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dijous, 16 de març de 2017

José Erasmo de Janer

José Erasmo de Janer y Gironella
(Barcelona, 1833 - 1911)

Tal día como hoy, un 16 de marzo, en 1911, moría el insigne jefe regional tradicionalista de Cataluña don José Erasmo de Janer y de Gironella.

Había cursado con lucimiento la carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona, al par que su nombre se popularizaba entre los tradicionalistas, conquistándose justo prestigio. Inició su brillante carrera política con el cargo de concejal del Ayuntamiento de Barcelona, nombrado por el Conde de Cheste, siendo el más joven de los que figuraban en aquel Municipio, último del reinado de doña Isabel, y que fue depuesto por la Junta revolucionaria.

Su lealtad y abnegación por el triunfo de la Causa carlista le obligaron a salir varias veces de España, en una de las cuales fue presentada su candidatura a diputado a Cortes por San Feliu de Llobregat, cuando las Constituyentes de 1869, y en la que obtuvo una nutrida votación. Poco tiempo después desempeñó el cargo de presidente del Círculo Católico-monárquico, cuna por decirlo así del Tradicionalismo de Barcelona.

Al iniciarse la tercera guerra carlista se vio obligado á refugiarse en Francia, estableciéndose, llamado por don Vicente de Manterola y don Tirso de Olazábal, en San Juan de Luz, desde donde contribuyó al esplendor de nuestras armas.

Vuelto a Barcelona terminada la lucha, dedicó sus entusiasmos a la fundación de El Correo Catalán (a cuyo Consejo de Administración pertenecía a su muerte) en unión del inolvidable Luis María de Llauder y de don Manuel María Milá de la Roca.

Posteriormente y a raíz de la muerte de don Luís M.ª de Llauder, ocupó con gran acierto la Jefatura regional de Cataluña, dando desde tan elevado puesto un gran empuje a la vitalidad de nuestra Comunión.

Sostuvo estrecha e íntima amistad con el inolvidable y llorado Carlos VII, quien apreciando sus bellas cualidades y virtudes, y en premio a sus desinteresados sacrificios por la Causa, le otorgó la Cruz y banda de Isabel la Católica, acompañándole un sentido autógrafo.

Accediendo a las reiteradas súplicas del señor de Janer, nuestro augusto Caudillo Don Jaime le aceptó la dimisión del cargo, cesando a primeros de 1910 en el desempeño de la Jefatura. Fue padre político del también célebre tradicionalista don Dalmacio Iglesias.

Según dejó escrito el Barón de Artagan, se puede decir que en Barcelona no existía Asociación benéfica en que el nombre de don José Erasmo de Janer no figurase: era vocal de la Caja de Ahorros, presidente de la Junta de Obra y de la Junta de Beneficiencia de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, y presidente de la Real Archicofradía de la Virgen de los Dolores. Falleció cristianamente en Barcelona el 16 de marzo de 1911 y fue una verdadera manifestación de duelo su entierro, al que asistió inmenso gentío.

Información obtenida en su mayor parte de La Defensa (Gerona, 19 de marzo de 1911)

dimecres, 26 d’octubre de 2016

La Junta Magna de Biarritz de la Comunión Tradicionalista (1919)

Junta Magna de Biarritz que la Comunión Católico-Monárquica celebró el 30 de Noviembre de 1919 bajo la presidencia de su augusto Caudillo Don Jaime de Borbón.

Grupo de asistentes a la Junta Magna de Biarritz, que presidió el Señor Duque de Madrid

Por ser uno de los actos más solemnes de nuestra Comunión que presidió nuestro llorado Caudillo don Jaime de Borbón, queremos que sea constatada en este ALBUM la Magna Asamblea de Biarritz, con relación de los asistentes, las conclusiones votadas y la emocionante salutación de Don Jaime a la Asamblea en la cual pronunciaron notabilísimos discursos D. Luis H. de Larramendi, D. Lorenzo Sáenz Fernández y el muy Ilustre Sr. Magistral de Sevilla Dr. Roca y Ponsa.

ASISTENTES Y ADHERIDOS con los cargos que a la sazón ejercían.

Asistieron a la Junta, además del Excelentísimo Señor D. Luis Hernando de Larramendi, Secretario general político de S[u Majestad] en España, y de D. Lorenzo Sáenz Fernández, ex diputado a Cortes por Tudela y Tesorero general de la Comunión que lo eran entonces, los señores siguientes, que agrupamos por las Regiones que representaban:

ANDALUCIA

Presente: M. I. Sr. Dr. D. José Roca Ponsa, Canónigo Magistral de la Catedral de Sevilla.
Adheridos: Excmos. Sres. Marqués de San Martín, Jefe regional, Marqués de Valdeflores y Barón de Bretauville; M. I. Sres. Dr. D. Bartolomé Romero Cago y Dr. D. Jesús María Reyes, Canónigos, respectivamente, de Sevilla y Granada, y los señores D. Alfonso Porras Rubio y D. Fernando del Moral, Pbro.

ARAGON

Presentes: Excmo. Sr. D. Francisco Antonio Cavero, Jefe regional, y señores D. José María de Santa Pau, Jefe provincial de Teruel, y Don Pedro Legaz.
Adheridos: Excmo. Sr. D. Pascual Comín, ex Secretario General político del R[ey]; D. José María de Claver, Jefe provincial de Huesca; D. Jesús Comín, de Zaragoza, y D. Pedro Calvo, de Báguena.

CASTILLA LA NUEVA

Presentes: Excmo. Sr. Marqués de Tamarit, ex diputado a Cortes y Ayudante que fué de Carlos VII; don Melchor Ferrer Dalmau, Director de «El Correo Español»; D. Miguel de Torres Valls, Administrador-Director del mismo diario; D. G. Arsenio de Izaga y Ojembarrena, Director que fué de «Juventud Tradicionalista», y D. Emilio Deán Berro. vicepresidente de la «Unión Social Tradicionalista», de Madrid.
Adheridos: Excmos. Sres. D. Rodrigo de Medina, ex secretario de Carlos VII, y D. Juan Pérez de Nájera, generales de nuestro Ejército, y señores Conde de Casasola y del Pinar, y Rvdo. D. Isaac García Sanz, Párroco de San Pedro, de Sigüenza.

CASTILLA LA VIEJA

Presentes: M. I. Sr. Dr. D. Ricardo Jiménez, canónigo de Burgos, D. Lorenzo de Cura, ex diputado provincial, D. Virgilio Sanjuán, Jefe local de Haro, y D. Juan Pablo, Huerta, ambos tenientes de alcalde de esta población.
Adheridos: Rdo. D. Aurelio de Ibarzábal, Pbro.; D. Andrés Bengoa, de Santander; D. Robustiano Olea de Laredo; D. Federico Paternina, de Ollaurri, y D. Fernando de Diego, de Santander.

CATALUÑA

Presentes: Excmos. Sres. D. Miguel Junyent, Jefe regional entonces y Director de «El Correo Catalán», ex senactor y ex diputado a Cortes; D. Luis Argemí, senador del Reino por Barcelona; D. Narciso Batlle y don Bartolomé Trías, diputados a Cortes por Barcelona y Vich, respectivamente; señores D. Joaquín Avellá y D. Domingo Valls, ex diputados provinciales y Jefes provinciales de Tarragona y de Lérida, y D. Juan B. Viza.
Adheridos: Excmos. Sres. Marqués de la Torre de Mediñá y Barón de Vilagayá; D. Juan María Roma, diputado provincial y Director de «El Centinela Catalán»; D. José María Marqués, diputado provincial; D. Víctor José Olesa, ex diputado provincial, D. Francisco de P. Cambús.

EXTREMADURA

Adherido: Excmo Sr. Marqués de Matallana, Jefe provincial.

GALICIA

Adherido: D. Alberto Paredes, ex Director de «El Requeté».

LEON (Reino de)

Presentes: Excmo. Sr. D. Ildefonso Muñiz Blanco, Jefe Regional; Rdo. D. Antonio Alonso, Beneficiado de la Catedral de León; D. Luciano Esteban Polo, y D. Baltasar L. de Guevara.
Adheridos: D. José Maria Crajal, Jefe provincial de Palencia; D. Nicasio Sánchez Mata, Jefe provincial de Salamanca y Decano de su Universidad; don Pantaleón Gómez Casado; D. Eduardo Junco; don Miguel Díaz, y don José de Larrucea y Lambarri, de Valladolid.

NAVARRA

Presentes: Excmos. Sres. D. Ignacio Baleztena, Jefe regional y concejal de Pamplona; Marqués de Vessolla, ex senador del Reino; Barón de Oña, concejal de Pamplona, y señores D. Blas Morte, vicepresidente que fué de la Diputación foral; D. Francisco Martínez, ex jefe regional y ex diputado provincial; D. Francisco Errea, diputado provincial; D. Tomás Mata, teniente de alcalde de Pamplona; D. Justo Gortáriz, concejal de este mismo Ayuntamiento; D. Pedro Santa Cruz, Beneficiado; D. Basiliso Oteyza, y D. Martín Echarren.
Adheridos: D. Joaquín Baleztena, diputado a Cortes por Pamplona; D. Martín Larrayoz, concejal; RR. PP. Tomás Garrido y Fabián Linares; don Casildo Arostegui, D. Esteban Martínez Vélez, ex diputado foral, y D. Dámaso Munárriz.

VALENCIA

Presentes: Excmo. Sr. Marqués de Villores y don Enrique Adrién.
Adheridos: Excmo. Sr. D. Manuel Simó, ex Jefe regional y ex diputado a Cortes; D. Fernando de Rojas, ex diputado provincial; D. José Galán y Benítez, D. José Feliú, D. José Feo Cremades y don Francisco Aparisi.

VASCONGADAS

ALAVA
Presentes: D. Donato Nicolay, D. José Pérez de San Román y D. Luciano Salazar, Pbro.

GUIPUZCOA
Presente: Excmo. Sr. Marqués de las Hormazas.
Adherido: D. Juan Mocorrea.

VIZCAYA
Presentes: Excmos. Sres. Conde de Arana, Jefe señorial y ex senador del Reino, y D. Esteban de Bilbao y Eguía, ex diputado a Cortes por Tolosa y Senador del Reino por Vizcaya, y señores D. Domingo de Llona, diputado provincial; Don Ignacio María de Plazaola, concejal de Bilbao; D. Francisco de Santiago Marín, Notario de esta capital; D. Elías Luisa, y D. Pablo Ingunza.
Adherido: Excmo. Sr. D. Celestino de Alcocer, ex Jefe regional y ex diputado a Cortes por Laguardia y Vitoria.

DON JAIME DE BORBÓN EN BIARRITZ
De izquierda a derecha: D. Juan María Roma, D. Jaime de Borbón, 
D. Luis H. de Larramendi y D. Julio de Urquijo.

Después de la guerra europea y para resolver el conflicto planteado por dimisión de la Junta Nacional Tradicionalista en aquella época, son llamados por D. Jaime en Biarritz, los señores Larramendi, de Urquijo y Roma.


COMIENZA EL ACTO

Todos permanecían en pie.

El Caudillo de la Tradición, con grave continente, palabra reposada y claro acento alterado por la emoción, saludó a sus leales en estos sencillos y severos términos:

«Os manifiesto, antes que nada, mi más sincera gratitud por haber correspondido tan unánime y entusiastamente a mi convocatoria, inspirada en mi ferviente amor a la Bandera de la Tradición y a nuestra querida e infortunada España.

Todos, en mayor o menor grado, habéis hecho un verdadero sacrificio al venir hasta el destierro; pero todos debéis meditar en que esto, y mucho más, lo exige, con angustiosos clamores, la salvación de la Patria.

Ante obligación tan suprema e ineludible, ni vosotros ni Yo podíamos vacilar un instante. Por esto nos congregamos hoy aquí.

Ni por convicción ni por temperamento, soy aficionado a declaraciones utópicas y a discursos ampulosos; prefiero lo práctico a lo teórico, los hechos a las palabras, la verdadera sencillez al falso retoricismo.

Informado en este criterio, he procurado encerrar mi pensamiento en claras y ceñidas manifestaciones, que ahora os leerá mi Secretario político en España y que deseo que todos mis leales las reciban como sentida expresión de mis ideas y aspiraciones en los gravísimos y decisivos momentos actuales.

Quiera Dios que ellas sean fecundas para la restauración de la Patria.

Sentáos.»

Una formidable ovación con vítores y aclamaciones acogieron las palabras de S. M.

Apagada la ovación, Don Jaime entregó un documento al señor Larramendi, ordenándole que procediese a su lectura y que terminaba con las siguientes y alentadoras palabras:

«Preparémonos, trabajemos para ser útiles a la Religión y a la Patria. La intención preferente, al convocaros, ha sido intensificar mi personal intervención en la dirección de la Causa, y así estar en una mayor relación con vosotros.

Os doy mi palabra de honor en prenda de que, si puedo equivocarme, no cedo a nadie en elevación de miras, pureza de intención y amor a la Patria.

Me debo a España y a la Causa, y en su defensa estoy dispuesto a perder la vida.  
Creo que recojo exactamente con mi propio pensamiento el de todos los presentes; y dispuesto a que intervengamos con más actividad en la política española, como eficaz fuerza y con prácticos procedimientos, he redactado las siguientes manifestaciones, que deben pasar a la nota oficial de esta Junta y ser norma fecunda de todos nuestros actos.»

ACUERDOS

La Comunión católico-monárquica actuará con más radicalismo que nunca en la pureza e integridad de sus principios y soluciones, puesto que los postulados más felices del pensamiento contemporáneo, las corrientes más sanas de opinión, fruto de la experiencia y la realidad, las necesidades que claman exigiendo solución ineludiblemente, todo muestra hoy la virtual eficacia y constante utilidad de nuestro Programa fundamental.

En su virtud:

A. — Intensificará la política religiosa, teniendo presente el carácter especial de la Causa que defendemos, no olvidando que el R[ey] sostiene con todo el vigor de su brazo y el amor de su corazón la Bandera católica frente a la liberal y revolucionaria, como sus augustos Predecesores Carlos V y Carlos VI y su amadísimo Padre, el inolvidable Carlos VII. Sometido a la Iglesia, como hijo sumiso, quiere restituirla toda la independencia que la otorgó el Redentor, y en particular la relativa a su misión docente y aquella independencia económica a la que tiene perfecto derecho, tan menoscabada en el régimen constituído.

B. — Dará una actividad más constante e intensa al esfuerzo colectivo referente a los problemas llamados regionalistas, para conseguir como fin primordial, que armonice la unidad de la Patria española con las legítimas aspiraciones forales, lejos de una política apasionada, personal y voluble, y así llegar a la dirección de toda la corriente de opinión regionalista, y, finalmente, para restaurar en España la vida foral castiza, que es una base imprescindible de la sustentación del orden, de la estabilidad de la paz social y de la prosperidad del país.

C. — Definirá, al propio tiempo que aumentará, la actuación de política social, sobre el esencial fundamento de la pronta reconstitución de las clases y corporaciones profesionales, manteniendo el puro y cristiano concepto de la propiedad hasta contra los atentados que, con espíritu contaminado de errores y prejuicios, le dirigen los propios partidos afines, y defendiendo, al par, con la mayor actividad y energía cuanto representa verdaderamente la dignificación de la clase obrera, llamada a disfrutar de tiempos nuevos, más justos y cristianos, si al cabo, como es de esperar, la revolución universal es vencida.

D. — Propugnará la desaparición del parlamentarismo, régimen absurdo, funesto y desacreditado en todos los pueblos, establecido sobre la guerra civil de los partidos permanentes; restaurando las Cortes representativas de las clases organizadas y de los intereses reales de la nación, con mandato imperativo, que define los deberes y responsabilidades y asegura el buen servicio y las justas sanciones para los diputados.

E. — Defenderá con mayor interés que nunca el principio de autoridad, que es clave en los problemas de la época y que sólo ella —la Comunión legitimista— sustenta verdaderamente en España.

F. — Contribuirá, por todos los medios políticos a su disposición, al prestigio del Ejército español, víctima del régimen imperante.

G. — Instaurará la realidad de la Administración de Justicia, hoy desconocida hasta el sarcasmo, y que precisa como fundamento indispensable de la vida civil.

H. — Aprovechará la excepcional situación en que España ha quedado a consecuencia de la neutralidad durante la guerra, para plantear una base sólida de la futura política internacional, que, por el momento, no puede ser de alianzas ni de manifestación de inclinaciones comprometedoras, sino de cordialidad con todos los demás países, de juiciosa expectativa, mientras el horizonte universal de la política extranjera no se aclare y defina.

I. — Estudiará, propagará, defenderá y promoverá las obras públicas que España para su prosperidad necesita, y que en la palabrería de la política de los partidos jamás requieren seriamente inolvidable la atención nacional, ni llegan a realizarse, y, asimismo, prestará la consideración debida a la agricultura y a la industria; facilitándoles todos los elementos económicos para su completo desenvolvimiento y asegurándoles, con una absoluta estabilidad social, la consolidación de su desarrollo.

J. — Expondrá con claridad, en la propaganda, la armonía entre el sano pensamiento moderno y nuestra significación doctrinal, y hará ver que la situación crítica de España, insoluble con todos los procedimientos liberales, tiene forma sencilla de resolverse en la paz espiritual, en la organización tradicional foral y corporativa y en el principio de autoridad que expresa el lema de nuestra Bandera: DIOS, PATRIA, REY.

***

Después de tan importante asamblea, Don Jaime recibió a los grupos regionales, firmó nombramientos, y luego quiso obsequiar a sus leales con un banquete íntimo que sirviera de despedida a las representaciones del Legitimismo en el solemne acto celebrado y fuera, a la par, testimonio de su amor y de su gratitud hacia todos por haber tan diligentemente respondido a su convocatoria y cooperado con tanto entusiasmo a los fines de la asamblea descrita.

Por último, concedió audiencia privada a los Delegados de las diversas regiones a fin de tener exacto conocimiento de cada una de ellas.


Extraído del Álbum Histórico del Carlismo: 1833-1933-35 (pp. 284-288)
Reseña en El Correo Español, órgano oficial de la Comunión Tradicionalista (3 de diciembre de 1919)

dilluns, 25 de juliol de 2016

Al gloriós Sant Jaume, patró d'Espanya


Pregaria patriótica

¡Gloriós Sant Jaume! ¡salveu
l'invicta nació Espanyola,
qu'en poder de 'ls lliberals
desesperadament plora!

Salvéula; no tardéu més;
que de sa sanch, pocas gotas
n'hi restan ja, per finar,
sens que aussili se li donguia.

Salveula del negre abism,
de la fatal bancarrota,
ans qu'el tétrich trenta cinch,
(recort de crims qu'esborronan),
ab crúel devastació
se repetesca ben prompte.

Intercedau pels Proscrits
de llinatje honrat y noble
qu'han d'esser la salvació
d'aquest poble qu'els anyora,
y guardéu y protegiu
al qu'ab orgull du 'l nom vostre,
qu'es el fill més obedihent
y el Princep digne d'eix poble...

En sent de Sant Jaume el jorn,
fem els carlíns, festa doble,
y sens descuydarnos may
nostres cors al Sant invocan.

Al Sant, que sobre 'ls alarbs
ens doná un jorn la victoria
derrotant per sempre més
als musléms fills de Mahoma.

Al Sant, que té per Patró
la invicta nació Espanyola;
la que mastressa va ser
de més de mitj mon á l'hora,
y va dictar sabias lleys,
y fou model de matronas,
y dels humils fou ampar,
sense ser jamay despótica,
ni menys, doblegar son cap
devant d'estrangera soga...

Més, eixa Espanya, es d'ahir;
la d'avuy, ja es altre cosa.

Son imperi, reduhit
y mesquí, vist aleshoras;
no dicta códichs ni lleys,
ni la respectan de fora...
y s'en burlan sos vassalls,
els qu'are ho son y els qu'ho foren,
y se 'ns té per degradats,
per nació de baixa estofa...
per cobarts... y altres honors
que completan la deshonra.

Més d'entre tant desgabell
qu'ens martiritsa y trastoca,
s'alsa potenta y viril,
gallarda, noble y hermosa,
la sombra d'aquell passat
de grandesa y de lloa.

La Espanya Tradicional
no soporta més deshonras;
baixesas, ja no 'n vol més;
prou, d'humillacións traydoras,
y que renaixea aviat
d'entre las sendras fumosas
de las víctimas ardents
de traicións y deshonras,
aquéll Fénix benhaurat,
qu'ha d'impulsar nostras forsas
perdudas, ab fets heróichs
al camí de gestas nobles.

Que vinga prompte 'l Capdill
que té d'obrir las masmorras
hout jau l'Espanya d'ahir;
aquella invicta matrona
qu'inculcá lleys al vassalls
sens valerse de la forsa...

Y quan ja de bat á bat
obertas sían las portas;
quan nostra patria felis,
lliure de grillóus y argollas,
se deixondí ab los perfums
d'una brisa encisadora,
d'una dolsa y vera pau,
d'un perviudre ple de glorias,
allavors recobrarem
l'honor perdut, junt ab l'honra.

Feu qu'aixís sía ben prest,
¡ó Sant Jaume Patró nostre!
deslliuraunos del serpent
que ja pel coll se 'ns enrrosca,
y ens xucla tota la sanch
després de robarnos l'honra.

Feu que brilli esplendorós
l'iris de pau, sobre eix poble,
hont hi quedan cors fidels
qu'ab fe pura vos invocan;
salvéunos dels nous musléms
més astuts qu'els de Mahoma,
y estimbantlos al avern
gosarem bells jorns de gloria.— J. M.


LO MESTRE TITAS (Barcelona, 22 de juliol de 1899)