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divendres, 16 d’agost de 2019

Els nostres màrtirs: Francesc Baygual i Bas

Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat el destacat militant tradicionalista sabadellenc Francesc Baygual i Bas.
Francesc Baygual i Bas
(Sabadell, 2/3/1899-Granollers, 16/8/1936).
Industrial tèxtil i militant tradicionalista.

En Francesc Baygual cursà estudis als Escolapis de Sabadell i de molt jove s'incorporà a l'empresa del seu pare, la raó social Baygual i Llonch, en què feien companyia Miquel Baygual Casanovas i Antoni Llonch Roca. Francesc s'ocupà de feines administratives. Més tard, i encarregat dels viatges comercials, recorregué tota la geografia peninsular amb el mostrari a la maleta.

Carrer de Baygual a Sabadell
El 1921, en retirar-se el seu pare del negoci, Francesc i el seu germà Joan compartiren la gerència amb Antoni Llonch. Durant els anys anteriors a la Guerra Civil l'empresa havia prosperat i projectaren la construcció d'una gran fàbrica en terrenys de Can Feu adquirits al marquès de Montsolís. Acabada de construir el 1936, la fàbrica fou confiscada per la República en esclatar la guerra i la convertiren en factoria per a la indústria de guerra, on es fabricà tota mena de material bèl·lic; fins i tot s'hi construïren avions, raó per la qual fou coneguda com a Tallers de l'Aviació.

Al marge de la indústria tèxtil, Francesc Baygual destacà dins el món social catòlic de Sabadell. Va ser president de l'Apostolat de l'Oració de la parròquia de Sant Fèlix; membre del consell d'administració d'El Siglo Futuro, òrgan de la Comunión Tradicionalista; promotor del Patronato Social Católico de Sabadell i membre del consell d'administració del diari El Correo Catalán.

Durant la Croada d'Alliberament, la nit del 15 al 16 d'agost de 1936, una patrulla de control el va detenir i va ser assassinat a la rodalia de Granollers, pel sol fet de ser catòlic i tradicionalista.

Al lloc on va ser assassinat, al km 5 de la BV-5151, hi havia una làpida amb una
creu que
va ser retirada per l'Ajuntament de les Franqueses del Vallès l'any 2016.

Una vegada finalitzada la guerra, els seus familiar van aixecar un monòlit amb una creu per rendir tribut a la seva memòria. Aquesta creu va ser eliminada per l'Ajuntament de les Franqueses del Vallès en compliment d'una moció, aprobada amb el vot favorable del regidor del PP, que definia histèricament el monument a una persona salvatgement assassinada per revolucionaris marxistes com un intent d'«aniquilació de les institucions legítimes de Catalunya per acabar amb la identitat dels Països Catalans».

La làpida deia:
«Caminante ruega a Dios por Francisco Baygual Bas de 45 años 

casado vecino de Sabadell asesinado en este sitio por la barbarie 
marxista el 16 de agosto de 1936. Murió por Dios y por España.»

dimecres, 7 d’agost de 2019

Nuestros mártires: el alcalde de Vic Juan Travería Pubill (1902-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'exalcalde tradicionalista de Vic Joan Traveria i Pubill, a l'edat de 34 anys. Fou martiritzat juntament amb el seu sogre, el veterà de la tercera guerra carlina Teodor de Mas i Nadal. Es tractava de dos dels carlins més importants de la comarca d'Osona. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1947.

⚜ ⚜ ⚜

Carrer de Joan Traveria a Vic
Nació el día 18 de junio de 1902 de familia humilde y sumamente ejemplar y edificante. Desde su niñez cultivó con gran esmero en su alma las virtudes cristianas que más tarde habían de producir óptimos frutos de celo para la gloria de Dios. Formado su espíritu en la escuela sobrenatural de las Congregaciones Marianas —de la Asunta en su niñez, de la Inmaculada en su juventud y en su edad viril en la de la Purificación— de cuyas Juntas formó parte varias veces, bajo el mandato del gran filipense P. Huix, y vigorizado en la Obra de los Ejercicios Espirituales, conservó toda su vida, como sus más grandes amores, los de Jesús Sacramentado y de María Inmaculada, inculcándolos a cuantos trataba, y especialmente a sus queridos compañeros de Congregación.

Favorecido por Dios Nuestro Señor con el don inapreciable de privilegiado talento y feliz memoria, estudió privadamente Bachillerato y la carrera de Derecho, licenciándose en el año 1929.

Tarea difícil bosquejar la recia personalidad de Travería. Su profunda cultura y su vasta erudición hacían de él un auténtico polígrafo. Delicadísimo poeta, escribió inspiradas composiciones que revelaban un alma acariciada por las musas; escritor fecundo, ágil y elegante, llenó muchas páginas de revistas y periódicos tratando sobre las materias más diversas, ocultando siempre, modestamente, su nombre. Pero, por encima de todo, fue un orador completísimo, de una elocuencia arrebatadora. Su oratoria —cimentada en sólidos conocimientos filosóficos y teológicos— brilló de un modo extraordinario en todos los campos del apostolado seglar, desde el primer discurso público que pronunció a los 17 años, en el Centro Católico de Taradell. Se contaban por triunfos sus peroraciones en innumerables mítines de propaganda católico-social, organizados por la antigua Federación de Propagandistas Católicos, de la que fue miembro destacado. No había velada ni acto de afirmación católica en los que no fuese obligada la intervención de Travería para garantía del éxito. En la oratoria política —discípulo de Vázquez de Mella— se hicieron famosos sus discursos pronunciados, cuando la República, en la plaza de toros de Vich y en Madrid, revelándose como uno de los más elocuentes oradores españoles.

En el ejercicio de abogacía gozaba de un sólido prestigio por su honradez y competencia, haciendo de su cargo profesional un verdadero sacerdocio.

Su gran afición a las letras, cultivadas con apasionante cariño, le llevó al conocimiento de todas las obras de toda la literatura regional y castellana, familiarizándose con las mejores producciones de los ingenios españoles de todos los tiempos, sobre todo, de nuestros autores ascéticos y místicos, y en particular de S. Juan de la Cruz, cuyas doctrinas admiraba y cuyas poesías sabía de memoria.

Educado en la escuela tradicionalista, había estudiado a fondo las doctrinas de los maestros de la Tradición, siendo uno de los hombres mejor formados en sus enseñanzas políticas.

Nada de extraño que, pese a su juventud, fuese llamado pronto al desempeño de cargos públicos. Fue Delegado del Ministerio Fiscal del Juzgado de Primera Instancia de esta ciudad. En las elecciones del 14 de enero de 1934 fue elegido concejal tradicionalista y el primero de febrero votado Alcalde por los consejeros municipales, ostentando el cargo hasta el 2 de mayo de 1935. Durante su mandato al frente del gobierno de la ciudad, púsose de relieve su recio temple religioso y patriótico, su profundo talento y exquisito tacto, en su afán de defender los intereses ciudadanos. A él cabe la gloria de la reposición de la Cruz del Cementerio, en plena República, y fue él quien, en lucha contra la oposición, hizo posible la celebración pública de las solemnidades de la Beatificación del P. Claret.

Posteriormente fue proclamado candidato para las elecciones de diputados a Cortes en febrero de 1936, por la Provincia de Barcelona, siendo el que obtuvo mayor número de votos en el distrito de Vich.

Al estallar la revolución, dióse perfecta cuenta de los inminentes peligros que se cernían, y dijo a un amigo: «La situación es grave: yo me preparo para bien morir».

En la hora del crimen triunfante, Juan Travería Pubill había de ser una víctima, mortal de necesidad, revolucionaria. Y lo fue para honor de España y gloria de la Religión ultrajadas, cayendo el día 7 de agosto de 1936 —primer viernes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, devoción de la cual era extremadamente devoto— en compañía de su señor padre político Don Teodoro de Mas, en Vilanova de Sau. Los restos mortales de ambos fueron conducidos en grandiosa manifestación de duelo, al Cementerio de Vich el día 10 de mayo de 1939.


Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (85) D. Teodoro de Mas», Ausona (4/10/1947), 299, p. 2.

diumenge, 2 de setembre de 2018

Nuestros mártires: Miguel S. Costa Canals (1893-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'obrer tradicionalista vigatà Miquel Costa Canals. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1946.



Nacido en Vich el día 7 de noviembre de 1893, recibió en el Colegio de los Hnos. Maristas formación religiosa y cultural.

Fue obrero curtidor, solidarizado siempre con entusiasmo y sinceridad con las peticiones que formulaban sus compañeros de trabajo, encaminadas a obtener un mejoramiento social.

Desde muy joven fue decidido requeté, asistiendo con la boina roja a los «aplechs» celebrados por la Comunión Tradicionalista en Cataluña. En períodos electorales siempre fue designado para ocupar los lugares donde la contienda electoral era más enconada y peligrosa, no amedrentándole las amenazas del adversario, pues estaba convencido que luchar bajo la trilogía Tradicionalista era colaborar para alcanzar el triunfo de aquellos ideales que el liberalismo procuró adormecer en la conciencia nacional con el beleño de la mentira y calumnia.

Obvio es mencionar que fue asiduo concurrente al Círculo Tradicionalista de la Alta Montaña y completamente identificado con la integridad del mencionado programa.

Al advenimiento del Glorioso Movimiento Nacional hallábase preparado con un puñado de valientes compañeros suyos, para defender, en la forma que las circunstancias exigieran y las jerarquías ordenaran, aquellos principios que son sinónimos de respeto y veneración a las enseñanzas del Divino Maestro. Al igual que sus compañeros sentía verdaderas ansias de lucha y ¡no le importaba la vida! que al decir del P. Lacordaire «si no sirve para perderla por algo grande, no sirve para nada». Pero no pudo satisfacer plenamente su ideal de morir luchando.

Detenido en su domicilio por una patrulla de milicianos rojos en la noche del 1 al 2 de septiembre de 1936, fue llevado al empalme de la carretera de Manresa para ser asesinado juntamente con el propagandista católico Jaime Pujals Busoms. El buen temple de su alma cristiana y su Fe en Dios le dieron la fortaleza de espíritu necesaria para poder morir perdonando, que según manifestaciones de un testigo ocular del hecho, suyas son estas palabras que pronunció delante de aquellos profesionales del crimen al momento de ser asesinado: «Us perdono, no sou vosaltres qui em porteu a la mort; us ho fan fer».

Al caer, contaba 42 años de edad y su cadáver recibió sepultura en el cementerio de Tona, de donde fueron trasladados sus restos mortales a Vich el 26 de abril de 1939, siendo hallada en la nuca al practicar la exhumación de su cadáver, la bala que cambió su vida terrena por otra ciertamente más feliz e imperecedera. (1)

Tras su asesinato, Antoni Bassas anotó lo siguiente:

«Aquest matí [dimecres 2 de setembre] han estat trobats molts cadàvers de persones assassinades a diversos llocs de les carreteres d’entrada a la ciutat, entre ells el de Miquel Costa, company de treball a can Baumann i home acèrrim al Partit Tradicionalista. El dia abans encara va venir a treballar» (Bassas i Cuní, op. cit., p. 45). (2)

(1) Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España (29) Miguel Costa Canals», Ausona (1/6/1946), 229, p. 2.

(2) Tomado de: Puigferrat i Oliva, Carles «Vicenç Coma Cruells, el coix del carrer de Gurb (Tona, 1911 - Santiago de Xile, 2002). Notícies sobre la seva actuació durant la Guerra Civil». Ausa (2007), 160, p. 236.

divendres, 31 d’agost de 2018

Nuestros mártires: los hermanos Miguel A. y José M.ª Pujol Matavera (†1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, eren assassinats pels revolucionaris de Companys els germans tradicionalistes vigatans Miquel Ángel i Josep Maria Pujol i Matavera, quan tenien només 32 i 26 anys, respectivament. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que li van fer en el setmanari Ausona l'any 1946.


Miguel Ángel Pujol Matavera
(Vic, 1903 - 1936)

Hijos los dos de los consortes Luis y Ramona, propietarios de la solariega casa «Pujol de Viladrau». Miguel nació a 28 de diciembre de 1903 y José M.ª a 7 de noviembre de 1909. A ambos se les procuró esmerada educación, cursando Miguel el Bachillerato en el Colegio de 2.ª Enseñanza de San Miguel de los Santos de nuestra ciudad y la carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona, ganando con brillantez el grado de Doctor en la Central de Madrid. José M.ª estudió Comercio en el internado del Colegio de Manlleu, dirigido por los Hermanos de las Escuelas Cristianas y se dedicaba principalmente a la contabilidad.

Tanto en el campo religioso como en el político siguieron fieles las tradiciones de sus mayores, que fueron: ardiente Fé, encendido Amor a Dios y sacrificado interés por la Madre España. Como católicos ejemplarísimamente contribuían con generoso desprendimiento al sostenimiento del Culto y Clero, pertenecían a la Tercera Orden de S. Francisco, Academia de Sto. Tomás, Apostolado de la Oración, Cofradía de la Minerva, Oración de las Cuarenta Horas, Visita domiciliaria de la Sagrada Familia, y eran celosísimos congregantes de María, habiendo José M.ª con su afición al excursionismo visitado en nuestra comarca la mayoría de Santuarios.

Los dos, entusiastas de la buena prensa, a ella cooperaban con la publicación frecuente de artículos esmeradamente compuestos, y el amor a los pobres les llevaba a la prodigalidad con ellos siempre ofreciendo sus limosnas con delicadeza exquisita y suma sencillez.

En el campo político Miguel y José eran Requetés destacadísimos, y el primero, además, era miembro de la Junta Provincial Tradicionalista y Director del Semanario local «Ausetania».

Todo lo expuesto son demasiadas credenciales de bien para que los hermanos Pujol pasaran desapercibidos a los fautores de la iniquidad.

Era en el mes de agosto de 1936 que Miguel se veía padre de una hermosa niña, primer fruto de su matrimonio canónicamente contraído el día 23 de septiembre del año anterior, pero la Providencia permitió que pudiera saborear muy poco tiempo este paternal placer, ya que el día 30 de aquel mismo mes, rezando en familia y entero el Sto. Rosario, tradicional devoción de la familia «Pujol de Viladrau», como gracias a Dios lo es aún en nuestro país de muchas familias semejantes en posición social a ésta, y retirados ya a descansar, serían por allá de las doce y media de la noche que se presentaron a su domicilio un grupo de milicianos armados, obligando se levantaran Miguel y José M.ª para seguirles y ser presentados al llamado «comité» con objeto —dijeron— de prestar unas sencillas declaraciones, y que, terminadas éstas, podrían regresar a su casa. Mas no fue así. Se les retuvo hasta que, cerca las seis de la mañana del siguiente día 31, montados en un coche fueron conducidos por la carretera de Vich a San Bartolomé del Grau, y al llegar al kilómetro 8 fueron bárbaramente asesinados mientras los dos gritaban a la una ¡¡Viva Cristo Rey!!

Sus cuerpos recibieron sepultura en el Cementerio de S. Cristóbal de Vespella. (1)

⚜ ⚜ ⚜

Els germans Pujol tenien el seu domicili al carrer Nou. La seva família, de tradició carlina, era originària del mas Pujol de Viladrau, encara que els Pujol residien a Vic des de la segona meitat del segle xix. En Miquel era advocat i propietari del mas Pujol i un actiu militant carlí.53 S’havia presentat a les eleccions municipals del 1931 dins la candidatura d’Acció Ciutadana.54 Foren detinguts tots dos la nit del 30 al 31 d’agost i morts la matinada del mateix 31 a Gurb, en un revolt de la carretera de Sant Bartomeu del Grau, a l’altura del mas la Coromina de Vespella (la Coromina és entre els km 6 i 7, segons la senyalització actual). En Miquel tenia 32 anys i en Josep M., 26. La narració que fa dels assassinats en Josep Pagès, testimoni dels fets, és aquesta (el lector comprovarà que la redacció conté algunes contradiccions):


«que en el momento en que dicho comité formó los grupos de milicianos formó parte de los mismos hasta el 10 de octubre de 1936, en que marchó voluntario al frente de Aragón (...), que en el tiempo que hizo de miliciano practicó dos detenciones verificadas a las doce de la noche de un día del mes de agosto el cual no recuerda, siendo los detenidos los hermanos Pujol de Viladrau, los cuales fueron conducidos al comité antifascista, que no sabe nada más de ellos, únicamente por oídas supo que aquella misma noche fueron asesinados, dice saber de cierto que los que formaron el piquete si bien no recuerda sus nombres sabe sus apodos que son, el “Tibat”, mayor de los hermanos Sicart, Coma (a. el Cojo), que el que dio el tiro de gracia fue el “Tibat” haciéndolo por la espalda en la nuca a los dos hermanos los cuales murieron en el acto, después de unos quince disparos sobre ellos contra los que también hicieron fuego una vez muertos y tendidos a tierra, esta versión la hace por haber presenciado dichos fusilamientos o mejor dicho por haber formado parte del citado piquete, si bien manifiesta que no disparó el arma que llevaba, trasladándose inmediatamente al comité antifascista».


Allà diu que comentaren el motiu pel qual els havien executat: pel fet de ser feixistes i de portar carnet de Falange (sic), que els trobaren. També diu que exclamaren: «¡Es que no dejaremos ni un facista! ¡Los mataremos a todos!». (2)


(1) Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (65) Miguel A. Pujol Matavera (66) José M.ª Pujol Matavera», Ausona (22/3/1947), 271, p. 2.

dimarts, 7 d’agost de 2018

Nuestros mártires: Teodoro de Mas y Nadal (1858-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'ingenier, veterà de la tercera guerra carlina i dirigent tradicionalista vigatà Teodor de Mas i Nadal, de qui ja vam parlar en una entrada anterior. Era, juntament amb el seu gendre, l'exalcalde de Vic Joan Traveria —qui també fou assassinat amb ell— un dels dos carlins més importants de la comarca d'Osona. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1946.


Teodoro de Mas Nadal (Vic, 1858 - 1936)

Nació el 24 de septiembre de 1858. Hijo de familia noble, cristianísima y guerrera que dio a la Iglesia la gloriosa figura de la Bta. Joaquina de Vedruna de Mas, Fundadora de la egregia Congregación de Carmelitas de la Caridad y abuela de nuestro biografiado.

Siguiendo fielmente D. Teodoro las huellas de sus ilustres antepasados, rindió durante toda su vida, verviente culto a los ideales que informan el programa carlista de Religión, Patria y Monarquía, en cuya defensa habían sacrificado su bienestar, su tranquilidad y su hacienda. Así que, a los catorce años alistóse, en compañía de su padre D. Luis, coronel de Ingenieros, para tomar parte en la última guerra civil, habiendo obtenido el grado de Comandante y siendo agregado por D. Carlos VII al escuadrón de su Escolta Real.

Terminada la guerra y retornado a su hogar, prosiguió sus estudios de ingeniero. Su labor técnica fue de gran provecho y utilidad, confeccionó un proyecto de enorme envergadura para abastecer a Barcelona con las aguas del Noguera Pallaresa. En 1884, en Salamanca y en Saltos del Duero, y en 1887, realizó las obras de una carretera en Albacete. Al año siguiente pasó a Buenos Aires, donde dirigió las obras de varios ferrocarriles e instaló diversas e importantísimas industrias. Obra exclusiva suya y de su propiedad fue la construcción y funcionamiento de la central eléctrica en su finca de «Molino de Sau».

Su vida pública fue ejemplarísima en todos los momentos de su azarosa vida. Permaneció fiel en la brecha y luchando en primera línea, en la esfera legal, por la difusión de los ideales religioso-políticos que profesaba, habiendo ocupado cargos de relieve en la organización carlista, como los de Jefe del Distrito de Vich y Vocal de la Junta Regional.

Alma reciamente cristiana, católico a visera levantada, varón devotísimo, de comunión diaria, congregante mariano, terciario franciscano, hermanaba su carácter fuerte con un corazón de niño con barbas blancas, que ante el menesteroso su espíritu de compasión y caridad abría en todo momento su mano generosa hasta bordear los límites de la prodigalidad. Vida tan dinámica y ejemplar fue rematada con la corona del mártir.

En efecto a primeras horas de la madrugada del día 7 de agosto de 1936, un númeroso grupo de milicianos rojos llamaba con estrépito, a las puertas del «Molino de Sau» (Vich), preguntando por el dueño. D. Teodoro hizo su propia presentación al grupo de los que llegaban, más bien armados por el número que por el valor personal, y les declaró su condición de católico y de carlista, su fe en Dios, su filial fidelidad a la Iglesia y su amor a la España monárquica.


—Ya sé a lo que venís, y no me dais miedo. Como hombre y como antiguo militar, si ahora tuviera veinte años menos, os invitaría a medir vuestras fuerzas y vuestra estrategia con las mías. ¡Vais a matarme, yo os perdono!


El jefe de aquellos cobardes sólo supo decir: «Podemos despacharlo aquí mismo».

A quinientos pasos del «Molino de Sau», impuso su voluntad de morir de frente. Una ensordecedora descarga cortó la oración que D. Teodoro tenía en los labios.

De uno de sus bolsillos salió un pequeño libro: era «La Imitación de Cristo», que D. Teodoro llevó siempre encima, y del que decía, era su consejero, su fortaleza y su consuelo en los diarios azares de su vida. El prócer carlista y ferviente católico que arrostró la muerte de cien combates campales, cruentísimos y gloriosos, supo morir con no menor denuedo y presencia de ánimo a los setenta y ocho años de edad. Con él fue detenido en el propio domicilio por los milicianos rojos, su yerno el culto abogado y gran orador D. Juan Travería, el cual cayó a su lado bajo el plomo asesino.

Los restos mortales de ambos fueron conducidos al Cementerio de Vich el día 10 de mayo de 1939, en ingente manifestación de duelo como no se haya visto otra en esta ciudad.


Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (46) D. Teodoro de Mas», Ausona (11/10/1946), 248, p. 2.