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dimecres, 7 d’agost de 2019

Nuestros mártires: el alcalde de Vic Juan Travería Pubill (1902-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'exalcalde tradicionalista de Vic Joan Traveria i Pubill, a l'edat de 34 anys. Fou martiritzat juntament amb el seu sogre, el veterà de la tercera guerra carlina Teodor de Mas i Nadal. Es tractava de dos dels carlins més importants de la comarca d'Osona. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1947.

⚜ ⚜ ⚜

Carrer de Joan Traveria a Vic
Nació el día 18 de junio de 1902 de familia humilde y sumamente ejemplar y edificante. Desde su niñez cultivó con gran esmero en su alma las virtudes cristianas que más tarde habían de producir óptimos frutos de celo para la gloria de Dios. Formado su espíritu en la escuela sobrenatural de las Congregaciones Marianas —de la Asunta en su niñez, de la Inmaculada en su juventud y en su edad viril en la de la Purificación— de cuyas Juntas formó parte varias veces, bajo el mandato del gran filipense P. Huix, y vigorizado en la Obra de los Ejercicios Espirituales, conservó toda su vida, como sus más grandes amores, los de Jesús Sacramentado y de María Inmaculada, inculcándolos a cuantos trataba, y especialmente a sus queridos compañeros de Congregación.

Favorecido por Dios Nuestro Señor con el don inapreciable de privilegiado talento y feliz memoria, estudió privadamente Bachillerato y la carrera de Derecho, licenciándose en el año 1929.

Tarea difícil bosquejar la recia personalidad de Travería. Su profunda cultura y su vasta erudición hacían de él un auténtico polígrafo. Delicadísimo poeta, escribió inspiradas composiciones que revelaban un alma acariciada por las musas; escritor fecundo, ágil y elegante, llenó muchas páginas de revistas y periódicos tratando sobre las materias más diversas, ocultando siempre, modestamente, su nombre. Pero, por encima de todo, fue un orador completísimo, de una elocuencia arrebatadora. Su oratoria —cimentada en sólidos conocimientos filosóficos y teológicos— brilló de un modo extraordinario en todos los campos del apostolado seglar, desde el primer discurso público que pronunció a los 17 años, en el Centro Católico de Taradell. Se contaban por triunfos sus peroraciones en innumerables mítines de propaganda católico-social, organizados por la antigua Federación de Propagandistas Católicos, de la que fue miembro destacado. No había velada ni acto de afirmación católica en los que no fuese obligada la intervención de Travería para garantía del éxito. En la oratoria política —discípulo de Vázquez de Mella— se hicieron famosos sus discursos pronunciados, cuando la República, en la plaza de toros de Vich y en Madrid, revelándose como uno de los más elocuentes oradores españoles.

En el ejercicio de abogacía gozaba de un sólido prestigio por su honradez y competencia, haciendo de su cargo profesional un verdadero sacerdocio.

Su gran afición a las letras, cultivadas con apasionante cariño, le llevó al conocimiento de todas las obras de toda la literatura regional y castellana, familiarizándose con las mejores producciones de los ingenios españoles de todos los tiempos, sobre todo, de nuestros autores ascéticos y místicos, y en particular de S. Juan de la Cruz, cuyas doctrinas admiraba y cuyas poesías sabía de memoria.

Educado en la escuela tradicionalista, había estudiado a fondo las doctrinas de los maestros de la Tradición, siendo uno de los hombres mejor formados en sus enseñanzas políticas.

Nada de extraño que, pese a su juventud, fuese llamado pronto al desempeño de cargos públicos. Fue Delegado del Ministerio Fiscal del Juzgado de Primera Instancia de esta ciudad. En las elecciones del 14 de enero de 1934 fue elegido concejal tradicionalista y el primero de febrero votado Alcalde por los consejeros municipales, ostentando el cargo hasta el 2 de mayo de 1935. Durante su mandato al frente del gobierno de la ciudad, púsose de relieve su recio temple religioso y patriótico, su profundo talento y exquisito tacto, en su afán de defender los intereses ciudadanos. A él cabe la gloria de la reposición de la Cruz del Cementerio, en plena República, y fue él quien, en lucha contra la oposición, hizo posible la celebración pública de las solemnidades de la Beatificación del P. Claret.

Posteriormente fue proclamado candidato para las elecciones de diputados a Cortes en febrero de 1936, por la Provincia de Barcelona, siendo el que obtuvo mayor número de votos en el distrito de Vich.

Al estallar la revolución, dióse perfecta cuenta de los inminentes peligros que se cernían, y dijo a un amigo: «La situación es grave: yo me preparo para bien morir».

En la hora del crimen triunfante, Juan Travería Pubill había de ser una víctima, mortal de necesidad, revolucionaria. Y lo fue para honor de España y gloria de la Religión ultrajadas, cayendo el día 7 de agosto de 1936 —primer viernes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, devoción de la cual era extremadamente devoto— en compañía de su señor padre político Don Teodoro de Mas, en Vilanova de Sau. Los restos mortales de ambos fueron conducidos en grandiosa manifestación de duelo, al Cementerio de Vich el día 10 de mayo de 1939.


Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (85) D. Teodoro de Mas», Ausona (4/10/1947), 299, p. 2.

diumenge, 10 de març de 2019

Liber scriptus proferetur...

Y a la faz de las generaciones abierto estará el libro de la vida; y en columna de honor ante el Dios de los ejércitos desfilarán, tremolando en sus manos las palmas del triunfo, los soldados de la Gran Comunión, pues ellos fueron los que derramaron su sangre y los que sacrificaron sus bienes en holocausto de nuestra invicta bandera, y mártires fueron y mártires serán los valientes atletas que firmes en las trincheras de la prensa e impertérritos, en el baluarte de la tribuna, defendieron, defienden y defenderán la causa por antonomasia sacrosanta, que es la causa de Dios, de la Patria y del Rey.


Carlos Forcada.                   
Director de «Ausetania» (Vich).

Tomado del libro "Homenaje de la Comunión Carlista á los Mártires de la Tradición y del Derecho" (1908)



diumenge, 2 de setembre de 2018

Nuestros mártires: Miguel S. Costa Canals (1893-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'obrer tradicionalista vigatà Miquel Costa Canals. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1946.



Nacido en Vich el día 7 de noviembre de 1893, recibió en el Colegio de los Hnos. Maristas formación religiosa y cultural.

Fue obrero curtidor, solidarizado siempre con entusiasmo y sinceridad con las peticiones que formulaban sus compañeros de trabajo, encaminadas a obtener un mejoramiento social.

Desde muy joven fue decidido requeté, asistiendo con la boina roja a los «aplechs» celebrados por la Comunión Tradicionalista en Cataluña. En períodos electorales siempre fue designado para ocupar los lugares donde la contienda electoral era más enconada y peligrosa, no amedrentándole las amenazas del adversario, pues estaba convencido que luchar bajo la trilogía Tradicionalista era colaborar para alcanzar el triunfo de aquellos ideales que el liberalismo procuró adormecer en la conciencia nacional con el beleño de la mentira y calumnia.

Obvio es mencionar que fue asiduo concurrente al Círculo Tradicionalista de la Alta Montaña y completamente identificado con la integridad del mencionado programa.

Al advenimiento del Glorioso Movimiento Nacional hallábase preparado con un puñado de valientes compañeros suyos, para defender, en la forma que las circunstancias exigieran y las jerarquías ordenaran, aquellos principios que son sinónimos de respeto y veneración a las enseñanzas del Divino Maestro. Al igual que sus compañeros sentía verdaderas ansias de lucha y ¡no le importaba la vida! que al decir del P. Lacordaire «si no sirve para perderla por algo grande, no sirve para nada». Pero no pudo satisfacer plenamente su ideal de morir luchando.

Detenido en su domicilio por una patrulla de milicianos rojos en la noche del 1 al 2 de septiembre de 1936, fue llevado al empalme de la carretera de Manresa para ser asesinado juntamente con el propagandista católico Jaime Pujals Busoms. El buen temple de su alma cristiana y su Fe en Dios le dieron la fortaleza de espíritu necesaria para poder morir perdonando, que según manifestaciones de un testigo ocular del hecho, suyas son estas palabras que pronunció delante de aquellos profesionales del crimen al momento de ser asesinado: «Us perdono, no sou vosaltres qui em porteu a la mort; us ho fan fer».

Al caer, contaba 42 años de edad y su cadáver recibió sepultura en el cementerio de Tona, de donde fueron trasladados sus restos mortales a Vich el 26 de abril de 1939, siendo hallada en la nuca al practicar la exhumación de su cadáver, la bala que cambió su vida terrena por otra ciertamente más feliz e imperecedera. (1)

Tras su asesinato, Antoni Bassas anotó lo siguiente:

«Aquest matí [dimecres 2 de setembre] han estat trobats molts cadàvers de persones assassinades a diversos llocs de les carreteres d’entrada a la ciutat, entre ells el de Miquel Costa, company de treball a can Baumann i home acèrrim al Partit Tradicionalista. El dia abans encara va venir a treballar» (Bassas i Cuní, op. cit., p. 45). (2)

(1) Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España (29) Miguel Costa Canals», Ausona (1/6/1946), 229, p. 2.

(2) Tomado de: Puigferrat i Oliva, Carles «Vicenç Coma Cruells, el coix del carrer de Gurb (Tona, 1911 - Santiago de Xile, 2002). Notícies sobre la seva actuació durant la Guerra Civil». Ausa (2007), 160, p. 236.

divendres, 31 d’agost de 2018

Nuestros mártires: los hermanos Miguel A. y José M.ª Pujol Matavera (†1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, eren assassinats pels revolucionaris de Companys els germans tradicionalistes vigatans Miquel Ángel i Josep Maria Pujol i Matavera, quan tenien només 32 i 26 anys, respectivament. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que li van fer en el setmanari Ausona l'any 1946.


Miguel Ángel Pujol Matavera
(Vic, 1903 - 1936)

Hijos los dos de los consortes Luis y Ramona, propietarios de la solariega casa «Pujol de Viladrau». Miguel nació a 28 de diciembre de 1903 y José M.ª a 7 de noviembre de 1909. A ambos se les procuró esmerada educación, cursando Miguel el Bachillerato en el Colegio de 2.ª Enseñanza de San Miguel de los Santos de nuestra ciudad y la carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona, ganando con brillantez el grado de Doctor en la Central de Madrid. José M.ª estudió Comercio en el internado del Colegio de Manlleu, dirigido por los Hermanos de las Escuelas Cristianas y se dedicaba principalmente a la contabilidad.

Tanto en el campo religioso como en el político siguieron fieles las tradiciones de sus mayores, que fueron: ardiente Fé, encendido Amor a Dios y sacrificado interés por la Madre España. Como católicos ejemplarísimamente contribuían con generoso desprendimiento al sostenimiento del Culto y Clero, pertenecían a la Tercera Orden de S. Francisco, Academia de Sto. Tomás, Apostolado de la Oración, Cofradía de la Minerva, Oración de las Cuarenta Horas, Visita domiciliaria de la Sagrada Familia, y eran celosísimos congregantes de María, habiendo José M.ª con su afición al excursionismo visitado en nuestra comarca la mayoría de Santuarios.

Los dos, entusiastas de la buena prensa, a ella cooperaban con la publicación frecuente de artículos esmeradamente compuestos, y el amor a los pobres les llevaba a la prodigalidad con ellos siempre ofreciendo sus limosnas con delicadeza exquisita y suma sencillez.

En el campo político Miguel y José eran Requetés destacadísimos, y el primero, además, era miembro de la Junta Provincial Tradicionalista y Director del Semanario local «Ausetania».

Todo lo expuesto son demasiadas credenciales de bien para que los hermanos Pujol pasaran desapercibidos a los fautores de la iniquidad.

Era en el mes de agosto de 1936 que Miguel se veía padre de una hermosa niña, primer fruto de su matrimonio canónicamente contraído el día 23 de septiembre del año anterior, pero la Providencia permitió que pudiera saborear muy poco tiempo este paternal placer, ya que el día 30 de aquel mismo mes, rezando en familia y entero el Sto. Rosario, tradicional devoción de la familia «Pujol de Viladrau», como gracias a Dios lo es aún en nuestro país de muchas familias semejantes en posición social a ésta, y retirados ya a descansar, serían por allá de las doce y media de la noche que se presentaron a su domicilio un grupo de milicianos armados, obligando se levantaran Miguel y José M.ª para seguirles y ser presentados al llamado «comité» con objeto —dijeron— de prestar unas sencillas declaraciones, y que, terminadas éstas, podrían regresar a su casa. Mas no fue así. Se les retuvo hasta que, cerca las seis de la mañana del siguiente día 31, montados en un coche fueron conducidos por la carretera de Vich a San Bartolomé del Grau, y al llegar al kilómetro 8 fueron bárbaramente asesinados mientras los dos gritaban a la una ¡¡Viva Cristo Rey!!

Sus cuerpos recibieron sepultura en el Cementerio de S. Cristóbal de Vespella. (1)

⚜ ⚜ ⚜

Els germans Pujol tenien el seu domicili al carrer Nou. La seva família, de tradició carlina, era originària del mas Pujol de Viladrau, encara que els Pujol residien a Vic des de la segona meitat del segle xix. En Miquel era advocat i propietari del mas Pujol i un actiu militant carlí.53 S’havia presentat a les eleccions municipals del 1931 dins la candidatura d’Acció Ciutadana.54 Foren detinguts tots dos la nit del 30 al 31 d’agost i morts la matinada del mateix 31 a Gurb, en un revolt de la carretera de Sant Bartomeu del Grau, a l’altura del mas la Coromina de Vespella (la Coromina és entre els km 6 i 7, segons la senyalització actual). En Miquel tenia 32 anys i en Josep M., 26. La narració que fa dels assassinats en Josep Pagès, testimoni dels fets, és aquesta (el lector comprovarà que la redacció conté algunes contradiccions):


«que en el momento en que dicho comité formó los grupos de milicianos formó parte de los mismos hasta el 10 de octubre de 1936, en que marchó voluntario al frente de Aragón (...), que en el tiempo que hizo de miliciano practicó dos detenciones verificadas a las doce de la noche de un día del mes de agosto el cual no recuerda, siendo los detenidos los hermanos Pujol de Viladrau, los cuales fueron conducidos al comité antifascista, que no sabe nada más de ellos, únicamente por oídas supo que aquella misma noche fueron asesinados, dice saber de cierto que los que formaron el piquete si bien no recuerda sus nombres sabe sus apodos que son, el “Tibat”, mayor de los hermanos Sicart, Coma (a. el Cojo), que el que dio el tiro de gracia fue el “Tibat” haciéndolo por la espalda en la nuca a los dos hermanos los cuales murieron en el acto, después de unos quince disparos sobre ellos contra los que también hicieron fuego una vez muertos y tendidos a tierra, esta versión la hace por haber presenciado dichos fusilamientos o mejor dicho por haber formado parte del citado piquete, si bien manifiesta que no disparó el arma que llevaba, trasladándose inmediatamente al comité antifascista».


Allà diu que comentaren el motiu pel qual els havien executat: pel fet de ser feixistes i de portar carnet de Falange (sic), que els trobaren. També diu que exclamaren: «¡Es que no dejaremos ni un facista! ¡Los mataremos a todos!». (2)


(1) Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (65) Miguel A. Pujol Matavera (66) José M.ª Pujol Matavera», Ausona (22/3/1947), 271, p. 2.

dimarts, 7 d’agost de 2018

Nuestros mártires: Teodoro de Mas y Nadal (1858-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'ingenier, veterà de la tercera guerra carlina i dirigent tradicionalista vigatà Teodor de Mas i Nadal, de qui ja vam parlar en una entrada anterior. Era, juntament amb el seu gendre, l'exalcalde de Vic Joan Traveria —qui també fou assassinat amb ell— un dels dos carlins més importants de la comarca d'Osona. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1946.


Teodoro de Mas Nadal (Vic, 1858 - 1936)

Nació el 24 de septiembre de 1858. Hijo de familia noble, cristianísima y guerrera que dio a la Iglesia la gloriosa figura de la Bta. Joaquina de Vedruna de Mas, Fundadora de la egregia Congregación de Carmelitas de la Caridad y abuela de nuestro biografiado.

Siguiendo fielmente D. Teodoro las huellas de sus ilustres antepasados, rindió durante toda su vida, verviente culto a los ideales que informan el programa carlista de Religión, Patria y Monarquía, en cuya defensa habían sacrificado su bienestar, su tranquilidad y su hacienda. Así que, a los catorce años alistóse, en compañía de su padre D. Luis, coronel de Ingenieros, para tomar parte en la última guerra civil, habiendo obtenido el grado de Comandante y siendo agregado por D. Carlos VII al escuadrón de su Escolta Real.

Terminada la guerra y retornado a su hogar, prosiguió sus estudios de ingeniero. Su labor técnica fue de gran provecho y utilidad, confeccionó un proyecto de enorme envergadura para abastecer a Barcelona con las aguas del Noguera Pallaresa. En 1884, en Salamanca y en Saltos del Duero, y en 1887, realizó las obras de una carretera en Albacete. Al año siguiente pasó a Buenos Aires, donde dirigió las obras de varios ferrocarriles e instaló diversas e importantísimas industrias. Obra exclusiva suya y de su propiedad fue la construcción y funcionamiento de la central eléctrica en su finca de «Molino de Sau».

Su vida pública fue ejemplarísima en todos los momentos de su azarosa vida. Permaneció fiel en la brecha y luchando en primera línea, en la esfera legal, por la difusión de los ideales religioso-políticos que profesaba, habiendo ocupado cargos de relieve en la organización carlista, como los de Jefe del Distrito de Vich y Vocal de la Junta Regional.

Alma reciamente cristiana, católico a visera levantada, varón devotísimo, de comunión diaria, congregante mariano, terciario franciscano, hermanaba su carácter fuerte con un corazón de niño con barbas blancas, que ante el menesteroso su espíritu de compasión y caridad abría en todo momento su mano generosa hasta bordear los límites de la prodigalidad. Vida tan dinámica y ejemplar fue rematada con la corona del mártir.

En efecto a primeras horas de la madrugada del día 7 de agosto de 1936, un númeroso grupo de milicianos rojos llamaba con estrépito, a las puertas del «Molino de Sau» (Vich), preguntando por el dueño. D. Teodoro hizo su propia presentación al grupo de los que llegaban, más bien armados por el número que por el valor personal, y les declaró su condición de católico y de carlista, su fe en Dios, su filial fidelidad a la Iglesia y su amor a la España monárquica.


—Ya sé a lo que venís, y no me dais miedo. Como hombre y como antiguo militar, si ahora tuviera veinte años menos, os invitaría a medir vuestras fuerzas y vuestra estrategia con las mías. ¡Vais a matarme, yo os perdono!


El jefe de aquellos cobardes sólo supo decir: «Podemos despacharlo aquí mismo».

A quinientos pasos del «Molino de Sau», impuso su voluntad de morir de frente. Una ensordecedora descarga cortó la oración que D. Teodoro tenía en los labios.

De uno de sus bolsillos salió un pequeño libro: era «La Imitación de Cristo», que D. Teodoro llevó siempre encima, y del que decía, era su consejero, su fortaleza y su consuelo en los diarios azares de su vida. El prócer carlista y ferviente católico que arrostró la muerte de cien combates campales, cruentísimos y gloriosos, supo morir con no menor denuedo y presencia de ánimo a los setenta y ocho años de edad. Con él fue detenido en el propio domicilio por los milicianos rojos, su yerno el culto abogado y gran orador D. Juan Travería, el cual cayó a su lado bajo el plomo asesino.

Los restos mortales de ambos fueron conducidos al Cementerio de Vich el día 10 de mayo de 1939, en ingente manifestación de duelo como no se haya visto otra en esta ciudad.


Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (46) D. Teodoro de Mas», Ausona (11/10/1946), 248, p. 2.

dissabte, 16 de setembre de 2017

Teodoro de Mas y Nadal (1858-1936)

Hablamos hoy de un gran catalán y mártir de la Tradición que ha quedado injustamente en el olvido: D. Teodoro de Mas y Nadal, un valeroso soldado de la Tradición e incansable adalid de la propaganda, artífice del resurgimiento de la política carlista en Vic y su comarca.

Teodoro de Mas y Nadal (Vic, 1858-1936)
D. Teodoro de Mas y Nadal era un caballero a la antigua usanza, de acendrada piedad, de lealtad y honradez intachables y descendiente de una familia de próceres del tradicionalismo. El bisabuelo de D. Teodoro se distinguió en la guerra de la Independencia, el abuelo fue intendente del Ejército carlista en la guerra de los Siete años, y el padre, D. Luis de Mas, se distinguió en la tercera guerra carlista al servicio de Carlos VII y fundó y presidió en Vic del Círculo Tradicionalista de la Alta Montaña. Descuella también entre la noble familia la figura de su antepasada, canonizada por el papa Juan XXIII, la venerable Santa Joaquina de Vedruna de Mas, fundadora del Institulo de Hermanas Terciarias Carmelitas de la Caridad, heredera del espíritu de la Reformadora del Carmelo.

D. Teodoro nació en Vic el 24 de septiembre de 1858. Estallada la tercera guerra carlista, cuando sólo contaba catorce años, salió con cuatro compañeros a reunirse a las fuerzas carlistas que operaban en las Guillerías; pero el jefe al verle tan jovencito no quiso admitirle y le hizo acompañar a su casa.

En 1873, después de otra tentativa infructuosa para ingresar en las filas carlistas, consiguió su propósito: fue admitido y agregado al Real Cuerpo de Ingenieros del cual era jefe su señor padre. Poco después tomó parte en el ataque y toma de la villa de Ripoll, donde ganó el grado de alférez.

Entre otras varias acciones estuvo en las de Campdevanol, Berga, San Hilario, Anglés, Prats, Olot, Seo de Urgel y Bañolas, pasando después en comisión de servicio al Norte, e ingresando en el escuadrón de la Escolta Real, donde estuvo hasta la terminación de la guerra. En 1875 asistió a las acciones de Lumbier, ganó la cruz del Mérito Militar, y ascendió al empleo inmediato; pasó a Francia por orden superior, para volver a entrar en Cataluña; pero fue detenido por la Policía francesa en la frontera e internado en Montauban.

De regreso de la emigración dedicó sus energías a los trabajos de obras públicas, pues los muchos sacrificios hechos por su abuelo y su padre en favor de la Causa, le obligaron a darse cuenta de la situación económica de la familia.

Teodoro de Mas y Nadal (segundo desde la izquierda sentado)
junto a su familia en 1909.


Continuó los estudios de ingeniero y trabajó en pequeñas y grandes construcciones en varias provincias de España y en la de Corrientes (Argentina), llegando a obtener importantes concesiones, que no pudieron realizarse por causas ajenas a su voluntad, entre ellas el ferrocarril de Vic al Pasteral de Amer y el abastecimiento de aguas a Barcelona con las del Noguera Pallaresa.

En 1884 colaboró en las obras del ferrocarril de Salamanca y en los saltos del Duero y en 1887 dirigió las obras de una carretera en Albacete.

En la capital de Argentina dirigió obras de ferrocarriles. Hizo también importantísimas instalaciones industriales, como la grandiosa fábrica de cerámica La Fe, de Buenos Aires.

Colaboró en el abastecimiento de aguas de Monallots en Vic. Instaló en el Molino de Sau una central eléctrica con el fin de distribuir electricidad en Vic, con una línea de 15.000 V que llegaba hasta el mas Escorial, desde donde se introducía en la ciudad con una línea de 500 V.

Nuestro Augusto Señor Don Carlos VII (que en gloria esté), le profesaba gran afecto y le confió comisiones y encargos de interés para la Causa. Como católico práctico, siempre se distinguió D. Teodoro Mas, y sus obras de caridad son innumerables.

Carrer de Teodor de Mas (Vic)

En 1916 el marqués de Cerralbo nombró a D. Teodoro de Mas nuevo jefe tradicionalista del distrito de Vic, tras recibir una exposición redactada y firmada por los presidentes de los Círculos jaimistas y los representantes de la mayor parte de los pueblos del distrito, proponiéndolo de manera unánime para el cargo.

Al producirse en 1919 la desafortunada escisión de Juan Vázquez de Mella, D. Teodoro de Mas se separó de la Comunión jaimista y fue jefe regional del partido de Mella en Cataluña. En septiembre de 1923 expresó en un manifiesto la adhesión de los tradicionalistas catalanes de tendencia mellista al Directorio militar de Primo de Rivera, pidiendo la supresión de los partidos políticos y del sistema parlamentario, y la implantación de los principios tradicionalistas en un régimen representativo tradicional y cristiano.

Al reunificarse las tres ramas del tradicionalismo a principios de la década de 1930, retornó a la disciplina de la Comunión Tradicionalista y participó en los grandiosos actos de propaganda contra la República sectaria.

Al iniciarse la Cruzada de Liberación Nacional, murió asesinado por los rojos en Sau el 7 agosto de 1936, junto con su yerno Juan Traveria.


Información tomada en su mayor parte de El Correo Español (10/08/1916) y Nomenclátor: Els noms dels carrers de Vic