostrar tots els missatges

divendres, 16 d’agost de 2019

Miquel Junyent i Rovira, insigne carlista català

Miquel Junyent
Tal dia com avui, el 16 d'agost de 1936, moria en Miquel Junyent i Rovira, poc abans que milicians armats d'Estat Català, Esquerra Republicana i la FAI entrassin al seu domicili per matar-lo.

Des de l'esclat de la Croada d'Alliberament, l'antic "jefe" carlí de Catalunya es trobava amagat, però, greument malalt i sense possibilitat de rebre atenció mèdica degut a la revolució, va decidir tornar a casa seva, éssent vist pels milicians hi feien vigilància. Els roigs van blasfemar quan la filla de Junyent els va comunicar que el seu pare acabava de morir, arribant un d'ells a proposar donar-li «el tir de gràcia».

Reproduïm a continuació unes notes biogràfiques que Víctor Saura va dedicar l'any 1998 a qui durant el primer terç del segle XX va ser director d'El Correo Catalán i un dels principals dirigents de la Comunió Tradicionalista a Catalunya:


MIQUEL JUNYENT 

«Un día me dijo el estimado Director, don Luis: Mañana vas a la Juventud Católica, para hacer la reseña de la velada literario-musical, y te fijas particularmente en el discurso de fondo que pronunciará un estudiante en Derecho, cuyo trabajo yo deseo que se publique algo extenso. Y en efecto; cuando llegó su turno ocupó la tribuna un apuesto jovencito, vestido de frac, que durante buen rato cautivó con su hábil dicción al auditorio, siendo muy aplaudido. ¡Era D. Miguel Junyent! 
¡Quién había de decirme a mí que aquel joven, imberbe, tenía que ser, con la ayuda del tiempo, el querido Director de El Correo Catalán y Jefe Regional del Partido Tradicionalista de Cataluña?». [8]


Miquel Junyent i Rovira va néixer a Piera (Anoia) l'any 1871 i va morir a Barcelona tot just començada la guerra civil, el 16 d'agost de 1936. Gairebé la meitat de la seva vida, 30 anys, la va passar dirigint El Correo Catalán, amb qui va haver d'amotllar-se a una monarquia massa liberal per a una mentalitat tradicionalista, a una dictadura que va decebre les expectatives que hi havien dipositat els car- Iins, i a una república que era a les antípodes del model d'Estat que ell i els seus proposaven. És, amb tot i les dificultats evidents, l'home que durant més temps va dirigir el «Correu», superant així al seu antecessor i, pel que sembla deduir-se del paràgraf anterior, descubridor.

El diari li va servir per fer carrera política, com aleshores era habitual, carrera que va començar representant els carlins catalans a la Solidaritat Catalana. En diversos moments de la seva vida, Junyent va ser regidor, tinent d'alcalde de l'ajuntament de Barcelona, diputat a Corts i senador. Dintre del carlisme, també va anar ascendint, primer dintre de l'executiva barcelonina i més tard a la catalana. Quan l'any 1919 es produeix l'escissió mellista, de la que parlarem més endavant, Junyent és el més ben situat per substituir Solferino (que s'alinia amb Vàzquez de Mella) en el càrrec de cap de la Junta Regional de Catalunya de la Comunió Tradicionalista. Com a insigne carlí que fou, Junyent va ser nomenat cavaller de l'Ordre de la Legitimitat Proscripta, i condecorat amb la Gran Creu de Carles III. [9]

Anys després de la seva mort, un home que al final de la seva vida el va tractar de ben aprop, Ricard Suné,[10] el va descriure en una de les seves comentades Estampas barcelonesas, amb les següents paraules:


«[...] Era el "director desconocido" porque su natural modestia le impedía concurrir a tertulias y espectáculos; pero también era el director de los grandes momentos, de los momentos decisivos. 
[...] Un articulo suyo [...] gravitaba sobre la opinión. Era reproducido por otros diarios que lo comentaban sabiendo lo que valía aquella expresión, que era mucho más que la de un partido. 
Su tacto, su buen sentido, le granjearon el respeto de sus propios adversarios, que aun hablan de él con admiración y elogio del barcelonísimo señor Junyent con aquella espontánea demostración de respeto paralela casi a aquella demostrada por los que nos iniciábamos —y aún algunos que ya estaban curtidos en el periodismo— levantándonos de nuestros asientos cuando entraba en la sala de redacción [...]». [11]


[8] ANÒNIM: «Memorias de un ex-reportero». A: Cincuentenario del... de diversos autors.

[9] PÉREZ DE OLAGUER, A.: «Junyent, Miguel». A: Enciclopedia Universal Ilustrada. Op. cit. Sulement 1936-1939, pàg. 457.

[10] Ricard Suñé (Barcelona 1913-1952) va entrar a treballar al «Correu» com a redactor de successos l'any 1930, i en poc temps va fer-se membre de la Joventut Carlista de Gràcia. Abans havia estat col·laborador de Las Noticias (1928) i redactor de Deportes (1929). Acabada la guerra civil, va continuar al «Correu», on durant força temps es va convertir en cronista de la ciutat a través de la seva columna diària que escrivia sota l'epígraf d'Estampas Barcelonesas. Va col·laborar amb nombroses publicacions carlines, on de vegades signava amb el pseudònim de Raül de Montcada.

[11] SUNÉ, R.: «El Barcelonismo de El Correo Catalán y Don Miguel Junyent i Rovira». A: El Correo Catalán (16 de desembre de 1951).


Saura, Víctor (1998): «Carlins, capellans, cotoners i convergents: història d'"El Correo Catalán" (1876-1985)», pp. 29-30.

diumenge, 10 de març de 2019

Liber scriptus proferetur...

Y a la faz de las generaciones abierto estará el libro de la vida; y en columna de honor ante el Dios de los ejércitos desfilarán, tremolando en sus manos las palmas del triunfo, los soldados de la Gran Comunión, pues ellos fueron los que derramaron su sangre y los que sacrificaron sus bienes en holocausto de nuestra invicta bandera, y mártires fueron y mártires serán los valientes atletas que firmes en las trincheras de la prensa e impertérritos, en el baluarte de la tribuna, defendieron, defienden y defenderán la causa por antonomasia sacrosanta, que es la causa de Dios, de la Patria y del Rey.


Carlos Forcada.                   
Director de «Ausetania» (Vich).

Tomado del libro "Homenaje de la Comunión Carlista á los Mártires de la Tradición y del Derecho" (1908)



dissabte, 10 de novembre de 2018

Así entró Carlos VII en España por primera vez, en 1869

Don Carlos (grabado de 1869)
Son curiosos y completan lo que manifestamos en el capítulo XLIV, pág. 510, los siguientes párrafos de una memoria inédita del marqués de Benaven. Después de ocuparse de la frustrada o simulada conspiración de Figueras y de Barcelona, que hacía inútil el viaje de D. Carlos a la frontera, cuya contrariedad sintió el señor, que deseaba pisar tierra española, y al ver que le disuadían de ello y le pintaban los peligros, dijo resueltamente:


«Quiero ir a España; os lo mando», dice:—En vista de tan firme resolución se constituyeron aquella noche en junta el general Tristany, el Dr. Vicente, Vallecerrato y Benaven; deliberaron a la vista del mapa, señalóse el punto, asumiendo juntos la responsabilidad de la empresa y derramar hasta la última gota desangre en defensa de S. M.  
Salió la comitiva real de la montaña Canigó y casa nombrada Lallan, donde estuvo parte de tres días, en cuya casa quiso el rey consignar un recuerdo antes de su salida, dejando oculto dentro de un libro que había sobre la mesa de su cuarto, su nombre, manifestando que en aquella fecha había pernoctado en aquel cuarto el rey de España.


Refiere la ida a los baños de Ameli, establecimiento de Monsieur Puyades, quedando en Lallan enfermo el Dr. Vicente, llegando indispuestos por el mucho calor Tristany y Vallecerrato, y mostrando D. Carlos su gran vigor y excelente naturaleza, pues ni se resintió de la jornada a pie, ni dejó de bañarse en el rio Tech; que se aprestó todo para ir al día siguiente a España, hacia donde marcharon en la mañana del 11 de julio de 1869, hospedándose en la pobre rectoría de Montalba, en cuyo pueblo oyeron misa por ser día festivo, y continúa:


Durante la misa no dejó la comitiva de llamar la atención de aquellos honrados labriegos; pero sobre todo, debió de ser grande la sorpresa del sacristán que, como de costumbre, pidió por las almas del purgatorio, al ver caer en el platillo una moneda de 20 francos que el señor había soltado, queriendo el sacristán devolvérsela por creer la había dado por un sueldo.  
El pobre cura al salir de la iglesia se desharía en obsequios que, por el tan elevado rasgo de caridad del rey, sospechaba el cura que debía ser alguna persona muy distinguida. Aprovechando esta ocasión pidióle el marqués un guía, invitándole a la romería; ofrecióse el rector a serlo; mostró el rey deseos de adquirir el gorro del sacristán que por ser domingo era nuevo, y le había chocado al señor, teniendo mayor empeño cuando supo que era un gorro catalán, a lo que se resistía el buen sacristán por costarle dos pesetas, mas al ver que se le daban dos duros, lo soltó con la mayor ligereza. 
Massanet de Cabrenys, primer pueblo español que visitó Don Carlos
Para demostrar el rey sus simpatías por los catalanes, se puso el gorro del sacristán, y con la faja de seda del marqués de Benaven que usa para sujetarse el pantalón y ceñirse el cuerpo, parecía el señor un voluntario catalán.   
La expedición emprendió, pues, su marcha a eso de las nueve, compuesta del rey, Tristany, Vallecerrato, Benaven, cura de Montalba y el mozo de Ameli con las caballerías, teniendo que andar casi siempre a pie por ser el terreno sumamente escabroso. 
Durante este camino, impresionado el rey preguntaba a cada momento si se llegaba a territorio español; cada minuto le parecía un siglo. Por fin llegó el instante deseado a las doce del día, y diciendo el cura, allí está España, señalando a unos 40 pasos, echó a correr el señor con la mayor velocidad, y todos tras él; y parándose de repente en su territorio, y desde donde se descubría un magnífico e impresionable panorama, tira al aire con toda su fuerza el gorro catalán para saludar a sus queridos catalanes, dando un grito aterrador de ¡viva España! sobre cuyo suelo se postró de rodillas besándolo como si lo hiciera con una reliquia la más sagrada. A su grito de ¡viva España! contestaron todos con el de ¡viva el rey D. Carlos VII! y aquí fue la escena conmovedora con el cura de Montalba, guía de la expedición, que apercibiéndose de que había tenido el honor de acompañar al rey de España D. Carlos VII, se postró de rodillas bañando con lágrimas de gozo las manos de S. M., del cual no sabia desasirse, y diciendo que Dios le había concedido la mayor dicha que podía esperar.
Desde este punto contemplaba el rey impresionado centenares de pueblos y caseríos españoles, teniendo a la vista el famoso castillo de Figueras y la muy liberal villa de Maconet (*), donde residía el famoso comandante Roge, caudillo republicano de toda aquella comarca, en la cual para mayor burla suya pudo el rey hacer su entrada. 
Allí comieron todos con la mayor alegría y tranquilidad bajo unas pequeñas encinas, donde por cierto debería levantarse un monumento conmemorativo en cuanto el rey esté en posesión de sus dominios. Concluida la comida, en la que hubo brindis, el rey saludó a su querida España, de la que con tanto sentimiento se despedía, disparando los seis tiros de su revolver, contestando con los suyos Tristany, Benaven y Vallecerrato. 
Levantóse acta de aquel suceso, firmándole sobre una roca que servia de mesa, y los nombramientos de comandante para D. Alfonso, que servia en Roma, de ayudantes de campo y de órdenes, para Tristany, Vallecerrato y Benaven, y de mariscal de campo para Plandolit. Antes de salir de España recogió el rey una porción de piedrecilas de mármol y plantas silvestres, en las que veía una preciosidad y un tesoro por ser de su querida España, y se llevó multitud de margaritas para la reina. Regresaron a los baños de Ameli, donde se despidió el buen cura de Montalba, a quien el rey dio mil francos para los pobres, y en Ameli, al pasar la comitiva cerca de un grupo de bañistas, fija uno de ellos, catalán, la vista en S. M., y aunque sólo conocía su retrato, se postró de rodillas, bañándole las manos en lágrimas. 
Por la noche regresó a París.

Historia contemporánea : anales desde 1843 hasta la conclusión de la actual guerra civil, vol. VI (Antonio Pirala, 1880)

* Debe referirse a la villa de Massanet de Cabrenys.
(La negrita es nuestra.)

divendres, 2 de novembre de 2018

Los Sindicatos Libres explicados por uno de sus fundadores, Feliciano Baratech, en 1968


DON FELICIANO BARATECH ALFARO

«Afiliados a los Sindicatos Libres se unieron al alzamiento barcelonés del 19 de julio.» 

La veu dels sindicats lliures no m'ha estat difícil d'escoltar-la.

L'il·lustre periodista don Feliciano Baratech Alfaro, subdirector del vespertí La Prensa, és la persona més indicada. Hi entro en contacte immediatament. Bon amic i excel·lent company, ens coneixem fa força anys. Don Feliciano demana, abans del que va a dir-me absolutament inèdit, que surti sense una sola modificació, ni tan sols la d'un simple punt o coma. I vol una còpia que li faré a mans prèviament. 


Feliciano Baratech Alfaro 
(Huesca, 29/10/1896—Barcelona, 12/04/1977)
Trabajó en la redacción de los periódicos carlistas 
El Correo Español y El Correo Catalán. Cofundador en
 1919 en Barcelona de los Sindicatos Libres, publicó, en 1927, 
Los Sindicatos Libres en España, su origen, su organización, su ideario
Fue asambleísta nacional con la Dictadura de Primo de Rivera. Durante 
la II República escribió para el diario barcelonés La Razón, que dirigía 
José Bruy dirigió en Huesca el periódico agrario La Tierra (1933-1936). 
Desde 1939 fue redactor en Barcelona de la Hoja del Lunes y de 
Solidaridad NacionalEn 1955 fue premiado con la Cruz de la Orden de Cisneros
Se casó con la hermana de Ramón Sales, Antonia Sales Amenós (1905-2000).

Contraria el senyor Baratech la lectura d'unes línies que llegeixo durant l'entrevista celebrada el 30 de juny de 1968. Pertanyen a un llibre de Maximiano García Venero. Copio: 


«En su expansión por España, el Sindicato Libre sólo consigue la adhesión de núcleos obreros de conducta sindical sospechosa. Se conoce pronto la ayuda que reciben de la Confederación Patronal y de las autoridades. La UGT rechaza su convivencia. Los Sindicatos Católicos, también. Hacia primeros del ano 1920 no logran, los Libres, fuerza suficiente para hacer sentir su presencia mediante unos grupos de choque parecidos a los del Sindicato Único.


» De fals i absolutament fals qualifica, don Feliciano, aquest text. I lamenta que hagi pogut sortir de la ploma d'un escriptor que ha estat molts anys company seu de Redacció i que és militant del Movimiento. Per altra banda, reconeix que els Lliures han tingut, sempre, «mala premsa». 

Don Feliciano, oriund d'Aragó, assambleista que fou de la Dictadura, es jubilà el 1972 als setanta-sis anys d'edat, després de 56 de brillant exercici de la professió, però decidit a proseguir les dues seccions d'Economia i Política Internacional que porta al seu diari. Direm, també, que començà el Periodisme l'any 1917 a El Correo Español de Madrid. Després de pasar pel Noticiero de Saragossa, ve a Barcelona a treballar a El Correo Catalán i, més tard, a La Razón. Juliol del 1936 el troba dirigint a Osca, la seva ciutat natal, La Tierra, que fou òrgan del «bloque de derechas».

Continuen les meves preguntes i, amb elles, la resposta que a totes i cada una d'elles em dicta don Feliciano, que jo recullo amb absoluta fidelitat. 


Feliciano Baratech en 1964,
galardonado con el premio periodístico
«España 64. Veinticinco años de paz»
« — Orígens? 

» — El Sindicato Único, que había conseguido mediante la coacción y el terror obligar a todos los obreros a ingresar en su organización, acordó en uno de sus congresos adherirse a la Confederación Mundial Comunista. Al definirse, la CNT, comunista, los afiliados pertenecientes a los veinte y pico de círculos obreros tradicionalistas radicados en Barcelona, se encontraron incómodos y decidieron recabar su libertad sindical. Celebran, al efecto, una reunión en el Ateneo Legitimista de la calle Laboria, detrás de la catedral, y se funda el Sindicato Libre Regional, con secretaría en todos los círculos tradicionalistas. Igualmente se nombró presidente a Ramón Sales Amenós, dependiente de comercio, natural de Ciutadilla (Lérida), de diecinueve años de edad, que trabajaba a la sazón en un despacho de tejidos de la calle de Urgel.

»Despechados, los Sindicatos Únicos trataron de eliminar mediante atentados a los Libres. Al resistir éstos tan intolerable coacción, se les adhirieron las sociedades de camareros, cocineros y otras, así como fuertes núcleos de diversas profesiones y oficios, con los cuales se fue desbordando el primitivo Sindicato Libre en otros tantos Sindicatos profesionales. Uno que alcanzó mucha resonancia fue el de Banca y Bolsa, el cual declaró la huelga de personal bancario en Barcelona, en apoyo de un acuerdo adoptado por el Comité Paritario del ramo estableciendo nuevos salarios. Entonces, este Sindicato Libre de Banca y Bolsa se extendió por toda España y, a la salida de un mitin celebrado en Valencia por esta organización, su presidente, Baltasar Domínguez, y el secretario, Francisco Cervera, fueron muertos a tiros por el Sindicato Único.

»Con posterioridad, se formó la Federación Nacional de Sindicatos Libres, en la que se integraron los Sindicatos Católicos Libres del Norte de España; los Sindicatos Católicos de Valencia; parte de los Sindicatos Católicos de Madrid y de Asturias. Igualmente las organizaciones agrarias católicas que dirigía don Maximiliano Arboleya.

» —Ideari?

» — El año 1923 aceptó el de la Democracia Cristiana que existía en Madrid, presidida por don Severino Aznar Embid, de la que formaban parte don Inocencio Giménez, don Salvador Minguijón, los RR. PP. José Gago, dominico, y Bruno Ibeas, agustino, entre otras personalidades.

» — Lluites? 

» — Puramente defensivas contra el terrorismo, ante la FAI. 

» — Arriben a tenir, realment, força els Lliures? 

» — Bastante fuerza. Focos principales en Navarra, Santander y las Provincias Vascongadas. También en Aragón. El Libre llegó a convocar dos congresos de carácter nacional: el primero en Barcelona, en 1925; el segundo en Madrid, el 1927.

» —Actitud observada en temps de la Dictadura?

» — Nuestro ideario fue, siempre, de plena colaboración con el poder constituido. Participamos, por ejemplo, en comités paritarios y comisiones arbitrales. Desarrollamos otras actividades.

» — Ve la República. Què passa?

» — Orden de exterminio contra nosotros. Los pistoleros cenetistas, guardia cívica de determinada autoridad, se dedican a la "caza" de los nuestros.

» — Arriben a desaparèixer els Lliures, aleshores?

» — No, totalmente. Ángel Sabador, que era secretario de nuestra Federación Regional, y que había sido encarcelado el 14 de abril, funda después la Federación Obrera Catalana, pero no tendrá arraigo. Tras los sucesos de octubre de 1934, Sales trata de reconstruir los Sindicatos reorganizando los cuadros directivos. Pero... los acontecimientos se precipitan con la ocupación del poder por el Frente Popular. Sales es detenido el 17 de julio, juntamente con Juan Segura Nieto, director del semanario anticomunista Frecuentes.

» — ¿Prenen part, els Sindicats Lliures, en l'aixecament barceloní del 19 de juliol?

» — Nuestros afiliados sí, ciertamente. Un grupo de trescientos se ofreció para unirse a las fuerzas del cuartel de Pedralbes. La mayor parte fueron detenidos en el canódromo, donde se concentraban. Otro grupo, unióse al Arma de Artillería, a las órdenes del capitán López Varela. Otro grupo todavía, salió de los cuarteles de San Andrés, llegando con las unidades sublevadas hasta la plaza de Cataluña y tomó parte muy activa en la lucha entablada en dicho sector.

» — Què s'ha fet, mentrestant, del "jefe"?

» — La FAI libera a todos los presos de la Celular. Con Segura Nieto, salió confundido entre la masa de excarcelados. Sales y Segura se apresuran a ocultarse en domicilios de confianza. Pero Ramón Sales, a quien se señalaba como ministro de Trabajo del futuro Gabinete nacional, es capturado por la CNT el 30 de octubre del año 36. Un militante del Libre, bárbaramente maltratado, revela su paradero.

» — Quan és occit?

» — Antes, sufrirá toda clase de vejámenes y torturas. Era tanto el odio cimentado contra él que, en vez del simple tiro en la nuca en los frecuentes "paseos" de aquel entonces, le reservaron la muerte más atroz. Ocurrió una madrugada del siguiente noviembre, en el chaflán de las calles Consejo de Ciento - Villarroel, ante el edificio de la "Soli". Encadenados sus pies y manos en cuatro camiones, emprendieron estos vehículos, simultáneamente, la marcha en dirección distinta. Sales murió descuartizado.»

Feliciano Baratech Alfaro morí a Barcelona el 13 d'abril de 1977.


Joan Sariol Badía, Petita història de la guerra civil: vinti-tres testimonis informen, pp. 71-75 (1977)

dimecres, 24 d’octubre de 2018

Manifiesto de Rafael Tristany a los catalanes (1873)

Tal día como hoy, 24 de octubre, en 1873, el general carlista Rafael Tristany firmaba en su cuartel general de Igualada un manifiesto españolista dirigido a los catalanes con la intención de atraerlos a la Causa de la Tradición y la Legitimidad, que controlaba en esas fechas buena parte de Cataluña, alzada en armas contra el gobierno revolucionario. La proclama fue publicada en EL ESTANDARTE CATÓLICO-MONÁRQUICO, periódico carlista de Cataluña que dirigía Juan Vidal de Llobatera. Debido a su gran interés, nos hemos tomado la molestia de transcribirlo para nuestros lectores y lo reproducimos a continuación.

Rafael Tristany (Ardévol, 1814 - Lourdes, 1899)

NOBLES Y LEALES HABITANTES DE CATALUÑA:

Al dirigirme en esta ocasion à vosotros, con motivo del mando interino del Ejército de este Principado que S. A. R. se ha dignado confiarme, durante su ausencia, no pretendo en manera alguna cohibir en lo mas mínímo vuestros naturales derechos ni vuestras justas aspiraciones, en cuanto sepais conduciros como buenos y honrados ciudadanos españoles, ni mucho menos intento imponeros mi voluntad, como os imponen la suya los populacheros filosofastros quebrantando sus propios principios, despues de haberlos infinitas veces preconizado y exaltado en la prensa y en la tribuna, en el club y en las plazas, para ahora burlarse sarcàsticamente de sus crédulos admiradores, hollando con cinismo las doctrinas y las leyes que cuando necesitaban de vosotros propalaron y os prometieron. Quiero tan solo preveniros contra las asechanzas de esos demócratas aduladores que han sacrificado siempre y sacrifican cada día mas sus utópicas teorías à su bienestar y comodidades particulares, mofándose à todas horas y en todos sus actos del sencillo pueblo, siempre dócil à sus mentidas y falaces promesas, que nunca han cumplido, ni jamas podràn cumplir.

Tiempo habeis tenido de sobra para comparar nuestra heróica, noble y leal conducta con la observada por las hordas del liberalismo, con el proceder de los obcecados por esa aberracion del entendimiento inspirada por el demonio del orgullo que fué su progenitor. Si los que profesais ideas distintas à las nuestras, no estais ciegos y no quereis à la pasion y al egoismo políticos sacrificar la verdad y el sentido comun, decid con la franqueza que os es característica; ¿merece nuestro intachable comportamiento los intencionados epítetos ni las malvadas calumnias que en mil reuniones y papeluchos os han hecho oir y leer para concitaros contra la Monarquía tradicional, la antipatía y el ódio? ¿Es semejante conducta tan siquiera propia de personas que estimen en algo su dignidad y reputacion?

Los principios que con orgullosa constancia defendemos, jamàs han sido pisoteados por nuestras invictas huestes, como lo han sido uno por uno todos los hipócritamente inventados, sostenidos y proclamados por la revolucion. Dejariamos de ser católicos-realistas si llegàsemos por un momento à imitar à nuestros enemigos: harto lo sabeis y lo saben también los corifeos del liberalismo.

Nuestra gran comunion nacional, eterno símbolo y personificacion perpétua del leal y verdadero pueblo español, es la única, que representa las venerandas tradiciones, las imperecederas glorias, el caràcter y el sentimiento que hicieron inmortal à nuestra queridísima España. Observad, si no, y meditad sobre los viles, infames y rastreros medios que buscan infatigables y emplean los revolucionarios todos para destruir una idea que vivirà en España, mientras el Catolicismo y la Monarquía existan en el mundo y corra sangre en nuestras venas.

Si el verdadero pueblo español no se sintetizara en los defensores de las instituciones, cuyo conjunto vulgar y malamente se califica de partido, no se cubrirían ciertos bandos como se cubren con el manto de la hipocresia, titulándose realistas y católicos por grados y segun la verguenza que ruboriza sus megillas, ó mejor dicho, segun su talento, astucia ó malicia para engañar al pueblo, logrando a mansalva sus mas depravados intentos y cometiendo impunemente los mas horrendos crímenes. Esos hombres perniciosos y funestos, cien veces traidores y cien veces perjuros, son los que desde 1812 estàn consumando el triple parricidio de lesa-Religion, lesa-Patria y lesa-Majestad, invocando unas veces el ausilio del pueblo, otras el amparo de la corona y otras el socorro de la tiara, segun sus necesidades de momento, para despues de haber hecho su negocio, reirse de España, del Rey y de la Santa Sede. Esos son los villanos, eternos enemigos de nuestra patria, que, llamàndose liberales, quieren pasar por españoles, sin serlo, y por católico-monàrquicos, siendo así que no tienen ni fé, ni patriotismo, ni conciencia. Recuerda, pueblo catalan, recuerda que lo que no pudo alcanzar en España toda la ambicion y las bayonetas todas de Napoleon I, lo realizaron la hipocresía, la traicion, y la perfidia de esos miserables que, vendiéndose al extrangero, profanaron sacrílegos tu puro suelo, rasgando tus leyes, ridiculizando tus tradiciones y humillando tu grandeza para traerte una constitucion impia y estúpida tras de un extrangero rey beodo; en pos de este una reina niña, à quien despues han vendido, insultado ó abandonado y luego otro rey extrangero é imbécil, á quien han ridiculizado, y por último una tirànica y despótica dictadura que con el disfraz de república quieren les sirva de eslabon para coronar à un niño sin fuerzas, talento ni principios, que acepte y sancione las leyes extrangeras que hasta hoy han prodigado, a ellos comodidades y bienestar material, y à ti llanto, luto, miseria, deshonra y ruinas. Esos son los hombres que, invocando siempre la santa palabra libertad para seducirte, viven con tu trabajo, quitan el pan à tus mugeres y à tus hijos y han derramado mil veces inútil y bàrbaramente tu sangre, cada vez que les exigiste lo que te prometieron. Esos son los hombres, en fin, que estan también hoy al lado de tu tirano Castelar, que le aconsejan y te señalan con el dedo como su víctima espiatoria, llamàndote en su ayuda y en contra nuestra, ó mejor, en contra, de tus intereses, para comerciar una vez mas con tu sangre y engordarse, como las morenas de los antiguos estanques romanos, con los restos del esclavo pueblo español. Pero, ¡vive Dios! que haremos con los que à tanto se atreven un terrible y ejemplar escarmiento.

Se me han agolpado estas consideraciones al contemplar la indiferencia y menosprecio con que se miran las mas altas y sagradas cuestiones políticas y sociales, consintiendo impasible el pueblo español que al frente de esta mal llamada república figure y conduzca el timon del Estado el hombre mas insignificante, mas perturbador, populachero é inconsecuente, que pisa sus mismos principios y rompe sus mismas leves, sin dar razon de su mudanza ni de su conducta; el hombre que, estudiando y diciendo algunas frases de electo, aspiraba desde la oposicion al aplauso de las mugeres y de los hombres vulgares, introduciendo en las entrañas de la sociedad el veneno que él ahora no quiere probar; el demócrata que escribía sus discursos en gabinete aristocràtico y los pronunciaba con el guante blanco en una mano y el pañuelo de fina batista en la otra; el célebre Castelar, que sería por si solo capaz de desacreditar la forma republicana, si de descrédito fuese susceptible esa planta exótica en nuestra monàrquica Nacion.

CATALANES:

Nadie como el actual Dictador supo pintar las làgrimas de la madre, las angustias del padre, la aflixion de las hermanas, la desesperacion de las prometidas esposas, el quebranto de las familias, el abandono de los campos, la paralizacion de la industria, la muerte del comercio, el detrimento de las ciencias, cuando el jóven desventurado, víctima del azar, se despedía, tal vez para siempre, de sus mas predilectos objetos y de sus prendas mas queridas para ir à tejer la indigna corona de un déspota y desapiadado tirano: y sin embargo, ningun poder exigió de España una leva de OCHENTA MIL HOMBRES. Nadie como Castelar ha lamentado la inmoralidad de los cuarteles, la dura esclavitud del soldado, menos llevadera que la que sufren los negros en América; la pena de muerte; la mordaza de la imprenta etc. etc., y no obstante, el improvisado autócrata hace arrancar de sus casas y arrebatar á sus familias los mozos violentamente, hace fusilar traidora, vil y cobardemente à soldados españoles por haber puesto en práctica las teorías que él les enseñó y tanto les aconsejó; encadena, la prensa española de Una manera á que ningun gobierno de los que él llamaba reaccionarios se habia atrevido, y esto lo hace después de haberse encumbrado por medio de la imprenta à la fortuna y à la posicion que ocupa.

¿Y qué diremos de los medios à que el actual presidente de la república apela para recoger los mozos hasta completar los OCHENTA MIL HOMBRES que se propuso? Harto lo sabeis; no pudiendo llevarse otros, echa mano de los mozos inútiles, de los hijos de viudas pobres y padres sexagenarios, y si aquellós se ocultan para no servir á un gobierno que tantas veces habia proclamado la abolicion de las quintas, se venga inhumanamente de sus familias, reduciendo á prision á sus individuos ó embargándoles bienes por la exorbitante suma de MIL DUROS. No tiene bastante con esto todavía; trata ya de llamar á las armas otra reserva hasta formar un ejército de CIENTO CINCUENTA MIL HOMBRES y de armar forzadamente ademàs á todos los ciudadanos de DIEZ Y OCHO À CINCUENTA años. Esta es la libertad que tanto predicaba Castelar; ese es el ejército de voluntarios con que contaban los republicanos para sostener y defender el prestigio y la popularidad de un desdichado sistema, y con el cual, ¡Cobardes! pretendian insensatos acabar en tres dias con el ejército realista, que muy en breve dará al traste con todos los republicanos habidos y por haber.

Aun cuando el liberalismo no estuviera condenado à muerte y no luchara ya con los últimos estertores de su infernal agonía, el ejército que trata de organizar el llamado gobierno de la república, compuesto de soldados forzados de una parte y por otra de militares indignos y sin honor y hordas de barateros y asesinos, espuma de la sociedad; sería la mas evidente señal no ya de decadencia, sino de descomposicion de todas esas ridículas paródias de gobierno que llevan siempre consigo la mas monstruosa anarquia.

Levántase por otra parte la nueva sociedad española, que, llena de vida, se presenta imponente, siendo ya del todo imposible contrarestar el empuje de sus bravos soldados voluntarios que en número de mas de SETENTA MIL van al combate y á la victoria, guiados tan solo por su abnegacion y patriotismo sin igual, henchidos por el noble sentimiento de salvar á su patria del cataclismo que la amenaza. ¡Solo la gran comunion verdaderamente española era capaz de emprender tamaña empresa! Y, no lo dudeis, catalanes, Dios salvarà la España y pronto se veran coronados de gloria, nuestros heroicos esfuerzos.

Hoy los campos estan ya deslindados; por un lado los realistas que con desinterés y virtud defienden los sacrosantos principios simbolizados en la inmaculada bandera de DIOS, PATRIA Y REY; por otro los hijos espúreos de esta desventurada Nacion, que en su breve tiempo de existencia han roto y pisoteado todos los principios que constituían su credo político, destrozándose siempre entre sí para devorar los restos del exausto Erario. Elegid, pues, porque entre las dos soluciones no hay término medio. O las armonías de la benéfica Monarquia católica, ó los horrores del socialismo y la internacional.

Ha llegado para España la hora suprema en que todos los ciudadanos deben ser soldados; yo no quiero ni puedo atraerlos con violencia, pero tampoco consentiré que en las provincias de mi mando sean sacados de sus casas por la fuerza enemiga los que no tengan voluntad de alistarse en ella. Todos los que sintais el ardor de la fé, de la abnegacion y de la constancia y no querais ir à engrosar el bando de los enemigos de nuestra patria, venid à mi, que os protegeré y conduciré à un triunfo cercano, seguro y definitivo. Antes que someteros à la dura coyunda de un gobierno anti-español, sed voluntarios realistas, que, despues de la recompensa que como à soldados se os haya dado, sentireis la satisfaccion que embarga al hombre bueno, mereciendo bien de DIOS de la PATRIA y del REY. ¡A las armas! Catalanes, si no queréis ser tratados como esclavos.

¡A las armas! Catalanes, si no quereis ser tratados como esclavos. ¡A las armas! todos los que sintais inflamado vuestro pecho con la santa llama de puro españolismo. ¡A las armas! si no deseais seguir siendo viles instrumentos de cuatro farsantes y especuladores cuyo comercio es vuestra sangre!

Ya veis lo que puede esperarse y à donde puede conduciros el malhadado gobierno de la república, compuesto de sempiternos perturbadores, conspiradores, traidores y perjuros.

Y vosotros, republicanos de buena fé, (si es que hay alguno) mirad qué es lo que se ha hecho de la tan cacareada FEDERAL, de aquellos derechos naturales, ilegislables, inalienables, inprescriptibles, anteriores y posteriores, inherentes, inmanentes y permanentes y demàs gerga Salmeroniana con que os calentaban la cabeza, seducían vuestro corazon y esplotaban vuestra ignorancia, y como se protan aquellos republicanos de antaño que querían ahogar en libertad al pueblo español. Acordaos de sus promesas, ved lo que os han dado y adonde llegaron las cosas; decidíos..... Al vado ó à la puente; ó la Monarquía paternal de D. Càrlos VII, ó la tiranía de la Dictadura; ó la verdadera libertad, ó el servilismo de la esclavitud.

CATALANES:

¡Viva la Religion!

¡Viva la España Monàrquico-tradicional!

¡Viva Carlos VII, Rey de España!

¡Vivan los Fueros y Franquicias de Cataluña!

¡Muerte al liberalismo en todas sus formas!

Cuartel General de Igualada 24 octubre de 1873.

Vuestro General en Gefe interino,

       Rafael Tristany.


EL ESTANDARTE CATÓLICO-MONÁRQUICO (1 diciembre 1873)

dijous, 18 d’octubre de 2018

Fray Magín Ferrer y Pons (1792-1853)


Hábito de un fraile mercedario
Tal día como hoy, 18 de octubre del año 1792, nacía en Barcelona Magín Ferrer y Pons, religioso de la Orden de la Merced, una de las primeras y más brillantes plumas con que contó el carlismo.

Tras el traicionero convenio de Vergara, Fray Magín Ferrer seguiría defendiendo la causa de la Religión y de la Patria durante un tiempo —el reinado de Isabel II— en que el legitimismo estuvo oficialmente proscrito. Su célebre obra La cuestión dinástica, demostración de los derechos al trono de Don Carlos, no vería la luz hasta 1869, tras la revolución de Septiembre del año anterior, que con todas su calamidades trajo también nuevos bríos para la Comunión Católico-Monárquica, que volvería a ondear bien alto su sacrosanta bandera de Dios, Patria y Rey.

Reproducimos la biografía que le dedicó la enciclopedia Espasa, no sin dejar de advertir que contiene un error de fecha, pues Fray Magín Ferrer falleció en Madrid el 16 de abril de 1853 (de lo que dio cuenta el diario La Esperanza) y no en 1862.


FERRER Y PONS (MAGÍN).

Biog. Escritor y religioso mercedario español, n. en Barcelona en 1791 y m. en Madrid en 1862. A los quince años abrazó la vida religiosa y por espacio de seis fué profesor de teología del convento de Barcelona. Más adelante fué rector del Colegio de San Pedro Nolasco de Tarragona, en el que enseñó teología hasta 1829. Desempeñó, además, los cargos de examinador sinodal de varios obispados, de secretario de cámara de los de Urgel, Burgos y Solsona, y de director de la librería religiosa de Barcelona. Según Mañé y Flaquer, durante la primera guerra carlista propuso á la Junta de Berga que pidiera á don Carlos el restablecimiento de los fueros y libertades de Cataluña.

Colaboró en varios periódicos y publicó: Historia de la última época de la vida política y militar del conde de España y su asesinato (Barcelona, 1840); La alocución del papa Gregorio XVI vindicada de las declaraciones hipócritas y calumniosas en el manifiesto publicado por don José Alonso, ministro de Gracia y Justicia (Tolosa, 1841); Las leyes fundamentales de la monarquía española según fueron antiguamente y según conviene que sean en la época actual (Barcelona, 1843); Impugnación critica de la obra titulada «Independencia constante de la Iglesia hispana y necesidad de un nuevo Concordato» (Barcelona, 1844); Historia del derecho de la Iglesia en España, segunda parte de la anterior (Barcelona, 1845); Compendio de esta última (Barcelona, 1849); Diccionario castellano-catalán (2.ª ed., Barcelona, 1847); Diccionario catalán-castellano (2.ª ed., Barcelona, 1854); La cuestión dinástica (Madrid, 1869), así como varias traducciones.


Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, tomo XXIII, 1924 (p. 931)

dimarts, 15 de maig de 2018

Entrevista a Josep Cabaní Bassols (1895-1976), director d'El Correo Catalán abans de la Croada d'Alliberament

JOSEP CABANÍ BASSOLS *

«El càrrec de director significava, aleshores, un risc d'envergadura.»

Fotografia d'un homenatge a Josep Cabaní, gerent d'El Correo Catalán,
per les millores introduides en el diari (El Siglo Futuro, 10 de març 1936)

La nit del 18 de juliol de 1936 el senyor Josep Cabaní Bassols serà l'únic dels directors de la Premsa barcelonina que tindrà puntual coneixement, amb caràcter oficiós, que l'aixecament militar va a produir-se la matinada immediata. Allò que més o menys hom suposa, ell ho sap de font absolutament fidedigna. És ben clar: el seu diari, El Correo Catalán, és, aleshores, l'únic bel·ligerant dels de la banda dreta dels nostres medis informatius. La Comunió Tradicionalista, de la qual és òrgan, s'ha arrenglerat arreu d'Espanya al costat de l'Exèrcit. Els carlins de totes les edats, tres generacions compreses, es presenten a les casernes per prendre les armes, a Navarra amb Mola; a les Canàries i al Marroc amb Franco; a Barcelona, a les ordres de la UME. Lluitaran durant la contesa en tots els fronts en primera línia, i amb la «cinquena columna» de la reraguarda republicana. La contribució de sang del Carlisme serà realment elevada, impressionant, igual que el segle XIX.

La vinculació del senyor Cabaní amb El Correo Catalán comença ideològicament molt jove. Membre del seu consell d'administració; més tard, durant els anys 1933 i 1934 en serà gerent. El 1935 li és conferida, a més, la plaça de director, perquè el senyor Joan Soler Jané l'ha deixada per poder atendre millor les seves obligacions com a regidor de l'Ajuntament de Barcelona.

«—El càrrec significava en aquells moments —em diu— un risc d'envergadura. Equivalia a jugar-me la vida, a viure en continu sobressalt, totes les hores. Fitxat i vigilat per l'extrema esquerra, l'any llarg que l'exerceixo m'obligarà a canviar prudentment, dues vegades, de domicili. Persones d'absoluta confiança m'avisen renovadament que és una temeritat per a mi, circular sol pel carrer. Un mes abans del 18 de juliol, acompanyat pel redactor Ricard Suné, visito el delegat especial d'Ordre Públic coronel Caselles, que em facilita escorta de policia. Sóc l'únic director que la necessitaria.»

Demano l'ambient que es respirava, pel periòdic, aquell dissabte...

«—Vam treballar com tots els dies —evoca el senyor Cabaní—. Normalitat absoluta a la redacció i als tallers. Vull dir que era al seu lloc tothom qui havia d'ésser-hi. Molta precaució amb l'escassa informació nacional que ens arriba de les agències. Constant contacte amb Censura. Recordo ara que va fer-nos canviar els títols de primera plana.»

—Vostè sabia que la cosa era tant imminent?

» —Anem a pams. Coneixement del que es preparava, oficialment, no. Quan algú em consultava, fos dels nostres o simple simpatitzant amb el canvi que esperàvem, a tots deia el mateix: "No sé res. Jo dono la cara des del diari." No enganyava a ningú.»

«JO ERA AL PEU DEL CANÓ»

La nit del 18 de juliol el senyor Josep Cabaní ocupa, igualment, el seu despatx del diari.

«—Quan divendres coneixo per les emissores estrangeres l'alçament de l'Àfrica espanyola, es fa lògic suposar que aquest s'estendrà com un regueró de pólvora per la península. Els mateixos esquerrans ho temien. Com a director de El Correo Catalán no podia desertar del meu lloc. Matisaré. Jo era al peu del canó amb el pressentiment que "ho teníem damunt". Ara bé. El nostre cap regional i delegat regi Tomàs Caylà havia dit que "m'ho faria saber a temps". Com sigui que aquella tarda del dissabte no compareix pel carrer de Banys Nous, penso si s'haurà ajornat el moviment. Torno al periòdic després de sopar. Serien les onze quan Caylà entra a veure'm. "Aquesta matinada", fa quan estem sols i a cau d'orella. Sóc circumspecte i formula observacions. "No pots jugar-te l'organització el primer dia. Ho teniu tot ben articulat?" Caylà se'm mostra esperançat.
Fotografia de l'homenatge a Joan Cabaní el març de 1936

»Guardo la notícia per a mi. Cap a les dues de la matinada me'n vaig a casa. Em consta que el diari va tirar-es com de costum. Els carrers, força normals en la ruta que porta a l'avinguda del Marqués del Duero, on jo vivia. No dormo. Cap a les cinc, passa la tropa pel davant de casa. El 20, quan Goded anuncia la rendició, em procuro amagatall. Estableixo contacte amb tots els amics que se m'ocorren; cap no em brinda hospitalitat. Tothom està mort de por, excepte un, el comerciant de maquinària tèxtil senyor Jaume Castells, a qui havia tractat privadament, que m'ofereix el seu domicili del carrer de Girona. Hi romandré fins el 3 d'agost.»

EL PAS DE LA FRONTERA

Per eludir responsabilitats, el senyor Josep Cabaní es refugia a la zona de Torrellas del Llobregat
—ens explica— fins el mes de maig següent.

«Allí tindré oportunitat d'informar-me de la incautació del diari pels del POUM: de l'assassinat del meu germà Llorenç, absolutament apolític, el 9 d'agost, i que el meu pis ha estat ocupat per uns refugiats que, en acabar la guerra s'ho enduran tot, llevat dels mobles.»

«La primavera de 1937 aconsegueixo travessar la frontera per la comarca de la Garrotxa. Finida una fatigosa i inacabable caminada, arribo al primer poble francès de l'altra vessant, Lamanère, on sóc, certament, molt ben atès. L'endemà marxo a Sant Sebastià. A la frontera d'Irun ve a rebre'm l'amic Mataqué.

»A la zona nacional em dono a conèixer i se'm fa objecte d'una cordial recepció. El cap dels serveis de Premsa, Giménez Arnau, em proporciona carnet oficial datat a Burgos, i se'm reconeix la condició de director de El Correo Catalán. Ai las!, però. Passat un cert temps se'm comunica que per al mateix càrrec ha estat designada pel "mando" una persona distinta. Sabré qui és. Sorpresa majúscula. Ara ja és mort. Erem força amics. Puc assegurar que jo no ho hauria dit mai. Opto pel silenci més absolut. No em vull incomodar amb ningú, oi més quan he salvat miraculosament, en poc temps, per dues vegades seguides, la vida. Però vaig quedar escarmentat.

»Un cop finida la guerra, seré una altra vegada gerent del meu diari fins a 1942 i, més tard, conseller-delegat del 1950 al 1954.»


Josep Cabaní Bassols morí el 15 de maig de 1976. *



Joan Sariol Badía, Petita historia de la guerra civil: vint-i-tres testimonis informen, pp. 113-116.


Notes del blog La Tradició de Catalunya:

* Josep Cabaní i Bassols va néixer el 6 de febrer de 1895. (Vegeu: Índex alfabètic de defuncions de l'Ajuntament de Barcelona).

* L'autor del text que reproduïm escriu, erròniament, "Joan Cabaní Bassols". Hem canviat "Joan" per "Josep" en totes les referències al nom de l'entrevistat.

diumenge, 6 de maig de 2018

Primer Sitio de Gerona (canto patriótico)


ASALTO NOCTURNO

Cerca es de media noche: triste, fría;
la luna esconde su fulgor radiante;
las estrellas envuelven sus fulgores
en nube que cual manto de agonía
se extiende amenazante,
anunciando á la villa desdichada
ruinas, asolación, muertes, dolores,
abortos de los viles invasores.

⚜⚜⚜

A oscuras y sin ruido cual ladrones
que meditan infame latrocinio
se acercan los franceses escuadrones.

¡Ciudad desventurada,
llegó la hora fatal de tu exterminio!

Mientras quizás descansas descuidada
tras rudo batallar, el enemigo,
respirando venganza,
se acerca á tí; mudo testigo
será la noche de tu horrible estrago;
no hay para tí esperanza:
se acercan á tu muro. ¡Instante aciago!
Ya arriman las escalas, se encaraman
y nadie los resiste,
envuélvelos oscuridad sombría:
el furor los asiste
y empuja la osadía.

Ha llegado tu fin, ciudad heróica;
el enemigo, de tu muro dueño,
en negra muerte trocará tu sueño.

⚜⚜⚜

Pero, ¡no! me equivoco: ronco estruendo
ensordece la atmósfera, y el rayo
culebrea doquier, cual si la tierra,
en paroxismo horrendo,
agonizara en lúgubre desmayo
y, su interior abriéndose, lanzara
el trueno, el fuego y el furor que encierra
y que por tantos siglos guarda avara.

No, no duerme Gerona: apenas suena
el estampido que terror infunde,
calles y muros de repente llena
inmensa multitud que se difunde
por la extensión de la atacada plaza,
y sin temer las ráfagas candentes
que, surcando los aires, inclementes
son de ruinas horrísona amenaza,
imperturbables corren do más fuerte
es el combate; donde la batalla
arrecía más, trepando á la muralla
donde invisible agítase la muerte.

⚜⚜⚜

De toda edad, de todas condiciones
mezclados, confundidos
pelean con idéntica bravura.

Los ancianos y niños recogidos
preparan vendas, hilas, provisiones;
las mujeres, templada su hermosura
por la calma serena de la lucha,
conducen sin temor las municiones,
bebidas, alimento,
consuelo y vivo aliento
donde más rudo pelear se escucha.

El religioso anciano,
de amortecido brío
humillada su frente
ante el Dios de los cielos soberano,
clama devoto y pío
pidiéndole ferviente
proteja con su mano
á quien su nombre adora
y protección al defenderle implora.

Y en tanto sus hermanos con denuedo,
abandonando la morada santa,
ajeno el pecho al miedo,
al combate se lanzan, y empuñando
ora la cruz bendita
fuente de bendición y de heroísmo,
ora el fusil que muertes mil vomita,
á Dios bendicen con furia peleando.

Imberbes jovenzuelos
combaten junto al hombre encanecido,
los sabios y los nobles al olvido
dan sus libros y títulos y duelos
y al lado del labriego y artesano
ejército parece veterano.

⚜⚜⚜

Ni los griegos de Troya en la llanura;
ni en Maratón, ni en Luctras ni en Platea;
ni en los campos do fuerte el espartano
sucumbió con intrépida bravura;
ni el judio infeliz en Galilea;
ni en Germania y en Africa el romano,
lucharon con tamaña valentía,
mostraron tal tesón, tanta osadía.

El muro estrecho es campo agonizante
do sucumben al filo de la espada,
traspasados por bala sibilante,
ó desechos por árdida granada
inmensa multitud de combatientes.

Tropezando en cadáveres y heridos
y rechinando de furor los dientes,
españoles y francos decididos
combaten por la cólera embargados;
se clavan las punzantes bayonetas;
húndense las navajas y puñales;
luchan unos con otros abrazados;
al lugar del peligro cual saetas
se lanzan sin temer tan grandes males.

⚜⚜⚜

Quien al contrario arroja
desde elevada altura;
quien sangriento despoja
de cabeza á un soldado sin ventura;
quien, con sus propias manos,
la escala por do suben sacudiendo,
rápido descendiendo
envuelto entre enemigos
de su valor testigos,
la muerte busca en hechos sobrehumanos.

⚜⚜⚜

Y nada alumbra tan mortal estrago:
solo cruzan la atmósfera enlutada
con resplandor sulfúreo aunque vago
bombas siniestras cuyo seno ardiente,
estallando en rojiza llamarada
doquier la destrucción siembra inclemente,
y en medio de tan fúnebre ruido;
entre el sonoro crepitar del fuego;
entre tanto y tan lúgubre estampido;
entre el humano aterrador rujido,
con sereno é impávido sosiego,
las madres, las amantes, las esposas,
la ciudad presurosas
recorren asistiendo al combatiente,
quien, á su lado viendo
de la mujer querida
la forma refulgente,
por defender su vida
ardor nuevo sintiendo,
aviva su denuedo furibundo
y machaca contrarios iracundo.

⚜⚜⚜

Gloria á vosotros, españoles bravos:
gloria á vuestro valor del mundo envidia;
quisieron maniataros como esclavos,
confiando en sacrílega perfidia,
y el mismo hierro asiendo vuestra mano
con él marcasteis la frente del tirano.

⚜⚜⚜
 
Gloria á vuestro heroísmo. Los franceses
indemnes de la bárbara matanza
que sus huestes destruye,
como espantadas reses
huyen de la venganza
que tenaz los persigue y los circuye.


Descansen vuestros brazos arrogantes;
saboread tan fúlgida victoria,
y con laurel de gloria
reposen vuestras frentes.

Salúdeos triunfantes
el nuevo sol tras noche tan horrible
y sus rayos fulgentes
el destrozo terrible
del invasor francés muestren al mundo
y á la vez vuestro empuje tremebundo.

PEDRO SÁNCHEZ EGUSQUIZA.

La Bandera Regional (Barcelona, 29 de enero 1910)

dissabte, 5 de maig de 2018

Héroes y mártires

Los héroes nos enseñan a escalar las páginas de la historia.
Los mártires nos adiestran en el sacrificio de la vida y los intereses.
Seamos dignos descendientes de estos y aquellos, conmemorando sus gloriosas hazañas; pero al evocar estos recuerdos no olvidemos que tenemos el deber de transmitir a nuestros sucesores las enseñanzas que los héroes y los mártires nos transmitieron a nosotros.

De escarnio, no de gloria, nos serviría el nobilísimo abolengo recibido, si no supiéramos conservarlo en toda su pureza y continuarlo en toda su integridad.

Salvador Morales                   
Redactor-Jefe de «El Correo Catalán»

Tomado del libro "Homenaje de la Comunión Carlista á los Mártires de la Tradición y del Derecho" (1908)




divendres, 23 de març de 2018

José María Sentís y Simeón (1896-1989), hijo ilustre de Riudoms


Hoy que los medios andan pendientes de la penúltima escena de la tragicomedia separatista en Cataluña (tragicomedia consentida, protegida y financiada por el Gobierno «de facto» de España), vamos a recordar una fechoría de hace una semana, cometida por los separatistas que controlan el Ayuntamiento de Riudoms: el cambio del nombre de la Avenida de José María Sentís y Simeón por «del Primer d'octubre».

A José Mª Sentís y Simeón (1896-1989) le dedicaron esa avenida por encontrarse en ella unas escuelas que él promovió. Hijo ilustre de Riudoms, benefició a su pueblo de múltiples maneras. Hasta el punto de que la propia coalición nacionalista CiU había evitado la retirada de su nombre en ocasiones anteriores. Ahora esa misma Convergencia, bajo su nueva etiqueta PDeCAT, cambia su postura invocando el «Procés», y apoya la sectaria propuesta de la CUP junto con ERC.
Llama la atención la insistencia de referirse a Sentís como «franquista». Si bien aceptó algunos cargos oficiales en la posguerra, volvió enseguida a la lealtad a la Comunión Tradicionalista, de la que fue incluso Secretario General bajo el Rey Don Javier I, tan opuesto al franquismo y tan perseguido por este régimen. Incluso cuando ostentó cargos, fueron constantes y ruidosos sus enfrentamientos con FET y de las JONS. Lo que no se le perdona es haber sido catalanista de verdad y, por lo tanto, haber combatido eficazmente al nacionalismo catalán (anticatalán, en realidad). Tampoco el ser hermano de un mártir, Eusebio Sentís, exalcalde de Riudoms asesinado en 1936 por los rojo-separatistas.

Véase el sesgado relato de delCamp.cat: https://delcamp.cat/reus/politica/lavinguda-josep-m-sentis-riudoms-convertira-avinguda-del-doctubre

Tomado de la Agencia FARO (22 de marzo 2018).


dimecres, 21 de març de 2018

Homenaje a los mártires carlistas de Olesa de Montserrat




El pasado domingo 18 de marzo de 2018, en el mes de la fiesta de los Mártires de la Tradición, tuvieron lugar en Montcada los actos en memoria de los que dieron sus vidas por Dios, por la Patria y la Tradición, este año con un recuerdo especial a 18 mártires carlistas de Olesa de Montserrat cobardemente asesinados por los rojos en 1936 en connivencia con la Generalidad presidida por Lluís Companys. El profesor universitario y abnegado tradicionalista Javier Barraycoa pronunció el siguiente discurso ante los numerosos carlistas catalanes congregados:


Al iniciarse el Alzamiento Nacional, Olesa de Montserrat tenía una población de 6.658 vecinos. Era una villa industrial. Entre muchos locales sociales y políticos se encontraba un nutrido círculo tradicionalista. Tras el 19 de julio del 36 pronto estalló la violencia. Los empresarios industriales huyeron y dejaron en manos de una fuerte organización cenetista la colectivización de las fábricas. Como en toda Cataluña, la Guardia Civil recibió orden de concentrarse en Barcelona y la población quedó a merced de los revolucionarios. Las listas negras fueron rápidamente configuradas y los sospechosos de reaccionarios eran espiados continuamente. Pronto se preparó un camión incautado a una fábrica que se le conoció como el coche fantasma o de la muerte. En total, serían asesinados 38 vecinos de la localidad catalana.

El primer asesinato se comete el 21 de julio. Era un propietario agricultor tradicionalista, de 71 años de edad, llamado Jaume Duran Duran, incapaz de hacer daño a nadie. El 24 de julio era martirizado el padre Juan Masana Rovira, queridísimo sacerdote de Olesa; tras tres días de estar detenido, segundos antes de ser asesinado, le dijo a su verdugo: «No te ofrezco pedir a Dios por ti, sino que te pido que tú ruegues a Dios por mí». Dos días más tarde, el 26 de julio, ejecutarían a seis vecinos en la carretera de Tarrasa-Martorell. Entre ellos se encontraban cuatro carlistas: Ignacio Ribas Durán, industrial de 56 años; al que se le suma otro industrial: Benito Margarit Font, de 60 años; y a su hijo, José Margarit Durán, de 30 años, también técnico industrial. Por último, muere asesinado uno de los prohombres del carlismo catalán, José Tobella Galcerán, con 39 años. Este último era farmacéutico, profesor y escritor, colaborador de El Siglo Futuro y de la revista tradicionalista de Tarrasa Renovació. Fue todo un personaje implicado en la vida de la sociedad catalana y del carlismo. Empezando como presidente de la Juventud Tradicionalista de la población, colaboró con el Orfeón Catalán y fue uno de los primeros renovadores de la Pasión de Olesa de Montserrat, tal y como se conoce con el esplendor de hoy en día, donde el Círculo Tradicionalista tuvo un papel muy destacado para su puesta en marcha.

El 2 de agosto caerían tres vecinos más en Castellví de Rosanes, entre ellos, dos significativos tradicionalistas: Leandro Gassó Montserrat, de 40 años de edad, y Joan Rovira Capdevila, de 57 años e industrial. El terror era tal que en Olesa se recibían los asesinatos en absoluto silencio. El mismo día 2 de agosto queman la iglesia parroquial, los conventos del pueblo, las ermitas de alrededor y todas las imágenes religiosas de las residencias particulares que los milicianos van a buscar casa por casa.

Pero lo peor estaba por llegar. En el mes de agosto fueron asesinadas 21 personas por sus convicciones políticas, patrióticas y religiosas. El 6 de agosto serían ejecutados seis vecinos: tres de la Lliga y tres carlistas. Los carlistas son asesinados en Castellví de Rosanes. Se trata del requeté Fidel Riba Bisbal, de 23 años y obrero textil, y de los también obreros los hermanos Antonio y Mariano Cuevas Bayona, de 38 y 41 años respectivamente. Al día siguiente, 7 de agosto, era asesinado el padre Pedro Moncunill, apóstol de la obra catequística de obreras y activísimo sacerdote de la Acción Católica. El 12 de agosto moriría asesinado en Barcelona el industrial carlista Benito Margarit Vilalta, de 40 años.

Otro día especialmente trágico fue el 23 de agosto,  siendo esta vez martirizados diez vecinos, de los cuales seis eran carlistas. El lugar del martirio fue Castellbell y el Vilar. Los nombres de los tradicionalistas asesinados fueron el presidente del Círculo Tradicionalista de Olesa, Arturo Font Pujabet, técnico industrial de 32 años; Joan Gibert Figueras, requeté y obrero de 23 años; Miguel Jané Pujol, barbero, 48 años; los hermanos Jaume y Joan Pascual Font, obrero el primero y contable el segundo, de 25 y 19 años respectivamente; y Ernesto Rosías Febrés, pastelero, de 49 años.

El mes de septiembre fue un periodo de relativa tranquilidad, pero ello no quitó que fueran asesinados tres vecinos más. Uno de ellos era el campesino tradicionalista José Pascual Batallé, martirizado el 24 de septiembre en Rellinars a los 39 años de edad. El último carlista asesinado fue Juan García Bernades, el 11 de noviembre en Tarrasa, a los 38 años de edad.

Pedimos que el testimonio martirial de estos olesanos, hombres de toda condición social y edad, no quede nunca olvidado, porque ante Dios nunca serán héroes anónimos. Hoy no estamos aquí para acordarnos de ellos; son ellos los que nos han llamado aquí para que recordemos nuestros deberes para con Dios y la Patria. Se acercan momentos como los que ellos vivieron. Encomendémonos a nuestros mártires y que se cumpla la voluntad de Dios.

¡Viva Cristo Rey!
¡Viva España foral y católica!
¡Visca Catalunya sempre espanyola!
¡Gloria y honor a los mártires!