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divendres, 16 d’agost de 2019

Els nostres màrtirs: Francesc Baygual i Bas

Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat el destacat militant tradicionalista sabadellenc Francesc Baygual i Bas.
Francesc Baygual i Bas
(Sabadell, 2/3/1899-Granollers, 16/8/1936).
Industrial tèxtil i militant tradicionalista.

En Francesc Baygual cursà estudis als Escolapis de Sabadell i de molt jove s'incorporà a l'empresa del seu pare, la raó social Baygual i Llonch, en què feien companyia Miquel Baygual Casanovas i Antoni Llonch Roca. Francesc s'ocupà de feines administratives. Més tard, i encarregat dels viatges comercials, recorregué tota la geografia peninsular amb el mostrari a la maleta.

Carrer de Baygual a Sabadell
El 1921, en retirar-se el seu pare del negoci, Francesc i el seu germà Joan compartiren la gerència amb Antoni Llonch. Durant els anys anteriors a la Guerra Civil l'empresa havia prosperat i projectaren la construcció d'una gran fàbrica en terrenys de Can Feu adquirits al marquès de Montsolís. Acabada de construir el 1936, la fàbrica fou confiscada per la República en esclatar la guerra i la convertiren en factoria per a la indústria de guerra, on es fabricà tota mena de material bèl·lic; fins i tot s'hi construïren avions, raó per la qual fou coneguda com a Tallers de l'Aviació.

Al marge de la indústria tèxtil, Francesc Baygual destacà dins el món social catòlic de Sabadell. Va ser president de l'Apostolat de l'Oració de la parròquia de Sant Fèlix; membre del consell d'administració d'El Siglo Futuro, òrgan de la Comunión Tradicionalista; promotor del Patronato Social Católico de Sabadell i membre del consell d'administració del diari El Correo Catalán.

Durant la Croada d'Alliberament, la nit del 15 al 16 d'agost de 1936, una patrulla de control el va detenir i va ser assassinat a la rodalia de Granollers, pel sol fet de ser catòlic i tradicionalista.

Al lloc on va ser assassinat, al km 5 de la BV-5151, hi havia una làpida amb una
creu que
va ser retirada per l'Ajuntament de les Franqueses del Vallès l'any 2016.

Una vegada finalitzada la guerra, els seus familiar van aixecar un monòlit amb una creu per rendir tribut a la seva memòria. Aquesta creu va ser eliminada per l'Ajuntament de les Franqueses del Vallès en compliment d'una moció, aprobada amb el vot favorable del regidor del PP, que definia histèricament el monument a una persona salvatgement assassinada per revolucionaris marxistes com un intent d'«aniquilació de les institucions legítimes de Catalunya per acabar amb la identitat dels Països Catalans».

La làpida deia:
«Caminante ruega a Dios por Francisco Baygual Bas de 45 años 

casado vecino de Sabadell asesinado en este sitio por la barbarie 
marxista el 16 de agosto de 1936. Murió por Dios y por España.»

dimecres, 7 d’agost de 2019

Nuestros mártires: el alcalde de Vic Juan Travería Pubill (1902-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'exalcalde tradicionalista de Vic Joan Traveria i Pubill, a l'edat de 34 anys. Fou martiritzat juntament amb el seu sogre, el veterà de la tercera guerra carlina Teodor de Mas i Nadal. Es tractava de dos dels carlins més importants de la comarca d'Osona. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1947.

⚜ ⚜ ⚜

Carrer de Joan Traveria a Vic
Nació el día 18 de junio de 1902 de familia humilde y sumamente ejemplar y edificante. Desde su niñez cultivó con gran esmero en su alma las virtudes cristianas que más tarde habían de producir óptimos frutos de celo para la gloria de Dios. Formado su espíritu en la escuela sobrenatural de las Congregaciones Marianas —de la Asunta en su niñez, de la Inmaculada en su juventud y en su edad viril en la de la Purificación— de cuyas Juntas formó parte varias veces, bajo el mandato del gran filipense P. Huix, y vigorizado en la Obra de los Ejercicios Espirituales, conservó toda su vida, como sus más grandes amores, los de Jesús Sacramentado y de María Inmaculada, inculcándolos a cuantos trataba, y especialmente a sus queridos compañeros de Congregación.

Favorecido por Dios Nuestro Señor con el don inapreciable de privilegiado talento y feliz memoria, estudió privadamente Bachillerato y la carrera de Derecho, licenciándose en el año 1929.

Tarea difícil bosquejar la recia personalidad de Travería. Su profunda cultura y su vasta erudición hacían de él un auténtico polígrafo. Delicadísimo poeta, escribió inspiradas composiciones que revelaban un alma acariciada por las musas; escritor fecundo, ágil y elegante, llenó muchas páginas de revistas y periódicos tratando sobre las materias más diversas, ocultando siempre, modestamente, su nombre. Pero, por encima de todo, fue un orador completísimo, de una elocuencia arrebatadora. Su oratoria —cimentada en sólidos conocimientos filosóficos y teológicos— brilló de un modo extraordinario en todos los campos del apostolado seglar, desde el primer discurso público que pronunció a los 17 años, en el Centro Católico de Taradell. Se contaban por triunfos sus peroraciones en innumerables mítines de propaganda católico-social, organizados por la antigua Federación de Propagandistas Católicos, de la que fue miembro destacado. No había velada ni acto de afirmación católica en los que no fuese obligada la intervención de Travería para garantía del éxito. En la oratoria política —discípulo de Vázquez de Mella— se hicieron famosos sus discursos pronunciados, cuando la República, en la plaza de toros de Vich y en Madrid, revelándose como uno de los más elocuentes oradores españoles.

En el ejercicio de abogacía gozaba de un sólido prestigio por su honradez y competencia, haciendo de su cargo profesional un verdadero sacerdocio.

Su gran afición a las letras, cultivadas con apasionante cariño, le llevó al conocimiento de todas las obras de toda la literatura regional y castellana, familiarizándose con las mejores producciones de los ingenios españoles de todos los tiempos, sobre todo, de nuestros autores ascéticos y místicos, y en particular de S. Juan de la Cruz, cuyas doctrinas admiraba y cuyas poesías sabía de memoria.

Educado en la escuela tradicionalista, había estudiado a fondo las doctrinas de los maestros de la Tradición, siendo uno de los hombres mejor formados en sus enseñanzas políticas.

Nada de extraño que, pese a su juventud, fuese llamado pronto al desempeño de cargos públicos. Fue Delegado del Ministerio Fiscal del Juzgado de Primera Instancia de esta ciudad. En las elecciones del 14 de enero de 1934 fue elegido concejal tradicionalista y el primero de febrero votado Alcalde por los consejeros municipales, ostentando el cargo hasta el 2 de mayo de 1935. Durante su mandato al frente del gobierno de la ciudad, púsose de relieve su recio temple religioso y patriótico, su profundo talento y exquisito tacto, en su afán de defender los intereses ciudadanos. A él cabe la gloria de la reposición de la Cruz del Cementerio, en plena República, y fue él quien, en lucha contra la oposición, hizo posible la celebración pública de las solemnidades de la Beatificación del P. Claret.

Posteriormente fue proclamado candidato para las elecciones de diputados a Cortes en febrero de 1936, por la Provincia de Barcelona, siendo el que obtuvo mayor número de votos en el distrito de Vich.

Al estallar la revolución, dióse perfecta cuenta de los inminentes peligros que se cernían, y dijo a un amigo: «La situación es grave: yo me preparo para bien morir».

En la hora del crimen triunfante, Juan Travería Pubill había de ser una víctima, mortal de necesidad, revolucionaria. Y lo fue para honor de España y gloria de la Religión ultrajadas, cayendo el día 7 de agosto de 1936 —primer viernes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, devoción de la cual era extremadamente devoto— en compañía de su señor padre político Don Teodoro de Mas, en Vilanova de Sau. Los restos mortales de ambos fueron conducidos en grandiosa manifestación de duelo, al Cementerio de Vich el día 10 de mayo de 1939.


Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (85) D. Teodoro de Mas», Ausona (4/10/1947), 299, p. 2.

diumenge, 10 de març de 2019

Liber scriptus proferetur...

Y a la faz de las generaciones abierto estará el libro de la vida; y en columna de honor ante el Dios de los ejércitos desfilarán, tremolando en sus manos las palmas del triunfo, los soldados de la Gran Comunión, pues ellos fueron los que derramaron su sangre y los que sacrificaron sus bienes en holocausto de nuestra invicta bandera, y mártires fueron y mártires serán los valientes atletas que firmes en las trincheras de la prensa e impertérritos, en el baluarte de la tribuna, defendieron, defienden y defenderán la causa por antonomasia sacrosanta, que es la causa de Dios, de la Patria y del Rey.


Carlos Forcada.                   
Director de «Ausetania» (Vich).

Tomado del libro "Homenaje de la Comunión Carlista á los Mártires de la Tradición y del Derecho" (1908)



dissabte, 2 de febrer de 2019

Luis Carlos Viada y Lluch (1863-1938), publicista carlista

Tal día como hoy, 2 de febrero del año 1938, moría el abnegado bibliófilo y publicista carlista catalán D. Luis Carlos Viada y Lluch, director de la revista católica La Hormiga de Oro que fundara el gran Luis María de Llauder. Detenido por las patrullas de control de los rojos, sus colaboradores y los obreros de la imprenta intercedieron en su favor y lograron que fuera puesto en libertad tras un duro forcejeo,​ pero falleció a los pocos días a causa de la paliza que le propinaron los milicianos. Los revolucionarios saquearon además su domicilio, destruyendo gran parte de su valiosa documentación, manuscritos originales y correspondencia.

En 1935 el bibliófilo Antonio Palau y Dulcet, gran amigo de Luis Carlos Viada, había recogido en su libro Memorias de un librero catalán: 1867-1935 una reseña biografica de este gran literato tradicionalista, tomada de un escrito del Rvdo. Jaime Barrera, que reproducimos a continuación:


Luis Carlos Viada Lluch leyendo una semblanza literaria de Jacinto Verdaguer
durante una fiesta dedicada a la memoria del gran poeta catalán. (La Hormiga de Oro, 27/2/1930)

El Reverendo Jaime Barrera dice de él :


Jovencito, pero sólidamente formado en el estudio de humanidades, Viada y Lluch fué excelente alumno del Colegio del Obispo, al cual venía incorporada la segunda enseñanza. Ese Colegio de Nobles o de Cordelles. se levantaba en la Rambla de los Estudios, junto a la Iglesia de Belén. Viada y Lluch habla visto y recorrido la Biblioteca Episcopal, sita en el primer piso de dicho Colegio, con sus dilatadas estanterías, barnizadas de azul obscuro y presididas por el busto de Gimbernat. También la Sala especial de Escritores Catalanes, con tanto amor enriquecida por Félix Amat y sus sobrinos Félix Torres Amat y el laborioso Ignacio Torres Amat.


Sigue diciendo que Viada y Lluch, buscando ambiente más propicio a sus vocaciones literarias, emigró a una ciudad ideal, que Saavedra Fajardo llama República Literaria:

Edificándose una casa de libros, que en ciertos casos, son materiales más duros que piedra viva. Dos gruesos y formidables muros forman el albergue y escondrijo de ese antiguo repúblico de las letras. Volúmenes de clásicos castellanos, ligados o alternando con los italianos... Otros de cosas o impresores de impresores de Barcelona, principalmente los productos salidos de las oficinas de Pedro y Pablo Malo y de Sebastián Cormellas.

Trazando un merecido elogio del amor del libro que mueve a Viada y Lluch, prosigue Mosén Barrera:


Durante sus descensos del Ensanche a la vieja ciudad, gusta de ver a los amigos y comprar libros. Con frecuencia deambula por las angostas calles del barrio del Call, en donde se complace en admirar los esgrafiados de la Casa Cormellas, la célebre oficina que tantos libros produjo entre 1592 a 1700. Y centenares de veces ha pasado por la antigua Riera del Pino para rememorar los fecundísimos bibliópolas, Pedro y Pablo Malo, los libros de los cuales, siempre interesantes, ostentan el pie de imprenta entre los años 1557 a 1592. 
Recogido en su ideal repúblico, Viada y Lluch reunía y daba a las cajas sus Ensayos poéticos, hacia 1882, al paso que nos traía de Italia numerosas versiones poéticas de una fidelidad sólo comparable al esposo cristiano. Y sin abandonar la lectura y consulta de sus queridos libros, sacaba a luz las ediciones de: "Pastores de Belén, prosa y versos divinos por Lope de Vega", Barcelona, 1905 ; "El libro de oro de la vida. Selección de pensamientos morales de los clásicos castellanos", Barcelona, 1906. Por medio de la Editorial Doménech: "Castillo interior, por Santa Teresa, con prólogo y variantes", y "La Galatea, por Cervantes". 
Tamaña tarea reclamaba momentos de distracción. Por esto el repúblico, con voz activa y pasiva de la idea bibliópolis, y con cien seudónimos desconcertantes, colaboraba con rimas inquietas o festivas, en aquellos semanarios que tan pintoresca hacen la hemeroteca catalana, L'Espurna, El Burinot, Lo Crit de la Patria,* L'Ingríngulis, Don Ramon, El Sarrianés, Lo Mestre Titas,* La Comarca Leal y otros. 
Con el poeta Verdaguer colabora en Lo Pensament Catalá,* y en La Creu del Montseny. Gratos recuerdos. Viada era el traductor castellano preferido por Verdaguer... Intervino asaz directamente en la impresión de algunas obras del gran poeta, Santa Eulalia y Montserrat, los autógrafos de los cuales conserva nuestro excelente amigo. Del propio Verdaguer aun podría publicar una obra inédita: Santa Maria del Socor.  
Colaborador de la edición políglota de Lo Gayter del Llobregat, se complace en trasladar versos de una a otra lengua. Para semejante tarea aporta una preparación admirable: sus grandes conocimientos lexicográficos del latín, italiano, castellano y catalán. La vulgarización de bellos libros fué continuada por él, preparando para la Editorial Ibérica, el Romancero del Cid, Entremeses, de Cervantes, y El Bandolero, de Tirso de Molina. 
Para la Casa Montaner y Simón, la más fuerte de las editoriales barcelonesas, ordenó, en 1915: Los Pecados Capitales, prosas clásicas y versiones de antiguos autores catalanes. En 1913 reproduce Los Lusiadas, versión castellana en verso por Luís Gómez de Tapia. En 1912 nos da una fiel y elegante versión castellana de Vita Nuova de Dante Aligheri (...) 
Al ser llamado a la Academia de Buenas Letras, Viada escogió un tema lexicográfico para su Discurso de recepción: De la limpieza, fijeza y esplendor de la lengua castellana en el Diccionario de la Real Academia Española, reforzando con esto, sus arraigadas aficiones al estudio critico del léxico, iniciadas en sus Observaciones y continuadas en el Apéndice II del Diccionario de Diccionarios, edición de Montaner.

El amigo Viada y Lluch, emplea actualmente sus actividades literarias, en La Hormiga de Oro, traduciendo, ordenando y glosando, textos dignos de ser publicados.


Memorias de un librero catalán: 1867-1935 (Antonio Palau y Dulcet, 1930), pp. 233-234.

*Hemos indicado los nombres correctos de estas publicaciones, que en el texto reproducido aparecían erróneamente con el artículo "El" en lugar del empleado en catalán de la época: "Lo".

dimarts, 11 de setembre de 2018

Nuestros mártires: Miguel Rafart Roma (☩1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys el jove Miquel Rafart Roma. S'havia casat pocs mesos abans, al maig de 1936, amb Àngela Piella Hom. Reproduïm amb aquesta ocasió l'homenatge que se li va retre a la premsa local de Manlleu l'any 1949.


Miquel Rafart Roma (☩1936)


Al evocar un caído del temple del biografiado, sentimos renacer en nosotros el valor de los defensores patrios, y emerge en nuestro interior un clamor de odio y desprecio contra los cobardes y traidores, dominados por el sadismo más repugnante. Odio y desprecio que sólo pueden acallarse con el espíritu cristiano de perdón.

Por esto, plácidamente como la muerte del justo; con valentía como la muerte del heroico, escribimos estos apuntes del que triunfó sucumbiendo.

Aunque Miguel Rafart no ero hijo de Manlleu, su residencia en nuestra población y, sobretodo, sus actividades le habían vinculado con la vida manlleuense desde muchos años. Estaba afiliado entre los defensores del ideal tradicionalista cuyo trilema era su divisa; perteneciendo también a la incipiente asociación «Federación de Jóvenes Cristianos», cuyo anagrama fué el centro donde, en nuestra localidad, descargaron su furia los desalmados asesinos iconoclastas, con mayor encono y rabia.

Cerca del mediodía del 11 de Septiembre de 1936, cuando entre los buenos manlleuenses todo era zozobra; cuando el terror había lacrado con sangre de los mejores los caminos y carreteras de alrededor, se personó una patrulla en la fábrica donde Miguel trabajaba, preguntando precisamente a él: ¿Dónde estaba Miguel Rafart?

En aquel momento iba a deshacerse uno familia recientemente constituida, con un hijo póstumo, en aquellos días nefastos y terribles en que atreverse a dar consuelo y ayuda al deudo de un caído, era signar la sentencia; el que lamentaba una de estas desgracias incubadas por satánicos instintos, ero una presunta víctima del furor de la mesnada del crimen.

En su puesto de trabajo murió acribillado.

Nuestra evocación ha de ser un pío recuerdo, una lección. Evocación contra la frialdad del olvido; lección ante la frivolidad de nuestra juventud.

El epíteto de "Caído por Dios y por España" suena vigorosamente al dedicarlo a nuestro amigo, presente en nuestro recuerdo y en nuestras oraciones.



diumenge, 2 de setembre de 2018

Nuestros mártires: Miguel S. Costa Canals (1893-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'obrer tradicionalista vigatà Miquel Costa Canals. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1946.



Nacido en Vich el día 7 de noviembre de 1893, recibió en el Colegio de los Hnos. Maristas formación religiosa y cultural.

Fue obrero curtidor, solidarizado siempre con entusiasmo y sinceridad con las peticiones que formulaban sus compañeros de trabajo, encaminadas a obtener un mejoramiento social.

Desde muy joven fue decidido requeté, asistiendo con la boina roja a los «aplechs» celebrados por la Comunión Tradicionalista en Cataluña. En períodos electorales siempre fue designado para ocupar los lugares donde la contienda electoral era más enconada y peligrosa, no amedrentándole las amenazas del adversario, pues estaba convencido que luchar bajo la trilogía Tradicionalista era colaborar para alcanzar el triunfo de aquellos ideales que el liberalismo procuró adormecer en la conciencia nacional con el beleño de la mentira y calumnia.

Obvio es mencionar que fue asiduo concurrente al Círculo Tradicionalista de la Alta Montaña y completamente identificado con la integridad del mencionado programa.

Al advenimiento del Glorioso Movimiento Nacional hallábase preparado con un puñado de valientes compañeros suyos, para defender, en la forma que las circunstancias exigieran y las jerarquías ordenaran, aquellos principios que son sinónimos de respeto y veneración a las enseñanzas del Divino Maestro. Al igual que sus compañeros sentía verdaderas ansias de lucha y ¡no le importaba la vida! que al decir del P. Lacordaire «si no sirve para perderla por algo grande, no sirve para nada». Pero no pudo satisfacer plenamente su ideal de morir luchando.

Detenido en su domicilio por una patrulla de milicianos rojos en la noche del 1 al 2 de septiembre de 1936, fue llevado al empalme de la carretera de Manresa para ser asesinado juntamente con el propagandista católico Jaime Pujals Busoms. El buen temple de su alma cristiana y su Fe en Dios le dieron la fortaleza de espíritu necesaria para poder morir perdonando, que según manifestaciones de un testigo ocular del hecho, suyas son estas palabras que pronunció delante de aquellos profesionales del crimen al momento de ser asesinado: «Us perdono, no sou vosaltres qui em porteu a la mort; us ho fan fer».

Al caer, contaba 42 años de edad y su cadáver recibió sepultura en el cementerio de Tona, de donde fueron trasladados sus restos mortales a Vich el 26 de abril de 1939, siendo hallada en la nuca al practicar la exhumación de su cadáver, la bala que cambió su vida terrena por otra ciertamente más feliz e imperecedera. (1)

Tras su asesinato, Antoni Bassas anotó lo siguiente:

«Aquest matí [dimecres 2 de setembre] han estat trobats molts cadàvers de persones assassinades a diversos llocs de les carreteres d’entrada a la ciutat, entre ells el de Miquel Costa, company de treball a can Baumann i home acèrrim al Partit Tradicionalista. El dia abans encara va venir a treballar» (Bassas i Cuní, op. cit., p. 45). (2)

(1) Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España (29) Miguel Costa Canals», Ausona (1/6/1946), 229, p. 2.

(2) Tomado de: Puigferrat i Oliva, Carles «Vicenç Coma Cruells, el coix del carrer de Gurb (Tona, 1911 - Santiago de Xile, 2002). Notícies sobre la seva actuació durant la Guerra Civil». Ausa (2007), 160, p. 236.

divendres, 31 d’agost de 2018

Nuestros mártires: los hermanos Miguel A. y José M.ª Pujol Matavera (†1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, eren assassinats pels revolucionaris de Companys els germans tradicionalistes vigatans Miquel Ángel i Josep Maria Pujol i Matavera, quan tenien només 32 i 26 anys, respectivament. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que li van fer en el setmanari Ausona l'any 1946.


Miguel Ángel Pujol Matavera
(Vic, 1903 - 1936)

Hijos los dos de los consortes Luis y Ramona, propietarios de la solariega casa «Pujol de Viladrau». Miguel nació a 28 de diciembre de 1903 y José M.ª a 7 de noviembre de 1909. A ambos se les procuró esmerada educación, cursando Miguel el Bachillerato en el Colegio de 2.ª Enseñanza de San Miguel de los Santos de nuestra ciudad y la carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona, ganando con brillantez el grado de Doctor en la Central de Madrid. José M.ª estudió Comercio en el internado del Colegio de Manlleu, dirigido por los Hermanos de las Escuelas Cristianas y se dedicaba principalmente a la contabilidad.

Tanto en el campo religioso como en el político siguieron fieles las tradiciones de sus mayores, que fueron: ardiente Fé, encendido Amor a Dios y sacrificado interés por la Madre España. Como católicos ejemplarísimamente contribuían con generoso desprendimiento al sostenimiento del Culto y Clero, pertenecían a la Tercera Orden de S. Francisco, Academia de Sto. Tomás, Apostolado de la Oración, Cofradía de la Minerva, Oración de las Cuarenta Horas, Visita domiciliaria de la Sagrada Familia, y eran celosísimos congregantes de María, habiendo José M.ª con su afición al excursionismo visitado en nuestra comarca la mayoría de Santuarios.

Los dos, entusiastas de la buena prensa, a ella cooperaban con la publicación frecuente de artículos esmeradamente compuestos, y el amor a los pobres les llevaba a la prodigalidad con ellos siempre ofreciendo sus limosnas con delicadeza exquisita y suma sencillez.

En el campo político Miguel y José eran Requetés destacadísimos, y el primero, además, era miembro de la Junta Provincial Tradicionalista y Director del Semanario local «Ausetania».

Todo lo expuesto son demasiadas credenciales de bien para que los hermanos Pujol pasaran desapercibidos a los fautores de la iniquidad.

Era en el mes de agosto de 1936 que Miguel se veía padre de una hermosa niña, primer fruto de su matrimonio canónicamente contraído el día 23 de septiembre del año anterior, pero la Providencia permitió que pudiera saborear muy poco tiempo este paternal placer, ya que el día 30 de aquel mismo mes, rezando en familia y entero el Sto. Rosario, tradicional devoción de la familia «Pujol de Viladrau», como gracias a Dios lo es aún en nuestro país de muchas familias semejantes en posición social a ésta, y retirados ya a descansar, serían por allá de las doce y media de la noche que se presentaron a su domicilio un grupo de milicianos armados, obligando se levantaran Miguel y José M.ª para seguirles y ser presentados al llamado «comité» con objeto —dijeron— de prestar unas sencillas declaraciones, y que, terminadas éstas, podrían regresar a su casa. Mas no fue así. Se les retuvo hasta que, cerca las seis de la mañana del siguiente día 31, montados en un coche fueron conducidos por la carretera de Vich a San Bartolomé del Grau, y al llegar al kilómetro 8 fueron bárbaramente asesinados mientras los dos gritaban a la una ¡¡Viva Cristo Rey!!

Sus cuerpos recibieron sepultura en el Cementerio de S. Cristóbal de Vespella. (1)

⚜ ⚜ ⚜

Els germans Pujol tenien el seu domicili al carrer Nou. La seva família, de tradició carlina, era originària del mas Pujol de Viladrau, encara que els Pujol residien a Vic des de la segona meitat del segle xix. En Miquel era advocat i propietari del mas Pujol i un actiu militant carlí.53 S’havia presentat a les eleccions municipals del 1931 dins la candidatura d’Acció Ciutadana.54 Foren detinguts tots dos la nit del 30 al 31 d’agost i morts la matinada del mateix 31 a Gurb, en un revolt de la carretera de Sant Bartomeu del Grau, a l’altura del mas la Coromina de Vespella (la Coromina és entre els km 6 i 7, segons la senyalització actual). En Miquel tenia 32 anys i en Josep M., 26. La narració que fa dels assassinats en Josep Pagès, testimoni dels fets, és aquesta (el lector comprovarà que la redacció conté algunes contradiccions):


«que en el momento en que dicho comité formó los grupos de milicianos formó parte de los mismos hasta el 10 de octubre de 1936, en que marchó voluntario al frente de Aragón (...), que en el tiempo que hizo de miliciano practicó dos detenciones verificadas a las doce de la noche de un día del mes de agosto el cual no recuerda, siendo los detenidos los hermanos Pujol de Viladrau, los cuales fueron conducidos al comité antifascista, que no sabe nada más de ellos, únicamente por oídas supo que aquella misma noche fueron asesinados, dice saber de cierto que los que formaron el piquete si bien no recuerda sus nombres sabe sus apodos que son, el “Tibat”, mayor de los hermanos Sicart, Coma (a. el Cojo), que el que dio el tiro de gracia fue el “Tibat” haciéndolo por la espalda en la nuca a los dos hermanos los cuales murieron en el acto, después de unos quince disparos sobre ellos contra los que también hicieron fuego una vez muertos y tendidos a tierra, esta versión la hace por haber presenciado dichos fusilamientos o mejor dicho por haber formado parte del citado piquete, si bien manifiesta que no disparó el arma que llevaba, trasladándose inmediatamente al comité antifascista».


Allà diu que comentaren el motiu pel qual els havien executat: pel fet de ser feixistes i de portar carnet de Falange (sic), que els trobaren. També diu que exclamaren: «¡Es que no dejaremos ni un facista! ¡Los mataremos a todos!». (2)


(1) Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (65) Miguel A. Pujol Matavera (66) José M.ª Pujol Matavera», Ausona (22/3/1947), 271, p. 2.

dimarts, 7 d’agost de 2018

Nuestros mártires: Teodoro de Mas y Nadal (1858-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'ingenier, veterà de la tercera guerra carlina i dirigent tradicionalista vigatà Teodor de Mas i Nadal, de qui ja vam parlar en una entrada anterior. Era, juntament amb el seu gendre, l'exalcalde de Vic Joan Traveria —qui també fou assassinat amb ell— un dels dos carlins més importants de la comarca d'Osona. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1946.


Teodoro de Mas Nadal (Vic, 1858 - 1936)

Nació el 24 de septiembre de 1858. Hijo de familia noble, cristianísima y guerrera que dio a la Iglesia la gloriosa figura de la Bta. Joaquina de Vedruna de Mas, Fundadora de la egregia Congregación de Carmelitas de la Caridad y abuela de nuestro biografiado.

Siguiendo fielmente D. Teodoro las huellas de sus ilustres antepasados, rindió durante toda su vida, verviente culto a los ideales que informan el programa carlista de Religión, Patria y Monarquía, en cuya defensa habían sacrificado su bienestar, su tranquilidad y su hacienda. Así que, a los catorce años alistóse, en compañía de su padre D. Luis, coronel de Ingenieros, para tomar parte en la última guerra civil, habiendo obtenido el grado de Comandante y siendo agregado por D. Carlos VII al escuadrón de su Escolta Real.

Terminada la guerra y retornado a su hogar, prosiguió sus estudios de ingeniero. Su labor técnica fue de gran provecho y utilidad, confeccionó un proyecto de enorme envergadura para abastecer a Barcelona con las aguas del Noguera Pallaresa. En 1884, en Salamanca y en Saltos del Duero, y en 1887, realizó las obras de una carretera en Albacete. Al año siguiente pasó a Buenos Aires, donde dirigió las obras de varios ferrocarriles e instaló diversas e importantísimas industrias. Obra exclusiva suya y de su propiedad fue la construcción y funcionamiento de la central eléctrica en su finca de «Molino de Sau».

Su vida pública fue ejemplarísima en todos los momentos de su azarosa vida. Permaneció fiel en la brecha y luchando en primera línea, en la esfera legal, por la difusión de los ideales religioso-políticos que profesaba, habiendo ocupado cargos de relieve en la organización carlista, como los de Jefe del Distrito de Vich y Vocal de la Junta Regional.

Alma reciamente cristiana, católico a visera levantada, varón devotísimo, de comunión diaria, congregante mariano, terciario franciscano, hermanaba su carácter fuerte con un corazón de niño con barbas blancas, que ante el menesteroso su espíritu de compasión y caridad abría en todo momento su mano generosa hasta bordear los límites de la prodigalidad. Vida tan dinámica y ejemplar fue rematada con la corona del mártir.

En efecto a primeras horas de la madrugada del día 7 de agosto de 1936, un númeroso grupo de milicianos rojos llamaba con estrépito, a las puertas del «Molino de Sau» (Vich), preguntando por el dueño. D. Teodoro hizo su propia presentación al grupo de los que llegaban, más bien armados por el número que por el valor personal, y les declaró su condición de católico y de carlista, su fe en Dios, su filial fidelidad a la Iglesia y su amor a la España monárquica.


—Ya sé a lo que venís, y no me dais miedo. Como hombre y como antiguo militar, si ahora tuviera veinte años menos, os invitaría a medir vuestras fuerzas y vuestra estrategia con las mías. ¡Vais a matarme, yo os perdono!


El jefe de aquellos cobardes sólo supo decir: «Podemos despacharlo aquí mismo».

A quinientos pasos del «Molino de Sau», impuso su voluntad de morir de frente. Una ensordecedora descarga cortó la oración que D. Teodoro tenía en los labios.

De uno de sus bolsillos salió un pequeño libro: era «La Imitación de Cristo», que D. Teodoro llevó siempre encima, y del que decía, era su consejero, su fortaleza y su consuelo en los diarios azares de su vida. El prócer carlista y ferviente católico que arrostró la muerte de cien combates campales, cruentísimos y gloriosos, supo morir con no menor denuedo y presencia de ánimo a los setenta y ocho años de edad. Con él fue detenido en el propio domicilio por los milicianos rojos, su yerno el culto abogado y gran orador D. Juan Travería, el cual cayó a su lado bajo el plomo asesino.

Los restos mortales de ambos fueron conducidos al Cementerio de Vich el día 10 de mayo de 1939, en ingente manifestación de duelo como no se haya visto otra en esta ciudad.


Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (46) D. Teodoro de Mas», Ausona (11/10/1946), 248, p. 2.

dimecres, 1 d’agost de 2018

Nuestros mártires: Jaime Aguilar Font (1890-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'agricultor manlleuenc Jaume Aguilar i Font, pare de cinc fills. Reproduïm amb aquesta ocasió l'homenatge que li va retre a la premsa local el seu correligionari Josep Arqués Grané.

Jaume Aguilar Font (1890-1936)

Como un voto impuesto en las duras jornadas del destierro, como un deber hacia el amigo, debí rendirle tributo aquella tarde en que se cumplía el tercer aniversario del sacrificio.

Sobre lo tierra que se empopó de sangre, sobre la húmeda hierba que acarició su rostro y sintió su último aliento, me postré en aquella hora en que el astro del día va al ocaso y reflectante tiñe de fuego los nubes que se agolpan sobre las conocidas siluetas de Santa Lucía.

Tarde de calma... Cielo de azul intenso. Suavidad del aire que mece dulcemente las hojas del chopal. Soplo de flores silvestres. Conto de aves y grillos... De puntillas se acerca la noche. Hora sublime en que el alma se templa y la mente se nutre de recuerdos y se revive a rasgos lo historia aprendida...


Nacido en la cuna de los nobles Arnaldos manlleuenses, nuestro mártir vivía apacible en el Manso Corcó, fijo en los alrededores de nuestra villa.

Su vida correteaba entre los deberes y cuidados de su hogar con las obligaciones propias de su temperamento idóneo.

Amaba su hogar, su familia, sus semejantes.

A los suyos les deseaba con el viril sentido de hombre; quería a su mansión como el colono que resta pegado al terruño y era uncido a sus semejantes por el gran ideal cristiano.

Cuantos llamaron a la puerta del Manso Corcó no se volvieron jamás con las talegas vacías ni el corazón amargo.

Cuantos amadrigados se sentaron cerca la lumbre de aquella casa tuvieron siempre el consejo y el amparo del padre y del amigo.

Hombre de arraigado espíritu religioso pertenecía a cuantas asociaciones católicas estaban constituidas y era fervorosísimo devoto y protector de la Ermita de San Jaime, nuestro Apóstol, a quién encomendaba su vida y su hacienda.

Su intervención en las luchas políticas y ciudadanas obedecía únicamente a su auténtico pensar tradicionalista, pues es una verdad que entonces el ser tradicionalista equivalía a vivir y luchar por todo aquello que él sentía.

En los tiempos difíciles, durante las camparías electorales, en los días indecisos o amargos y en el fraguar del bien, nuestro hombre ocupaba siempre su peligroso puesto en la refriega.

Y por todo esto, un día, en los primeros tiempos de la revolución unos villanos irrumpieron en el recinto del Manso Corcó y entre insultos y violencias arrebataron al mártir de los brazos de su esposa enfermiza, que rodeada de sus nueve hijos, inútil clamaba misericordia... y él con la frente erguida y el mirar iluminado abandonó su hogar y sus cariños con aquella serenidad marcial con que los caballeros cristianos marchaban a las Cruzadas.

Jaime de Corcó, después de hollado por el insulto, en el lugar llamado «Font de Sanayás» fué batido por las armas de aquellos malnacidos, a los que ahora unos quieren perdonar, otros olvidar y nosotros intolerantes confiamos a la justicia de Franco...

El mártir inclinó resignado la cabeza, encogió su cuerpo, dobló las rodillas y cayó sobre la tierra acogedora.

Adivino sus últimas palabras que indudables fueron para ofrecer el sacrificio de su sangre a los que tanto había amado: Dios y España.

Eran las once de la noche del día primero de agosto de 1936... La luna refulgente plateaba el paisaje. Se oía únicamente el correcto murmullo de la fuente y la sombra de los chopos acariciaba el cuerpo del mártir mientras su alma radiante llegaba a la Aurora de la Eternidad.

JOSÉ ARQUÉS GRANÉ
Manlleu (febrero 1942)

dissabte, 5 de maig de 2018

Héroes y mártires

Los héroes nos enseñan a escalar las páginas de la historia.
Los mártires nos adiestran en el sacrificio de la vida y los intereses.
Seamos dignos descendientes de estos y aquellos, conmemorando sus gloriosas hazañas; pero al evocar estos recuerdos no olvidemos que tenemos el deber de transmitir a nuestros sucesores las enseñanzas que los héroes y los mártires nos transmitieron a nosotros.

De escarnio, no de gloria, nos serviría el nobilísimo abolengo recibido, si no supiéramos conservarlo en toda su pureza y continuarlo en toda su integridad.

Salvador Morales                   
Redactor-Jefe de «El Correo Catalán»

Tomado del libro "Homenaje de la Comunión Carlista á los Mártires de la Tradición y del Derecho" (1908)




dimecres, 21 de març de 2018

Homenaje a los mártires carlistas de Olesa de Montserrat




El pasado domingo 18 de marzo de 2018, en el mes de la fiesta de los Mártires de la Tradición, tuvieron lugar en Montcada los actos en memoria de los que dieron sus vidas por Dios, por la Patria y la Tradición, este año con un recuerdo especial a 18 mártires carlistas de Olesa de Montserrat cobardemente asesinados por los rojos en 1936 en connivencia con la Generalidad presidida por Lluís Companys. El profesor universitario y abnegado tradicionalista Javier Barraycoa pronunció el siguiente discurso ante los numerosos carlistas catalanes congregados:


Al iniciarse el Alzamiento Nacional, Olesa de Montserrat tenía una población de 6.658 vecinos. Era una villa industrial. Entre muchos locales sociales y políticos se encontraba un nutrido círculo tradicionalista. Tras el 19 de julio del 36 pronto estalló la violencia. Los empresarios industriales huyeron y dejaron en manos de una fuerte organización cenetista la colectivización de las fábricas. Como en toda Cataluña, la Guardia Civil recibió orden de concentrarse en Barcelona y la población quedó a merced de los revolucionarios. Las listas negras fueron rápidamente configuradas y los sospechosos de reaccionarios eran espiados continuamente. Pronto se preparó un camión incautado a una fábrica que se le conoció como el coche fantasma o de la muerte. En total, serían asesinados 38 vecinos de la localidad catalana.

El primer asesinato se comete el 21 de julio. Era un propietario agricultor tradicionalista, de 71 años de edad, llamado Jaume Duran Duran, incapaz de hacer daño a nadie. El 24 de julio era martirizado el padre Juan Masana Rovira, queridísimo sacerdote de Olesa; tras tres días de estar detenido, segundos antes de ser asesinado, le dijo a su verdugo: «No te ofrezco pedir a Dios por ti, sino que te pido que tú ruegues a Dios por mí». Dos días más tarde, el 26 de julio, ejecutarían a seis vecinos en la carretera de Tarrasa-Martorell. Entre ellos se encontraban cuatro carlistas: Ignacio Ribas Durán, industrial de 56 años; al que se le suma otro industrial: Benito Margarit Font, de 60 años; y a su hijo, José Margarit Durán, de 30 años, también técnico industrial. Por último, muere asesinado uno de los prohombres del carlismo catalán, José Tobella Galcerán, con 39 años. Este último era farmacéutico, profesor y escritor, colaborador de El Siglo Futuro y de la revista tradicionalista de Tarrasa Renovació. Fue todo un personaje implicado en la vida de la sociedad catalana y del carlismo. Empezando como presidente de la Juventud Tradicionalista de la población, colaboró con el Orfeón Catalán y fue uno de los primeros renovadores de la Pasión de Olesa de Montserrat, tal y como se conoce con el esplendor de hoy en día, donde el Círculo Tradicionalista tuvo un papel muy destacado para su puesta en marcha.

El 2 de agosto caerían tres vecinos más en Castellví de Rosanes, entre ellos, dos significativos tradicionalistas: Leandro Gassó Montserrat, de 40 años de edad, y Joan Rovira Capdevila, de 57 años e industrial. El terror era tal que en Olesa se recibían los asesinatos en absoluto silencio. El mismo día 2 de agosto queman la iglesia parroquial, los conventos del pueblo, las ermitas de alrededor y todas las imágenes religiosas de las residencias particulares que los milicianos van a buscar casa por casa.

Pero lo peor estaba por llegar. En el mes de agosto fueron asesinadas 21 personas por sus convicciones políticas, patrióticas y religiosas. El 6 de agosto serían ejecutados seis vecinos: tres de la Lliga y tres carlistas. Los carlistas son asesinados en Castellví de Rosanes. Se trata del requeté Fidel Riba Bisbal, de 23 años y obrero textil, y de los también obreros los hermanos Antonio y Mariano Cuevas Bayona, de 38 y 41 años respectivamente. Al día siguiente, 7 de agosto, era asesinado el padre Pedro Moncunill, apóstol de la obra catequística de obreras y activísimo sacerdote de la Acción Católica. El 12 de agosto moriría asesinado en Barcelona el industrial carlista Benito Margarit Vilalta, de 40 años.

Otro día especialmente trágico fue el 23 de agosto,  siendo esta vez martirizados diez vecinos, de los cuales seis eran carlistas. El lugar del martirio fue Castellbell y el Vilar. Los nombres de los tradicionalistas asesinados fueron el presidente del Círculo Tradicionalista de Olesa, Arturo Font Pujabet, técnico industrial de 32 años; Joan Gibert Figueras, requeté y obrero de 23 años; Miguel Jané Pujol, barbero, 48 años; los hermanos Jaume y Joan Pascual Font, obrero el primero y contable el segundo, de 25 y 19 años respectivamente; y Ernesto Rosías Febrés, pastelero, de 49 años.

El mes de septiembre fue un periodo de relativa tranquilidad, pero ello no quitó que fueran asesinados tres vecinos más. Uno de ellos era el campesino tradicionalista José Pascual Batallé, martirizado el 24 de septiembre en Rellinars a los 39 años de edad. El último carlista asesinado fue Juan García Bernades, el 11 de noviembre en Tarrasa, a los 38 años de edad.

Pedimos que el testimonio martirial de estos olesanos, hombres de toda condición social y edad, no quede nunca olvidado, porque ante Dios nunca serán héroes anónimos. Hoy no estamos aquí para acordarnos de ellos; son ellos los que nos han llamado aquí para que recordemos nuestros deberes para con Dios y la Patria. Se acercan momentos como los que ellos vivieron. Encomendémonos a nuestros mártires y que se cumpla la voluntad de Dios.

¡Viva Cristo Rey!
¡Viva España foral y católica!
¡Visca Catalunya sempre espanyola!
¡Gloria y honor a los mártires!

dimarts, 14 de març de 2017

Celebración de los Mártires de la Tradición (2017)

Crónica de Nicolás, carlista de Tortosa


El pasado sábado, 11 de marzo, tuvimos la oportunidad de asistir a la celebración de la Santa Misa presidida por S. A. R. el Duque de Aranjuez, Don Sixto Enrique de Borbón (q. D. g.), que tuvo lugar en la iglesia del Convento del Cristo del Pardo, con motivo de la Festividad de los Mártires de la Tradición.

Es viernes, desde Barcelona partimos un pequeño grupo de catalanes para oír la Santa Misa de Réquiem que va a celebrar el día siguiente el Rvdo. Sr. García Gallardo, consiliario nacional de las Juventudes Tradicionalistas, en sufragio de los Mártires de la Tradición, esto es, por todos aquellos voluntarios carlistas que durante dos siglos murieron o fueron desterrados por la causa de Dios, Patria y Rey, entre los que también se cuentan los tradicionalistas muertos más recientemente por causa del terrorismo etarra.

Los catalanes contamos con la compañía de Javier Navascués, periodista y entrevistador del conocido canal católico Agnus Dei Prod. El viaje se hizo muy ameno y fue realmente bien. Como anécdota, podemos contar que a mitad del viaje, María del Valle (una chica carlista albaceteña) nos ''wasapeó'', preguntándonos si entre nosotros había algún pianista ya que el organista del sábado iba a faltar. Casualmente en el coche había dos pianistas y uno de ellos, nuestro amigo Gabriel Sellas (por quien pedimos oraciones, ya que marchará un mes al Perú de misiones), era organista, así que gustosamente nos dispusimos a formar el coro junto a Valle y Encarna Ferrado. Dios quiso que los himnos que se iban a tocar los conocíamos muy bien.

Con el órgano

El sábado nos despertamos bien temprano, desayunamos y marchamos al Pardo, que poco a poco se fue llenando de boinas rojas. Llegaron carlistas de todos los lugares de las Españas, más de doscientos.

Recibimos a S. A. R. Don Sixto al toque de la Marcha Real y el Rvdo. Sr. García Gallardo celebró el Santo Sacrificio de la Misa, según el inmemorial rito tridentino, con una devoción y solemnidad muy típica de él. Tras el acto litúrgico, tuvo lugar la bendición e imposición de boinas por el Abanderado de la Tradición. A la salida de la Iglesia se cantó el Oriamendi, al que siguieron varios vítores a Cristo Rey, a España y al Rey legítimo.

Instantánea tomada durante la Consagración

Recibiendo la bendición del Rvdo. Sr. García Gallardo
Recibimos a S. A. R. a la salida de la Santa Misa

El acto político se llevó a cabo en el restaurante El Faro, donde sirven unas croquetas de muerte y un entrecot y pescado deliciosos. Las intervenciones a los postres del jefe delegado de la Comunión Tradicionalista, don José Miguel Gambra, y de nuestros correligionarios Víctor Javier Ibáñez, Maurizio di Giovine y Juan Andrés Oria de Rueda fueron exquisitas, a la altura del sermón que nos había dado el mosén.

En el banquete

Mesa presidida por Don Sixto

Víctor nos presentó el reciente libro que ha escrito y publicado, Una resistencia olvidada. Mártires tradicionalistas del terrorismo, que pudimos adquirir allí mismo, y que honra a los más recientes muertos por Dios y por España vilmente asesinados por la ETA, además de narrar una gallarda resistencia que nos ha de servir de inspiración; Maurizio di Giovine nos transmitió que aun vive el alma católica e hispánica en Nápoles, ciudad a la que el mundialismo aun no ha logrado subyugar; el Sr. Oria de Rueda nos habló de las exitosas actividades que viene llevando a cabo en Palencia la Asociación Cultural Tradicionalista Fernando III el Santo y el Sr. Gambra expuso brillantemente cómo ante la defección de los poderes civiles y eclesiásticos en la década de 1960, que hicieron retroceder a nuestra Santa Causa, el tradicionalismo adoptó una actitud principalmente doctrinal —aunque no por ello menos combativa—, pues como enseñó Santo Tomás de Aquino, el hombre tiene una capacidad especialísima de rehacer la existencia de lo que está desfalleciendo, gracias a su entendimiento. No obstante, la lucha política por restaurar el reinado social de Jesucristo no se ha abandonado jamás, como prueba la reciente legalización de la Candidatura Tradicionalista, de la cual el Sr. Gambra nos encareció a todos a hacernos formalmente simpatizantes y a contribuir a la misma con una pequeña cuota en la medida de nuestras posibilidades. Finalmente tomó la palabra S. A. R., que agradeció a don José Ramón sus instructivos sermones y nos animó a todos a no desfallecer en la lucha. Fue muy aplaudido y aclamado a gritos de ¡Viva Don Sixto! y ¡Viva el Rey!



Después de los parlamentos se cantaron canciones, se trabaron amistades y se mantuvieron buenas y gratas tertulias.


Entonando el Oriamendi
El Duque de Aranjuez recibe de manos de Javier Navascués un
ejemplar del DVD Antonio Molle Lazo: La juventud para Cristo

Esa noche, alojados en el Camping Alfa, carlistas catalanes y valencianos tuvimos la oportunidad de recibir la visita de Rvdo. Sr. D. Rodrigo Menéndez Piñar, vicario parroquial de Los Yébenes, un joven y aguerrido sacerdote por el cual todos sentimos gran admiración.

El día siguiente desayunamos y acudimos a cumplir con el precepto dominical en la capilla de Santiago Apóstol, de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, en la que oficia el Sr. García Gallardo; y contamos nuevamente con la dicha de la presencia del augusto caudillo de la Comunión Tradicionalista, Don Sixto, un auténtico príncipe de la Cristiandad. Terminada la Santa Misa, nos invitaron a unas pastitas y partimos de regreso a Barcelona con el corazón hinchado de fe, de amor a la Patria y con ganas de hacer de nuestras vidas un ejemplo como lo hicieron nuestros mayores.

Oyendo la misa del segundo domingo de Cuaresma
en la madrileña capilla de la FSSPX

Estoy realmente contento de la experiencia, ya que puede conocer personalmente a muchas personas que tengo en gran consideración y ejemplo como Francesco Maurizio di Giovine, Paquico de Armas, Rodrigo Bueno, doña Luisa Polo o Pablo Ferrando Valls, entre otros, y también pude volver a ver a grandes tipos como a Sergio, Encarna, Bosco (que siempre pone conocimiento en todo), a los albaceteños de Carlos BX, Kike, Valle y la familia Pérez. Me dejo muchos nombres y muchas anécdotas, pero como bien decía, todo esto lo resumo con dos palabras: una Gracia.


¡Viva el Rey!