dilluns, 2 de gener de 2017

Monseñor Pedro Lisbona

Tal día como hoy, hace 61 años, fallecía Monseñor Pedro Lisbona Alonso. Melchor Ferrer, historiador de la Causa, nos dice de él que nació en Aragón, hijo de un oficial carlista de la Tercera Guerra. Vivió constantemente en Cataluña. Fue sacerdote, redactor y luego vicedirector del órgano de la Comunión Tradicionalista en Barcelona: El Correo Catalán. En 1922 le fue concedido el título de Camarero Secreto de Su Santidad con el tratamiento de Monseñor. Estuvo preso por los rojos, pero fue liberado al ser rescatada Cataluña por el ejército nacional. Era periodista de honor y profesor de la Escuela de Periodismo de Barcelona. Fue condecorado con las cruces de San Raimundo de Peñafort y de la Legitimidad Proscrita. Reproducimos a continuación el artículo que con motivo de su muerte le dedicara La Vanguardia Española.

Mons. Pedro Lisbona Alonso
(Argabieso, 5/7/1881 - Barcelona, 2/1/1955)
Monseñor Pedro Lisbona Alonso nació [en 1881] en Argavieso (Huesca), y estudió en los Seminarios de Vich y Barcelona. Comenzó su vida periodística con el siglo, siendo seminarista en el Conciliar de nuestra ciudad, redactando, junto con el inolvidable canónigo barcelonés doctor Baranera y el doctor Soler, un semanario de combate que se titulaba El Rusinyol, que aparecía en Badalona. Más tarde empezó a colaborar en El Correo Catalán, usando el seudónimo de «Elias Sanpon Barbool», con cuya firma se publicaron infinidad de artículos. En 1908 le representó en la Asamblea Nacional de Buena Prensa de Zaragoza. Más tarde, fue nombrado Jefe de El Correo Catalán, en substitución de don Salvador Morales, que pasó a dirigir El Correo Español, de Madrid. Desde dicha fecha no perteneció a ningún otro periódico, figurando en su redacción —salvó los años de la Cruzada, en que el diario fue incautado por los rojos— hasta su muerte.

Hacia 1920 fue nombrado subdirector, cargo que ostentó hasta el mismo momento del Glorioso Movimiento Nacional. Sus campañas desde las columnas del viejo órgano del Tradicionalismo barcelonés fueron numerosísimas y algunas de ellas de gran resonancia. La primera que llevó a cabo fue a raíz de la liquidación, de la famosa Semana Trágica, que valió al periódico la rotativa «Albert», por subscripción popular.

Entre otros seudónimos, monseñor Lisbona usó el de «Wifredo», que empleaba para los editoriales; el de «Víctor» y «León de Padilla», para los artículos doctrinales y de orientación católica, así como también de «Plinio», para otra clase de trabajos.

Al estallar la revolución roja fue detenido, y el día de Navidad de 1936 fue juzgado, solicitando el fiscal del «tribunal popular» la pena de muerte, por su calidad de sacerdote y de periodista. Conmutada la pena, permaneció en la cárcel hasta febrero de 1939, en que fue liberado por las tropas nacionales en la cárcel de Figueras, reincorporándose pocos días después a la Redacción de El Correo Catalán.

Con motivo de la Exposición Internacional de 1929 fue nombrado presidente del Comité y Casa de la Prensa, recibiendo y atendiendo a más de mil personas españolas y extranjeras que visitaron el certamen. Fue varias veces directivo de la Asociación de la Prensa de Barcelona y lo era [en el momento de su fallecimiento] de su Montepío.

Realizó tres viajes a Roma y varios a Francia y Suiza. El último a la Ciudad Eterna tuvo efecto en mayo de 1953, con la peregrinación organizada por El Correo Catalán con motivo de cumplirse las bodas de platino del periódico. Por la Santidad de Benedicto XV le fue otorgada la dignidad de camarero secreto de S. S. (monseñor), ratificada por los posteriores Pontífices.

Durante medio siglo participó en todos los Congresos Nacionales de Buena Prensa, siendo miembro del Comité organizador del último, en Toledo, con el obispo de Málaga, eminentísimo doctor Herrera Oria, entonces director de El Debate.

Son numerosas las conferencias pronunciadas sobre temas periodísticos, siendo quizá la más importante la que pronunció en Vich, acerca de «El Criterio», de Balmes, al cumplirse su centenario, y que publicó La Gaceta de la Prensa. Monseñor Lisbona era capellán del colegio de San Gervasio del Instituto de Religiosas de Jesús-María; profesor del Instituto Montserrat de Segunda Enseñanza y profesor de la Escuela Oficial de Periodismo.

El sacerdote y periodista D. Pedro Lisbona homenajeado por el ministro Antonio Iturmendi
con la Cruz de Honor de San Raimundo de Peñafort (Hoja del lunes, 26/04/1954)

Una vida de consecuencia y apostolado

Nos será muy difícil a los periodistas de Barcelona y a cuantos amigos, numerosísimos, le trataron y amaron con ocasión de sus actividades, olvidar la bondad esencial de monseñor Pedro Lisbona, sacerdote extraordinario ante todo, que convirtió la llama de su vida en vocación y ejemplo, en apostolado incesante y permanente. Pero, después de sacerdote, y como la más noble de sus dedicaciones humanas, don Pedro Lisbona fue un periodista recio, íntegro y veterano; tanto, que hace ya tiempo cumplió simultáneamente, como se sabe, sus bodas de oro con el sacerdocio y con el periodismo.


Periodista de altísimos vuelos, maestro en la doctrina; apologista extraordinario como era también predicador meritorio. Y había de serlo quien, como él, gozaba de una preparación vastísima en las ciencias divinas y humanas, convertidas en su espíritu privilegiado en convicciones firmísimas, religiosas, sociales y políticas, intransigentes con el error, aunque su corazón, esencialmente bueno, Como decimos, estuviera siempre pronto a transigir con las personas; por esto se le quiso y por este motivo no le olvidaremos con facilidad.

Pero, no sólo era un periodista doctrinario y vocacional; el doctor Lisbona era también hombre de redacción y de taller. Conocía como pocos los entresijos del oficio periodístico y fue, en la práctica, un experto redactor-jefe, un buen confeccionador y, en todo instante, un titulista agudo, como era editorialista fácil y admirable articulista. Cuando el ministro de Información le discernió el título de Periodista de Honor realizó un acto de estricta justicia, que honró a toda la clase periodística barcelonesa, orgullosa de verse tan insuperablemente representada por tan ilustre compañero y maestro.

La extraordinaria obra dispersa del doctor Lisbona a lo largo de cincuenta años de intenso trabajo (sermones, homilías, cursillos, conferencias, retiros, editoriales, artículos, colaboraciones, explicaciones en el Instituto de Segunda Enseñanza y en la Escuela de Periodismo) constituye el máximo elogio y justificación de la vida fecunda de un ministro de Dios que convirtió su existencia entera en apostolado. Un apostolado multiforme y proteico, y por ello más meritorio a los ojos del Todopoderoso y de los hombres. Nosotros, que le conocimos, le tratamos y le admiramos, en el momento de hacer precipitado balance de la personalidad de monseñor Lisbona con explicable emoción, sacamos la impresión categórica de que será difícil aventar, humanamente hablando, los tesoros que sembró su activa existencia.




divendres, 30 de desembre de 2016

Francesca Guarch: l'heroïna de Castellfort

Francesca Guarch i Folch
(Castellfort, 1857 - 30 de desembre del 1903)

Entre els herois de la tropa carlista mereix especial menció, per ser dona, la coratjosa filla del poble Francesca Guarch i Folch, coneguda en el món polític per l'heroïna de Castellfort, on va néixer i viure.

La seva incorporació, vestida d'home, a l'Exèrcit carlista, no va ser a causa d'una exaltació política; era filla d'una idea permanent, clara, premeditada i discutida. Sabia què feia i per què ho feia, i així ho demostrava la serenitat de judici que es revelava en els seus actes, malgrat la seva escassa instrucció.

Un dia, el següent de veure's Francesca per primera vegada vestida d'home, va dipositar les trenes dels seus cabells als peus de la Mare de Déu a una església de Girona. Era el tendre memorial d'una humil camperola a la seva Sobirana, demanant valor i alè per a lluitar amb les armes en les batalles per Déu.

En l'exèrcit carlista Francesca va ser un soldat exemplar i no és estrany que la reina, Donya María de les Neus, li dediqués un record encara als anys 1930. El publicista carlí Joan Maria Roma i Comamala, que la va conèixer i la va tractar durant anys, fins que va morir, va dir que els seus entusiasmes no van decréixer mai, com ho va demostrar quan va intervindre valentament en l'anomenat «alçament de Badalona» l'any 1900.*


* Vegeu La heroína de Castellfort (Francisca Guarch) a Álbum histórico del Carlismo (1935) pàg. 303, de Joan Maria Roma i Comamala.

dijous, 29 de desembre de 2016

Proclama de Don Alfonso Carlos a los catalanes (1872)


CATALANES:

Desde estas nobles montañas de Cataluña; sobre esta tierra fecundizada por la sangre de tantos mártires de la santa causa de Dios de la Patria y del Rey; A la cabeza de los heroicos y sufridos voluntarios que componen el ejército que tengo el noble orgullo de mandar; con los ojos fijos en el cielo y henchido el corazón de ardiente entusiasmo, me dirijo a vosotros en este día para mí tan fausto, tan grande y tan deseado.

¡Catalanes! La religión de nuestros padres oprimida; la patria que tanto amamos ultrajada; la sociedad en que hemos nacido próxima á su disolución; la familia prostituida; nuestra independencia menoscabada; la Monarquía legitima, símbolo de la ley y de la salvaguardia del orden, vilipendiada y proscrita; la propiedad amenazada de muerte; en una palabra, todos los intereses legítimos, todas las grandes aspiraciones, todas las ideas generosas y todos los pensamientos honrados cohibidos en su desenvolvimieuto, reclaman hoy nuestro concurso, solicitan nuestro esfuerzo, esperan nuestra cooperación y exigen nuestros sacrificios.

Los que en estos supremos instantes no sepan hacer abstracción de una apatía censurable, de un recelo injustificado, de un egoísmo punible, de una susceptibilidad mal comprendida, de una desconfianza peor aconsejada, o de una pusilanimidad vergonzosa e indigna, no serán hijos de la arrogante y valerosa patria de los Almogávares, sino los frutos podridos de una raza decrépita y caducada, o los repugnantes engendros de una generación raquítica y miserable.

¡Catalanes! La hora decisiva ha sonado ya. Acudamos todos al puesto de honor que nuestra conciencia nos intima ocupar; luchemos con fe, con serenidad y con perseverancia; dirijamos nuestros corazones a lo alto; bendigamos el nombre del Señor como los Macabeos, y un éxito feliz coronará nuestra empresa, y los laureles de la victoria orlarán nuestras sienes.

¡Catalanes! Entre mis manos tremola ya enhiesta la santa bandera de la Religión y de la Legitimidad. Venid todos a defenderla conmigo.

Si alguno alimentara alguna prevención, abandónela; si sintiera algún temor, deséchelo; si le alejara algún agravio, olvídelo; que bajo los anchurosos pliegues del estandarte real pueden cobijarse todos los sentimientos magnánimos y vivir felices todos los hombres de bien.

¡Catalanes! Por Dios, por la Patria y por el Rey, haced todos vuestro deber, imitando el ejemplo de los valerosos voluntarios de este ejército, y veréis que con la ayuda de Dios y la intercesión de la Inmaculada Virgen, nuestra patrona, triunfaremos pronto al grito de

¡Viva la religión!
¡Viva España!
¡Vivan los fueros de Cataluña!
¡Viva Carlos VII!

Cuartel general, diciembre de 1872.— El infante general en jefe del Principado de Cataluña,

Alfonso de Borbón y Austria

dilluns, 19 de desembre de 2016

Inauguración del Círculo Tradicionalista de Molins de Rei (1913)

Los actos realizados ayer en la pintoresca población de Molins de Rey revistieron una importancia excepcional y acreditaron que aquella es tierra espléndidamente abonada para que eche raíces la semilla tradicionalista. La población vióse animadísima y sus habitantes mostráronse altamente hospitalarios con sus huéspedes. Los tradicionalistas de la localidad tuvieron una excelente jornada, de la que no se olvidarán fácilmente.

En Molins de Rey, a partir de ayer, contamos ya con una nueva entidad del partido, que viene a la lucha política con plétora de vida y ofrece fundadamente contribuir al engrandecimiento de nuestra Comunión en aquel distrito. Felicitamos cordialmente a los fundadores del Círculo y al felicitarles les deseamos una serie inacabable de aciertos en su gestión política, aciertos que redundarán en beneficio de su prestigio personal y a la mayor gloria de la Causa.


MISA DE COMUNIÓN

A las seis y media de la mañana, en la parroquial iglesia de San Miguel, hubo misa de Comunión cantada, con plática preparatoria, que pronunció el oficiante reverendo D. Juan Basañs, cura párroco de la población. La misa fue cantada por los señores Boig y Prats, acompañados al armonium por el Sr. Batlle.

El templo fue invadido por numerosos correligionarios de la localidad y de San Feliú de Llobregat. En lugar preferente estaban el jefe tradicionalista del distrito, nuestro querido amigo D. Eduardo de Batlle, el presidente de la Junta local, D. Miguel Martí, y el presidente del Círculo inaugurado D. José Canalíes.

El reverendo Basañs hizo una plática sentidísima, impresionando a los fieles con sus bellas imágenes, impregnadas de fervor religioso. Terminada la plática, se acercaron a las gradas del altar centenares de correligionarios que recibieron con gran piedad el Pan de los Ángeles.


NUESTROS JÓVENES

Los jóvenes jaimistas no tienen rival en todo lo que sea sacrificarse en aras de una idea, y esto lo prueban de continuo dando elocuentes muestras de su espíritu de sacrificio con las expediciones que emprenden. Ayer muchísimos hicieron a pie el viaje a Molins de Rey, fortaleciendo sus piernas como si estuviéramos en vísperas de acontecimientos definitivos.

Los primeros en llegar fueron los del Círculo de Sans y los del distrito segundo, mostrándose todos muy animosos y con alma para emprender otro trayecto mayor. Seguíanles correligionarios del Círculo de Barcelona, El Porvenir, Patronato de Santa Madrona y otros, llevando las banderas y banderines de la sección excursionista del Círculo Central, El Porvenir, distrito segundo, etc., etc.

El banderín del Requeté de Barcelona llegó en el tren de las diez, custodiado por varios jóvenes de la Junta directiva del mismo, a las órdenes del vocal primero de la Junta Central Tradicionalista, organizadora de los requetés de Cataluña. D. José Bermelló, prestigioso veterano.


BENDICIÓN DEL CÍRCULO. — EL BANQUETE

A las once tuvo lugar la bendición del local del nuevo Círculo Tradicionalista de Molins de Rey, presenciando la ceremonia religiosa centenares de amigos. Bendijo el inmueble el reverendo D. José Mas, acompañándole cuando recorrió el local las autoridades jaimistas del distrito.

A la una, en el amplio salón de actos del Círculo se efectuó el banquete, asistiendo numerosos correligionarios. Ocuparon la presidencia de las mesas los jefes tradicionalistas. La comida, que fue servida admirablemente, transcurrió en medio de una encantadora cordialidad. A la hora de los brindis levantaron la copa D. Germán de Bellver, D. Angel Marqués, D. Juan Aymat, D. Francisco Bermello y D. Esteban de Batlle, pronunciando todos calurosos y vibrantes párrafos y siendo muy aplaudidos.


LLEGADA DE LOS ÓRADORES

Poco antes de las cuatro de la tarde comenzaron a congregarse en las inmediaciones de la estación multitud de jaimistas, ansiosos de tributar un cariñoso y efusivo recibimiento a los oradores que eran esperados procedentes de Barcelona.

A las cuatro y minutos entró el tren en agujas, resonando a su vista un aplauso entusiasta. Del convoy descendieron el diputado provincial por Manresa-Berga, D. Juan María Roma, nuestro director D. Miguel Junyent, el presidente de la Junta organizadora de los requetés, D. Matías Llorens, y el secretario D. José L. Prat-Maignon.

Después de cambiar los saludos de rúbrica, dirigiéronse en ordenada manifestación al teatro de La Alhambra, donde tuvo lugar el mitin.


EL MEETING


En el teatro citado, capaz para contener muchísima gente, se efectuó el mitin, que resultó un acto importantísimo. Entre el gran número de jaimistas que había, so notaba la presencia de infinidad de vecinos de la población pertenecientes a la llamada clase neutra, que fueron allí a impregnarse de las sanas y redentoras doctrinas tradicionalistas.

Ocupó la presidencia D. José Ganalíes, quien tenía a su lado al jefe de la Junta local, don Miguel Martí, al de la de distrito, D. Eduardo de Batlle, al Sr. Puiggarí, y a los oradores que dirigieron la palabra a la concurrencia.


D. GERMÁN DE BELLVER

Después de excusar la ausencia de algunos de los oradores anunciados, que por ocupaciones ineludibles se veían privados de asistir al acto, felicita a los correligionarios de Molins de Rey, por haber fundado el Círculo, que será un poderoso auxiliar para hacer la revolución en las ideas, ya que sin operarse esta revolución no podríamos afianzar la redentora obra tradicionalista.

Encarece la necesidad de damos a conocer a España tal como somos, esto es: como el único partido capacitado para gobernar el Estado, frente a todas las demagogias, y termina con párrafos vibrantes dedicados a la juventud.

D. ÁNGEL MARQUÉS

Al levantarse este batallador propagandista de La Trinchera resonó una ovación cariñosísima.

Muchas, veces —dice— se nos ha extendido la papeleta de defunción, y por esto al dirigirme yo ahora a vosotros, tendría que decir: queridos cadáveres; pero un partido como el nuestro, que tiene en su historia moderna tantos héroes, es imposible que muera.

Se está pretendiendo modernizar a España; se la quiere hacer secuaz de Francia, y los Gobiernos que esto pretenden hacer, son los que continuamente hablan de dignidad y de honradez cuando no han hecho otra cosa en su vida que deshonrar y denigrar a España.
(Aplausos.) Hablan de honradez, como pueden hablar los gitanos. (Más aplausos.)


Termina su elocuente discurso enalteciendo la figura de Llobet, al que llama moderno mártir del jaimismo, y pide que todos, con su óbolo, contribuyan a hacerle menos cruel su cautiverio. Al terminar fue ovacionado.


D. JUAN MARÍA ROMA

Al acercarse a las candilejas el infatigable diputado provincial por Manresa-Berga, prorrumpe en ruidosos aplausos la concurrencia.


Mi amigo el Sr. Marqués —comienza diciendo— ha manifestado que nuestros enemigos nos consideran muertos, y mirad, a pesar de esto, el pavor que les infundimos, que recientemente, al trasladar las cenizas de un héroe, tembló hasta el Gobierno liberal. (Aplausos.) El partido tradicionalista no puede morir, porque se asienta sobre la verdad, porque es algo consustancial con la Historia de Espa­ña, y para morir fuera necesario quo ésta desapareciera.  
Tenemos que quitarnos de encima el dictado de absolutistas con que pretenden difamarnos nuestros enemigos, y mostrar que somos más amantes de la libertad que ellos, pues ellos sólo llevan en sus labios esta palabra, y el concepto que enuncia no lo llevan en el corazón. (Aplausos.) El partido tradicionalista tiene soluciones para todo.  
En lo tocante al sufragio, somos partidarios del sufragio orgánico. No es racional que tenga el mismo valor el voto de un gitano que el de un hombre consciente, capaz de comprender la importancia del sufragio. 
En la cuestión religiosa queremos la libertad económica de la Iglesia, y que ésta tenga su supremacía en aquellas cuestiones que le competen, como son la moral y las costumbres. No queremos tampoco que los Gobiernos se entrometan en los asuntos particulares de la Iglesia, nombrando Canónigos y Obispos, nombramientos que son exclusivamente potestativos del Papado.  
Nuestro Ejército será voluntario. La carrera militar es un sacerdocio, como la eclesiástica, y no hay derecho a hacer que cargue con el fusil un ciudadano que no tenga vocación para las armas. *

Juan María Roma (1870 - 1946)

Termina haciendo un concienzudo estudio de la cuestión social, cosechando frenéticos aplausos.

D. MIGUEL JUNYENT

Nuestro director, acallados los aplausos, dice:


Mi primer aplauso y mi felicitación más entusiasta será para los correligionarios de Molins de Rey, por el esfuerzo que supone la formación de este Círculo, esfuerzo que nos obliga a que les abracemos como hermanos para trabajar juntos por el esplendor de la bandera jaimista. 
Molins de Rey ha dado hoy pruebas de una gran civilidad que merece nuestra consideración y reconocimiento. Aquí hemos venido, por aquí hemos paseado nuestras banderas, y no hemos sido molestados por nadie, ni a nadie hemos molestado, dando una elocuente muestra de cómo se practica la libertad.

Habéis visto cómo se ha formado este Centro, cuyos comienzos son parecidos al que abrimos en San Feliu. Este ha crecido, éste ha prosperado, aunque para crecer y prosperar ha tenido que reñir batallas. Haced aquí lo mismo, y veréis como no pasan muchos meses sin que las listas de socios se nutran y éste alcance plétora de vida. Practicad vivamente los principios tradicionalistas, pues no basta con predicarlos. Si hoy en este Centro somos pocos, que en el año próximo podamos decir que el local social es pequeño y que la influencia de los ideales tradicionalistas se deja sentir en todas las esferas sociales.

Tenemos fuerzas para imponemos, y si no nos imponemos por la fuerza de la razón, demostraremos que somos hombres cuando se trate de entronizar los principios de nuestro Derecho. Tenemos un Caudillo que no lleva el cetro de caña, que lleva un manto de armiño impecable; y un partido que cuenta con un Caudillo así, no puede ser vencido.  
Tenemos que ir siempre adelante en defensa de nuestros principios. Seremos caritativos con nuestros enemigos, siguiendo el ejemplo de Cristo, pero si alguien nos cierra el paso, entonces demostraremos que somos hombres. Jóvenes y veteranos, nos tenemos que unir en ramillete de amores para que con este ramillete y el que presenten las demás regiones, podamos tejer la corona que ofreceremos a Don Jaime.

Miguel Junyent (1871 - 1936)

Después de unas sentidas palabras del amigo D. Juan Aymat, palabras rebosantes de entusiasmo, la presidencia dio por terminado el acto, reinando un entusiasmo indescriptible, y entre aplausos y vivas. Poco después se inició el desfile, regresando a Barcelona los oradores y demás personalidades. En el ánimo de todos quedó la impresión de que habíamos efectuado una jornada gloriosa.

VARRON

(De El Correo Catalán)

Reproducido por EL CORREO ESPAÑOL (24 de mayo de 1913)

* Nota: En cuanto a las manifestaciones de J. M. Roma sobre el Ejército voluntario, debemos aclarar que Carlos VII reconoció la necesidad del servicio militar obligatorio, universal para los varones.

dimarts, 15 de novembre de 2016

Benedicto Torralba de Damas

Reproducimos una entrada que el cuaderno de bitácora Reino de Granada publicó ayer 14 de noviembre, en el LXXX aniversario del martirio del periodista y escritor carlista Benedicto Torralba de Damas, asesinado por los rojo-separatistas en 1936, a los treinta y siete años de edad. Si bien era natural de Salobreña, la parte final de su trayectoria política y periodística la desarrolló en el Principado de Cataluña, donde encontró la muerte gloriosa por Dios, por la Patria, por los Fueros y por el Rey legítimo. Benedicto Torralba de Damas: escritor granadino y mártir de la Tradición.

Benedicto Torralba de Damas (1899-1936)

El escritor Benedicto Torralba de Damas nació en Salobreña (Granada) el 10 de septiembre de 1899 y fue asesinado por los rojos en las cercanías de Ponts (Lérida) el 14 de noviembre de 1936.

Cursó sus primeros estudios en Navas de San Juan, donde su padre tenía acreditada notaría; los primeros años de bachillerato, en Úbeda; los últimos, en el colegio de la Compañía de Jesús, de Gijón, y aprobó la carrera de Derecho en Madrid, haciendo los estudios por correspondencia y examinándose en la capital de España. En Granada estudió, con gran provecho, Filosofía y Letras.

Torralba de Damas fue, por encima de todo, escritor. Como poeta ha dejado Las Infantinas, poema inspiradísimo; la comedia carlista Más leal que galante, e infinidad de sonetos, romances, odas, epitalamios y toda suerte de versos, distribuidos por las revistas y diarios de España. Como novelista obtuvo un premio con su obra En los nidos de antaño. Publicó, además, El legado; La ruina de una casa noble; El idilio inacabado y Filosofía del toreo, y gran número de cuentos y artículos, aparecidos en su mayoría —en los últimos años— en la revista católica de Barcelona La Familia, de la que era redactor jefe.

Fundó y dirigió, por mandato de altas jerarquías eclesiásticas, la lujosa revista de la Exposición Misional Española (1928-1930). También fundó y dirigió el semanario de lucha tradicionalista Don Fantasma, cuya publicación fue prohibida por el Gobierno de la Generalidad de Cataluña. Fue asimismo el fundador de otro semanario tradicionalista, sucesor del anterior, titulado Guirigay. Colaboró en Reacción y en otras publicaciones de carácter político.

Era orador de fácil y brillante palabra. Sus conferencias contra la blasfemia, pronunciadas en Tarrasa y otras poblaciones de la comarca, dejaron beneficiosa huella. En política actuó intensamente dentro del carlismo ocupando altos cargos, y al estallar el Alzamiento Nacional ejercía el de secretario general de la Comunión Tradicionalista en Cataluña, desde cuyo puesto había contribuido celosamente a la preparación de la Cruzada. Al producirse ésta se hallaba con su familia en el pueblecito pirenaico de Bor, desde donde intentó infructuosamente pasar a la zona nacional. Detenido por los carabineros rojos, junto con otros fugitivos, fue encarcelado en Seo de Urgel, de cuya prisión fue arrancado violentamente el 14 de noviembre de 1936 para ser conducido a Lérida en unión de otros compañeros de cautiverio. Ninguno de ellos llegó a su destino, suponiéndose fueron fusilados en las cercanías de Ponts.

Información procedente de la biografía en la Enciclopedia Espasa (suplemento 1936-1939, 1r tomo) que escribió su amigo Antonio Pérez de Olaguer