dimecres, 1 d’agost de 2018

Nuestros mártires: Jaime Aguilar Font (1890-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'agricultor manlleuenc Jaume Aguilar i Font, pare de cinc fills. Reproduïm amb aquesta ocasió l'homenatge que li va retre a la premsa local el seu correligionari Josep Arqués Grané.

Jaume Aguilar Font (1890-1936)

Como un voto impuesto en las duras jornadas del destierro, como un deber hacia el amigo, debí rendirle tributo aquella tarde en que se cumplía el tercer aniversario del sacrificio.

Sobre lo tierra que se empopó de sangre, sobre la húmeda hierba que acarició su rostro y sintió su último aliento, me postré en aquella hora en que el astro del día va al ocaso y reflectante tiñe de fuego los nubes que se agolpan sobre las conocidas siluetas de Santa Lucía.

Tarde de calma... Cielo de azul intenso. Suavidad del aire que mece dulcemente las hojas del chopal. Soplo de flores silvestres. Conto de aves y grillos... De puntillas se acerca la noche. Hora sublime en que el alma se templa y la mente se nutre de recuerdos y se revive a rasgos lo historia aprendida...


Nacido en la cuna de los nobles Arnaldos manlleuenses, nuestro mártir vivía apacible en el Manso Corcó, fijo en los alrededores de nuestra villa.

Su vida correteaba entre los deberes y cuidados de su hogar con las obligaciones propias de su temperamento idóneo.

Amaba su hogar, su familia, sus semejantes.

A los suyos les deseaba con el viril sentido de hombre; quería a su mansión como el colono que resta pegado al terruño y era uncido a sus semejantes por el gran ideal cristiano.

Cuantos llamaron a la puerta del Manso Corcó no se volvieron jamás con las talegas vacías ni el corazón amargo.

Cuantos amadrigados se sentaron cerca la lumbre de aquella casa tuvieron siempre el consejo y el amparo del padre y del amigo.

Hombre de arraigado espíritu religioso pertenecía a cuantas asociaciones católicas estaban constituidas y era fervorosísimo devoto y protector de la Ermita de San Jaime, nuestro Apóstol, a quién encomendaba su vida y su hacienda.

Su intervención en las luchas políticas y ciudadanas obedecía únicamente a su auténtico pensar tradicionalista, pues es una verdad que entonces el ser tradicionalista equivalía a vivir y luchar por todo aquello que él sentía.

En los tiempos difíciles, durante las camparías electorales, en los días indecisos o amargos y en el fraguar del bien, nuestro hombre ocupaba siempre su peligroso puesto en la refriega.

Y por todo esto, un día, en los primeros tiempos de la revolución unos villanos irrumpieron en el recinto del Manso Corcó y entre insultos y violencias arrebataron al mártir de los brazos de su esposa enfermiza, que rodeada de sus nueve hijos, inútil clamaba misericordia... y él con la frente erguida y el mirar iluminado abandonó su hogar y sus cariños con aquella serenidad marcial con que los caballeros cristianos marchaban a las Cruzadas.

Jaime de Corcó, después de hollado por el insulto, en el lugar llamado «Font de Sanayás» fué batido por las armas de aquellos malnacidos, a los que ahora unos quieren perdonar, otros olvidar y nosotros intolerantes confiamos a la justicia de Franco...

El mártir inclinó resignado la cabeza, encogió su cuerpo, dobló las rodillas y cayó sobre la tierra acogedora.

Adivino sus últimas palabras que indudables fueron para ofrecer el sacrificio de su sangre a los que tanto había amado: Dios y España.

Eran las once de la noche del día primero de agosto de 1936... La luna refulgente plateaba el paisaje. Se oía únicamente el correcto murmullo de la fuente y la sombra de los chopos acariciaba el cuerpo del mártir mientras su alma radiante llegaba a la Aurora de la Eternidad.

JOSÉ ARQUÉS GRANÉ
Manlleu (febrero 1942)

diumenge, 17 de juny de 2018

Joaquín de Font y de Boter

Tal día como hoy, 17 de junio del año 1916, moría en Barcelona el insigne propagandista católico y carlista D. Joaquín de Font y de Boter. Con motivo de su muerte, que resultó en una imponente manifestación de duelo en la ciudad condal, la revista La Hormiga de Oro publicó la necrología que reproducimos a continuación:

Joaquín de Font y Boter (Barcelona, 1857-1916)
Fotografía de La Ilustració Catalana (2/7/1916)
Tras breve enfermedad, soportada con cristiana resignación, ha fallecido en esta ciudad nuestro antiguo amigo compañero el Dr. D. Joaquín de Font de Boter, doctor en le Facultad de Farmacia y uno de los primeros colaboradores del «Sentido católico en las Ciencias médicas».

Desde joven consagró su actividad la buena propaganda, desplegando sus relevantes y privilegiadas dotes. Como Secretario general de les Conferencias de San Vicente de Paúl, fundó el Almanaque de las mismas, que confeccionó siempre con gran cariño, consiguiendo que alcanzara en breve gran popularidad.

Desde le Presidencia de la Asociación de Católicos mostró su talento organizador en varias peregrinaciones a Roma, y mereció ser condecorado con la cruz «Pro Ecclesia et Pontífice».

Por su especial afición a la literatura, llegó ser un «orfebre» de la palabra escrita, como sabemos bien cuantos hemos saboreado las «Rápidas» que con el seudónimo de «Argos» publicaba en El Correo Catalán. Este año formaba parte del Jurado del Certamen literario de este Revista [La Hormiga de Oro].

El luctuoso acto del entierro del señor de Font de Boter resultó una imponente manifestación de duelo, que puso de manifiesto los innumerables afectos y simpatías que en vida supo captarse el ilustre finado. Ocupaban la presidencia del duelo el Rdo. Dr. D. Ramón Valls, Párroco de la Merced; el P. Piera, Escolapio; los hijos del difunto D. Miguel y D. Luis y el hermano del mismo D. Miguel; el abogado D. Alvaro M.ª Camín, y el procurador de los Tribunales Sr. Bergés. Otra presidencia la constituía el Consejo de Administración del «Fomento de la Prensa Tradicionalista», formado por los Sres. D. Gervasio Puiggrós, D. Amaro Pedra, D. José M.ª Dalmases y el gerente del mismo D. Bartolomé Trías, D. Luis Carlos Viada y Lluch y D. Enrique Laplana, del Consejo de Redacción, y el director de «El Correo Catalán», D. Miguel Junyent.

Figuraban en el triste cortejo los diputados provinciales tradicionalistas señores Juan M.ª Roma, Luis Argemí, Luis Pericas y Pío de Valls. El concejal del Ayuntamiento, Dr. Soler y Roig, el Rdo. D. Pedro Lisbona, D. Alfredo Germán de Bellver, subdirector y redactor jefe de «El Correo Catalán», respectivamente, con los redactores Sres. Rdo. Barrera, Riqué, Pedreny, Comas, Borrás de Palau (José y Juan), Trías y Portusach, el administrador de dicho periódico D. Jaime Trías, el regente de la imprenta D. Jaime Llopis y el maquinista D. José Montserrat, con el personal de las tres secciones respectivas.

También figuraban en el duelo la Junta Central de las Conferencias de San Vicente de Paúl, el Centro Obrero Tradicionalista de Santa Madrona, el reverendo Miguel Campañá, en representación de los Padres de la Sagrada Familia; D. Juan Bautista Roca, presidente de la Agrupación Escolar Tradicionalista y el director de «La Trinchera», D. Pedro Pascual Villamor, con el personal de Redacción de dicho semanario. Seguía numerosísimo acompañamiento, en el que figuraban representaciones de todas les clases sociales, políticas, de Órdenes religiosas, bancarias, literarias, artísticas, etc.

Las relevantes dotes y virtudes del ilustre finado permiten pensar piadosamente que habrá recibido el premio de su apostolado, esta idea ha de ser un poderoso lenitivo para la pena que aflige a la viuda y a los hijos del finado y en la que sinceramente les acompañamos. Bienaventurados los que mueren en el Señor.

— (R. I. P. A.) —

La Hormiga de Oro (24 de junio de 1916)

dimarts, 15 de maig de 2018

Entrevista a Josep Cabaní Bassols (1895-1976), director d'El Correo Catalán abans de la Croada d'Alliberament

JOSEP CABANÍ BASSOLS *

«El càrrec de director significava, aleshores, un risc d'envergadura.»

Fotografia d'un homenatge a Josep Cabaní, gerent d'El Correo Catalán,
per les millores introduides en el diari (El Siglo Futuro, 10 de març 1936)

La nit del 18 de juliol de 1936 el senyor Josep Cabaní Bassols serà l'únic dels directors de la Premsa barcelonina que tindrà puntual coneixement, amb caràcter oficiós, que l'aixecament militar va a produir-se la matinada immediata. Allò que més o menys hom suposa, ell ho sap de font absolutament fidedigna. És ben clar: el seu diari, El Correo Catalán, és, aleshores, l'únic bel·ligerant dels de la banda dreta dels nostres medis informatius. La Comunió Tradicionalista, de la qual és òrgan, s'ha arrenglerat arreu d'Espanya al costat de l'Exèrcit. Els carlins de totes les edats, tres generacions compreses, es presenten a les casernes per prendre les armes, a Navarra amb Mola; a les Canàries i al Marroc amb Franco; a Barcelona, a les ordres de la UME. Lluitaran durant la contesa en tots els fronts en primera línia, i amb la «cinquena columna» de la reraguarda republicana. La contribució de sang del Carlisme serà realment elevada, impressionant, igual que el segle XIX.

La vinculació del senyor Cabaní amb El Correo Catalán comença ideològicament molt jove. Membre del seu consell d'administració; més tard, durant els anys 1933 i 1934 en serà gerent. El 1935 li és conferida, a més, la plaça de director, perquè el senyor Joan Soler Jané l'ha deixada per poder atendre millor les seves obligacions com a regidor de l'Ajuntament de Barcelona.

«—El càrrec significava en aquells moments —em diu— un risc d'envergadura. Equivalia a jugar-me la vida, a viure en continu sobressalt, totes les hores. Fitxat i vigilat per l'extrema esquerra, l'any llarg que l'exerceixo m'obligarà a canviar prudentment, dues vegades, de domicili. Persones d'absoluta confiança m'avisen renovadament que és una temeritat per a mi, circular sol pel carrer. Un mes abans del 18 de juliol, acompanyat pel redactor Ricard Suné, visito el delegat especial d'Ordre Públic coronel Caselles, que em facilita escorta de policia. Sóc l'únic director que la necessitaria.»

Demano l'ambient que es respirava, pel periòdic, aquell dissabte...

«—Vam treballar com tots els dies —evoca el senyor Cabaní—. Normalitat absoluta a la redacció i als tallers. Vull dir que era al seu lloc tothom qui havia d'ésser-hi. Molta precaució amb l'escassa informació nacional que ens arriba de les agències. Constant contacte amb Censura. Recordo ara que va fer-nos canviar els títols de primera plana.»

—Vostè sabia que la cosa era tant imminent?

» —Anem a pams. Coneixement del que es preparava, oficialment, no. Quan algú em consultava, fos dels nostres o simple simpatitzant amb el canvi que esperàvem, a tots deia el mateix: "No sé res. Jo dono la cara des del diari." No enganyava a ningú.»

«JO ERA AL PEU DEL CANÓ»

La nit del 18 de juliol el senyor Josep Cabaní ocupa, igualment, el seu despatx del diari.

«—Quan divendres coneixo per les emissores estrangeres l'alçament de l'Àfrica espanyola, es fa lògic suposar que aquest s'estendrà com un regueró de pólvora per la península. Els mateixos esquerrans ho temien. Com a director de El Correo Catalán no podia desertar del meu lloc. Matisaré. Jo era al peu del canó amb el pressentiment que "ho teníem damunt". Ara bé. El nostre cap regional i delegat regi Tomàs Caylà havia dit que "m'ho faria saber a temps". Com sigui que aquella tarda del dissabte no compareix pel carrer de Banys Nous, penso si s'haurà ajornat el moviment. Torno al periòdic després de sopar. Serien les onze quan Caylà entra a veure'm. "Aquesta matinada", fa quan estem sols i a cau d'orella. Sóc circumspecte i formula observacions. "No pots jugar-te l'organització el primer dia. Ho teniu tot ben articulat?" Caylà se'm mostra esperançat.
Fotografia de l'homenatge a Joan Cabaní el març de 1936

»Guardo la notícia per a mi. Cap a les dues de la matinada me'n vaig a casa. Em consta que el diari va tirar-es com de costum. Els carrers, força normals en la ruta que porta a l'avinguda del Marqués del Duero, on jo vivia. No dormo. Cap a les cinc, passa la tropa pel davant de casa. El 20, quan Goded anuncia la rendició, em procuro amagatall. Estableixo contacte amb tots els amics que se m'ocorren; cap no em brinda hospitalitat. Tothom està mort de por, excepte un, el comerciant de maquinària tèxtil senyor Jaume Castells, a qui havia tractat privadament, que m'ofereix el seu domicili del carrer de Girona. Hi romandré fins el 3 d'agost.»

EL PAS DE LA FRONTERA

Per eludir responsabilitats, el senyor Josep Cabaní es refugia a la zona de Torrellas del Llobregat
—ens explica— fins el mes de maig següent.

«Allí tindré oportunitat d'informar-me de la incautació del diari pels del POUM: de l'assassinat del meu germà Llorenç, absolutament apolític, el 9 d'agost, i que el meu pis ha estat ocupat per uns refugiats que, en acabar la guerra s'ho enduran tot, llevat dels mobles.»

«La primavera de 1937 aconsegueixo travessar la frontera per la comarca de la Garrotxa. Finida una fatigosa i inacabable caminada, arribo al primer poble francès de l'altra vessant, Lamanère, on sóc, certament, molt ben atès. L'endemà marxo a Sant Sebastià. A la frontera d'Irun ve a rebre'm l'amic Mataqué.

»A la zona nacional em dono a conèixer i se'm fa objecte d'una cordial recepció. El cap dels serveis de Premsa, Giménez Arnau, em proporciona carnet oficial datat a Burgos, i se'm reconeix la condició de director de El Correo Catalán. Ai las!, però. Passat un cert temps se'm comunica que per al mateix càrrec ha estat designada pel "mando" una persona distinta. Sabré qui és. Sorpresa majúscula. Ara ja és mort. Erem força amics. Puc assegurar que jo no ho hauria dit mai. Opto pel silenci més absolut. No em vull incomodar amb ningú, oi més quan he salvat miraculosament, en poc temps, per dues vegades seguides, la vida. Però vaig quedar escarmentat.

»Un cop finida la guerra, seré una altra vegada gerent del meu diari fins a 1942 i, més tard, conseller-delegat del 1950 al 1954.»


Josep Cabaní Bassols morí el 15 de maig de 1976. *



Joan Sariol Badía, Petita historia de la guerra civil: vint-i-tres testimonis informen, pp. 113-116.


Notes del blog La Tradició de Catalunya:

* Josep Cabaní i Bassols va néixer el 6 de febrer de 1895. (Vegeu: Índex alfabètic de defuncions de l'Ajuntament de Barcelona).

* L'autor del text que reproduïm escriu, erròniament, "Joan Cabaní Bassols". Hem canviat "Joan" per "Josep" en totes les referències al nom de l'entrevistat.

diumenge, 6 de maig de 2018

Primer Sitio de Gerona (canto patriótico)


ASALTO NOCTURNO

Cerca es de media noche: triste, fría;
la luna esconde su fulgor radiante;
las estrellas envuelven sus fulgores
en nube que cual manto de agonía
se extiende amenazante,
anunciando á la villa desdichada
ruinas, asolación, muertes, dolores,
abortos de los viles invasores.

⚜⚜⚜

A oscuras y sin ruido cual ladrones
que meditan infame latrocinio
se acercan los franceses escuadrones.

¡Ciudad desventurada,
llegó la hora fatal de tu exterminio!

Mientras quizás descansas descuidada
tras rudo batallar, el enemigo,
respirando venganza,
se acerca á tí; mudo testigo
será la noche de tu horrible estrago;
no hay para tí esperanza:
se acercan á tu muro. ¡Instante aciago!
Ya arriman las escalas, se encaraman
y nadie los resiste,
envuélvelos oscuridad sombría:
el furor los asiste
y empuja la osadía.

Ha llegado tu fin, ciudad heróica;
el enemigo, de tu muro dueño,
en negra muerte trocará tu sueño.

⚜⚜⚜

Pero, ¡no! me equivoco: ronco estruendo
ensordece la atmósfera, y el rayo
culebrea doquier, cual si la tierra,
en paroxismo horrendo,
agonizara en lúgubre desmayo
y, su interior abriéndose, lanzara
el trueno, el fuego y el furor que encierra
y que por tantos siglos guarda avara.

No, no duerme Gerona: apenas suena
el estampido que terror infunde,
calles y muros de repente llena
inmensa multitud que se difunde
por la extensión de la atacada plaza,
y sin temer las ráfagas candentes
que, surcando los aires, inclementes
son de ruinas horrísona amenaza,
imperturbables corren do más fuerte
es el combate; donde la batalla
arrecía más, trepando á la muralla
donde invisible agítase la muerte.

⚜⚜⚜

De toda edad, de todas condiciones
mezclados, confundidos
pelean con idéntica bravura.

Los ancianos y niños recogidos
preparan vendas, hilas, provisiones;
las mujeres, templada su hermosura
por la calma serena de la lucha,
conducen sin temor las municiones,
bebidas, alimento,
consuelo y vivo aliento
donde más rudo pelear se escucha.

El religioso anciano,
de amortecido brío
humillada su frente
ante el Dios de los cielos soberano,
clama devoto y pío
pidiéndole ferviente
proteja con su mano
á quien su nombre adora
y protección al defenderle implora.

Y en tanto sus hermanos con denuedo,
abandonando la morada santa,
ajeno el pecho al miedo,
al combate se lanzan, y empuñando
ora la cruz bendita
fuente de bendición y de heroísmo,
ora el fusil que muertes mil vomita,
á Dios bendicen con furia peleando.

Imberbes jovenzuelos
combaten junto al hombre encanecido,
los sabios y los nobles al olvido
dan sus libros y títulos y duelos
y al lado del labriego y artesano
ejército parece veterano.

⚜⚜⚜

Ni los griegos de Troya en la llanura;
ni en Maratón, ni en Luctras ni en Platea;
ni en los campos do fuerte el espartano
sucumbió con intrépida bravura;
ni el judio infeliz en Galilea;
ni en Germania y en Africa el romano,
lucharon con tamaña valentía,
mostraron tal tesón, tanta osadía.

El muro estrecho es campo agonizante
do sucumben al filo de la espada,
traspasados por bala sibilante,
ó desechos por árdida granada
inmensa multitud de combatientes.

Tropezando en cadáveres y heridos
y rechinando de furor los dientes,
españoles y francos decididos
combaten por la cólera embargados;
se clavan las punzantes bayonetas;
húndense las navajas y puñales;
luchan unos con otros abrazados;
al lugar del peligro cual saetas
se lanzan sin temer tan grandes males.

⚜⚜⚜

Quien al contrario arroja
desde elevada altura;
quien sangriento despoja
de cabeza á un soldado sin ventura;
quien, con sus propias manos,
la escala por do suben sacudiendo,
rápido descendiendo
envuelto entre enemigos
de su valor testigos,
la muerte busca en hechos sobrehumanos.

⚜⚜⚜

Y nada alumbra tan mortal estrago:
solo cruzan la atmósfera enlutada
con resplandor sulfúreo aunque vago
bombas siniestras cuyo seno ardiente,
estallando en rojiza llamarada
doquier la destrucción siembra inclemente,
y en medio de tan fúnebre ruido;
entre el sonoro crepitar del fuego;
entre tanto y tan lúgubre estampido;
entre el humano aterrador rujido,
con sereno é impávido sosiego,
las madres, las amantes, las esposas,
la ciudad presurosas
recorren asistiendo al combatiente,
quien, á su lado viendo
de la mujer querida
la forma refulgente,
por defender su vida
ardor nuevo sintiendo,
aviva su denuedo furibundo
y machaca contrarios iracundo.

⚜⚜⚜

Gloria á vosotros, españoles bravos:
gloria á vuestro valor del mundo envidia;
quisieron maniataros como esclavos,
confiando en sacrílega perfidia,
y el mismo hierro asiendo vuestra mano
con él marcasteis la frente del tirano.

⚜⚜⚜
 
Gloria á vuestro heroísmo. Los franceses
indemnes de la bárbara matanza
que sus huestes destruye,
como espantadas reses
huyen de la venganza
que tenaz los persigue y los circuye.


Descansen vuestros brazos arrogantes;
saboread tan fúlgida victoria,
y con laurel de gloria
reposen vuestras frentes.

Salúdeos triunfantes
el nuevo sol tras noche tan horrible
y sus rayos fulgentes
el destrozo terrible
del invasor francés muestren al mundo
y á la vez vuestro empuje tremebundo.

PEDRO SÁNCHEZ EGUSQUIZA.

La Bandera Regional (Barcelona, 29 de enero 1910)

dissabte, 5 de maig de 2018

Héroes y mártires

Los héroes nos enseñan a escalar las páginas de la historia.
Los mártires nos adiestran en el sacrificio de la vida y los intereses.
Seamos dignos descendientes de estos y aquellos, conmemorando sus gloriosas hazañas; pero al evocar estos recuerdos no olvidemos que tenemos el deber de transmitir a nuestros sucesores las enseñanzas que los héroes y los mártires nos transmitieron a nosotros.

De escarnio, no de gloria, nos serviría el nobilísimo abolengo recibido, si no supiéramos conservarlo en toda su pureza y continuarlo en toda su integridad.

Salvador Morales                   
Redactor-Jefe de «El Correo Catalán»

Tomado del libro "Homenaje de la Comunión Carlista á los Mártires de la Tradición y del Derecho" (1908)