dimecres, 24 d’octubre de 2018

Manifiesto de Rafael Tristany a los catalanes (1873)

Tal día como hoy, 24 de octubre, en 1873, el general carlista Rafael Tristany firmaba en su cuartel general de Igualada un manifiesto españolista dirigido a los catalanes con la intención de atraerlos a la Causa de la Tradición y la Legitimidad, que controlaba en esas fechas buena parte de Cataluña, alzada en armas contra el gobierno revolucionario. La proclama fue publicada en EL ESTANDARTE CATÓLICO-MONÁRQUICO, periódico carlista de Cataluña que dirigía Juan Vidal de Llobatera. Debido a su gran interés, nos hemos tomado la molestia de transcribirlo para nuestros lectores y lo reproducimos a continuación.

Rafael Tristany (Ardévol, 1814 - Lourdes, 1899)

NOBLES Y LEALES HABITANTES DE CATALUÑA:

Al dirigirme en esta ocasion à vosotros, con motivo del mando interino del Ejército de este Principado que S. A. R. se ha dignado confiarme, durante su ausencia, no pretendo en manera alguna cohibir en lo mas mínímo vuestros naturales derechos ni vuestras justas aspiraciones, en cuanto sepais conduciros como buenos y honrados ciudadanos españoles, ni mucho menos intento imponeros mi voluntad, como os imponen la suya los populacheros filosofastros quebrantando sus propios principios, despues de haberlos infinitas veces preconizado y exaltado en la prensa y en la tribuna, en el club y en las plazas, para ahora burlarse sarcàsticamente de sus crédulos admiradores, hollando con cinismo las doctrinas y las leyes que cuando necesitaban de vosotros propalaron y os prometieron. Quiero tan solo preveniros contra las asechanzas de esos demócratas aduladores que han sacrificado siempre y sacrifican cada día mas sus utópicas teorías à su bienestar y comodidades particulares, mofándose à todas horas y en todos sus actos del sencillo pueblo, siempre dócil à sus mentidas y falaces promesas, que nunca han cumplido, ni jamas podràn cumplir.

Tiempo habeis tenido de sobra para comparar nuestra heróica, noble y leal conducta con la observada por las hordas del liberalismo, con el proceder de los obcecados por esa aberracion del entendimiento inspirada por el demonio del orgullo que fué su progenitor. Si los que profesais ideas distintas à las nuestras, no estais ciegos y no quereis à la pasion y al egoismo políticos sacrificar la verdad y el sentido comun, decid con la franqueza que os es característica; ¿merece nuestro intachable comportamiento los intencionados epítetos ni las malvadas calumnias que en mil reuniones y papeluchos os han hecho oir y leer para concitaros contra la Monarquía tradicional, la antipatía y el ódio? ¿Es semejante conducta tan siquiera propia de personas que estimen en algo su dignidad y reputacion?

Los principios que con orgullosa constancia defendemos, jamàs han sido pisoteados por nuestras invictas huestes, como lo han sido uno por uno todos los hipócritamente inventados, sostenidos y proclamados por la revolucion. Dejariamos de ser católicos-realistas si llegàsemos por un momento à imitar à nuestros enemigos: harto lo sabeis y lo saben también los corifeos del liberalismo.

Nuestra gran comunion nacional, eterno símbolo y personificacion perpétua del leal y verdadero pueblo español, es la única, que representa las venerandas tradiciones, las imperecederas glorias, el caràcter y el sentimiento que hicieron inmortal à nuestra queridísima España. Observad, si no, y meditad sobre los viles, infames y rastreros medios que buscan infatigables y emplean los revolucionarios todos para destruir una idea que vivirà en España, mientras el Catolicismo y la Monarquía existan en el mundo y corra sangre en nuestras venas.

Si el verdadero pueblo español no se sintetizara en los defensores de las instituciones, cuyo conjunto vulgar y malamente se califica de partido, no se cubrirían ciertos bandos como se cubren con el manto de la hipocresia, titulándose realistas y católicos por grados y segun la verguenza que ruboriza sus megillas, ó mejor dicho, segun su talento, astucia ó malicia para engañar al pueblo, logrando a mansalva sus mas depravados intentos y cometiendo impunemente los mas horrendos crímenes. Esos hombres perniciosos y funestos, cien veces traidores y cien veces perjuros, son los que desde 1812 estàn consumando el triple parricidio de lesa-Religion, lesa-Patria y lesa-Majestad, invocando unas veces el ausilio del pueblo, otras el amparo de la corona y otras el socorro de la tiara, segun sus necesidades de momento, para despues de haber hecho su negocio, reirse de España, del Rey y de la Santa Sede. Esos son los villanos, eternos enemigos de nuestra patria, que, llamàndose liberales, quieren pasar por españoles, sin serlo, y por católico-monàrquicos, siendo así que no tienen ni fé, ni patriotismo, ni conciencia. Recuerda, pueblo catalan, recuerda que lo que no pudo alcanzar en España toda la ambicion y las bayonetas todas de Napoleon I, lo realizaron la hipocresía, la traicion, y la perfidia de esos miserables que, vendiéndose al extrangero, profanaron sacrílegos tu puro suelo, rasgando tus leyes, ridiculizando tus tradiciones y humillando tu grandeza para traerte una constitucion impia y estúpida tras de un extrangero rey beodo; en pos de este una reina niña, à quien despues han vendido, insultado ó abandonado y luego otro rey extrangero é imbécil, á quien han ridiculizado, y por último una tirànica y despótica dictadura que con el disfraz de república quieren les sirva de eslabon para coronar à un niño sin fuerzas, talento ni principios, que acepte y sancione las leyes extrangeras que hasta hoy han prodigado, a ellos comodidades y bienestar material, y à ti llanto, luto, miseria, deshonra y ruinas. Esos son los hombres que, invocando siempre la santa palabra libertad para seducirte, viven con tu trabajo, quitan el pan à tus mugeres y à tus hijos y han derramado mil veces inútil y bàrbaramente tu sangre, cada vez que les exigiste lo que te prometieron. Esos son los hombres, en fin, que estan también hoy al lado de tu tirano Castelar, que le aconsejan y te señalan con el dedo como su víctima espiatoria, llamàndote en su ayuda y en contra nuestra, ó mejor, en contra, de tus intereses, para comerciar una vez mas con tu sangre y engordarse, como las morenas de los antiguos estanques romanos, con los restos del esclavo pueblo español. Pero, ¡vive Dios! que haremos con los que à tanto se atreven un terrible y ejemplar escarmiento.

Se me han agolpado estas consideraciones al contemplar la indiferencia y menosprecio con que se miran las mas altas y sagradas cuestiones políticas y sociales, consintiendo impasible el pueblo español que al frente de esta mal llamada república figure y conduzca el timon del Estado el hombre mas insignificante, mas perturbador, populachero é inconsecuente, que pisa sus mismos principios y rompe sus mismas leves, sin dar razon de su mudanza ni de su conducta; el hombre que, estudiando y diciendo algunas frases de electo, aspiraba desde la oposicion al aplauso de las mugeres y de los hombres vulgares, introduciendo en las entrañas de la sociedad el veneno que él ahora no quiere probar; el demócrata que escribía sus discursos en gabinete aristocràtico y los pronunciaba con el guante blanco en una mano y el pañuelo de fina batista en la otra; el célebre Castelar, que sería por si solo capaz de desacreditar la forma republicana, si de descrédito fuese susceptible esa planta exótica en nuestra monàrquica Nacion.

CATALANES:

Nadie como el actual Dictador supo pintar las làgrimas de la madre, las angustias del padre, la aflixion de las hermanas, la desesperacion de las prometidas esposas, el quebranto de las familias, el abandono de los campos, la paralizacion de la industria, la muerte del comercio, el detrimento de las ciencias, cuando el jóven desventurado, víctima del azar, se despedía, tal vez para siempre, de sus mas predilectos objetos y de sus prendas mas queridas para ir à tejer la indigna corona de un déspota y desapiadado tirano: y sin embargo, ningun poder exigió de España una leva de OCHENTA MIL HOMBRES. Nadie como Castelar ha lamentado la inmoralidad de los cuarteles, la dura esclavitud del soldado, menos llevadera que la que sufren los negros en América; la pena de muerte; la mordaza de la imprenta etc. etc., y no obstante, el improvisado autócrata hace arrancar de sus casas y arrebatar á sus familias los mozos violentamente, hace fusilar traidora, vil y cobardemente à soldados españoles por haber puesto en práctica las teorías que él les enseñó y tanto les aconsejó; encadena, la prensa española de Una manera á que ningun gobierno de los que él llamaba reaccionarios se habia atrevido, y esto lo hace después de haberse encumbrado por medio de la imprenta à la fortuna y à la posicion que ocupa.

¿Y qué diremos de los medios à que el actual presidente de la república apela para recoger los mozos hasta completar los OCHENTA MIL HOMBRES que se propuso? Harto lo sabeis; no pudiendo llevarse otros, echa mano de los mozos inútiles, de los hijos de viudas pobres y padres sexagenarios, y si aquellós se ocultan para no servir á un gobierno que tantas veces habia proclamado la abolicion de las quintas, se venga inhumanamente de sus familias, reduciendo á prision á sus individuos ó embargándoles bienes por la exorbitante suma de MIL DUROS. No tiene bastante con esto todavía; trata ya de llamar á las armas otra reserva hasta formar un ejército de CIENTO CINCUENTA MIL HOMBRES y de armar forzadamente ademàs á todos los ciudadanos de DIEZ Y OCHO À CINCUENTA años. Esta es la libertad que tanto predicaba Castelar; ese es el ejército de voluntarios con que contaban los republicanos para sostener y defender el prestigio y la popularidad de un desdichado sistema, y con el cual, ¡Cobardes! pretendian insensatos acabar en tres dias con el ejército realista, que muy en breve dará al traste con todos los republicanos habidos y por haber.

Aun cuando el liberalismo no estuviera condenado à muerte y no luchara ya con los últimos estertores de su infernal agonía, el ejército que trata de organizar el llamado gobierno de la república, compuesto de soldados forzados de una parte y por otra de militares indignos y sin honor y hordas de barateros y asesinos, espuma de la sociedad; sería la mas evidente señal no ya de decadencia, sino de descomposicion de todas esas ridículas paródias de gobierno que llevan siempre consigo la mas monstruosa anarquia.

Levántase por otra parte la nueva sociedad española, que, llena de vida, se presenta imponente, siendo ya del todo imposible contrarestar el empuje de sus bravos soldados voluntarios que en número de mas de SETENTA MIL van al combate y á la victoria, guiados tan solo por su abnegacion y patriotismo sin igual, henchidos por el noble sentimiento de salvar á su patria del cataclismo que la amenaza. ¡Solo la gran comunion verdaderamente española era capaz de emprender tamaña empresa! Y, no lo dudeis, catalanes, Dios salvarà la España y pronto se veran coronados de gloria, nuestros heroicos esfuerzos.

Hoy los campos estan ya deslindados; por un lado los realistas que con desinterés y virtud defienden los sacrosantos principios simbolizados en la inmaculada bandera de DIOS, PATRIA Y REY; por otro los hijos espúreos de esta desventurada Nacion, que en su breve tiempo de existencia han roto y pisoteado todos los principios que constituían su credo político, destrozándose siempre entre sí para devorar los restos del exausto Erario. Elegid, pues, porque entre las dos soluciones no hay término medio. O las armonías de la benéfica Monarquia católica, ó los horrores del socialismo y la internacional.

Ha llegado para España la hora suprema en que todos los ciudadanos deben ser soldados; yo no quiero ni puedo atraerlos con violencia, pero tampoco consentiré que en las provincias de mi mando sean sacados de sus casas por la fuerza enemiga los que no tengan voluntad de alistarse en ella. Todos los que sintais el ardor de la fé, de la abnegacion y de la constancia y no querais ir à engrosar el bando de los enemigos de nuestra patria, venid à mi, que os protegeré y conduciré à un triunfo cercano, seguro y definitivo. Antes que someteros à la dura coyunda de un gobierno anti-español, sed voluntarios realistas, que, despues de la recompensa que como à soldados se os haya dado, sentireis la satisfaccion que embarga al hombre bueno, mereciendo bien de DIOS de la PATRIA y del REY. ¡A las armas! Catalanes, si no queréis ser tratados como esclavos.

¡A las armas! Catalanes, si no quereis ser tratados como esclavos. ¡A las armas! todos los que sintais inflamado vuestro pecho con la santa llama de puro españolismo. ¡A las armas! si no deseais seguir siendo viles instrumentos de cuatro farsantes y especuladores cuyo comercio es vuestra sangre!

Ya veis lo que puede esperarse y à donde puede conduciros el malhadado gobierno de la república, compuesto de sempiternos perturbadores, conspiradores, traidores y perjuros.

Y vosotros, republicanos de buena fé, (si es que hay alguno) mirad qué es lo que se ha hecho de la tan cacareada FEDERAL, de aquellos derechos naturales, ilegislables, inalienables, inprescriptibles, anteriores y posteriores, inherentes, inmanentes y permanentes y demàs gerga Salmeroniana con que os calentaban la cabeza, seducían vuestro corazon y esplotaban vuestra ignorancia, y como se protan aquellos republicanos de antaño que querían ahogar en libertad al pueblo español. Acordaos de sus promesas, ved lo que os han dado y adonde llegaron las cosas; decidíos..... Al vado ó à la puente; ó la Monarquía paternal de D. Càrlos VII, ó la tiranía de la Dictadura; ó la verdadera libertad, ó el servilismo de la esclavitud.

CATALANES:

¡Viva la Religion!

¡Viva la España Monàrquico-tradicional!

¡Viva Carlos VII, Rey de España!

¡Vivan los Fueros y Franquicias de Cataluña!

¡Muerte al liberalismo en todas sus formas!

Cuartel General de Igualada 24 octubre de 1873.

Vuestro General en Gefe interino,

       Rafael Tristany.


EL ESTANDARTE CATÓLICO-MONÁRQUICO (1 diciembre 1873)

dimarts, 23 d’octubre de 2018

La Cataluña realista: Manifiesto de la Regencia de Urgel de 23 de octubre de 1822

Hace casi dos siglos los realistas catalanes establecían una regencia en Seo de Urgel para defender el trono de Don Fernando VII y oponerse a los «constitucionales anarquistas», como acertadamente llamaban a los saqueadores de conventos aupados en el poder por el golpista y traidor coronel Riego. Este es el manifiesto que publicaron los leales, hijos de la Cataluña católica y monárquica, tal día como hoy, 23 de octubre de 1822.




DEL MIERCOLES 23 DE OCTUBRE DE 1822.

San Pedro Pascual O. y M. del orden de la Merced.


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MANIFIESTO

á la España y á todas las Naciones de Europa, para desvanecer las falsas impresiones que pueden haber producido los pestíferos é incendiarios escritos de los constitucionales anarquistas españoles.

Es un principio constante, demostrado por las historias de todos los siglos, que el puñal, la seduccion y la mentira han sido siempre las armas de los tiranos. No es necesario citar ejemplos de siglos remotos y de pueblos borrados del mapa de la tierra, cuando los Reynos mas civilizados, mas cultos y mas opulentos de Europa nos recuerdan todos los instantes con dolor esta amarga verdad: existen todavia en Francia millares de testigos, que la comprueban con los bienes que perdieron, con las pérdidas que sufrieron y con los sufrimientos que les condujeron hasta el borde del sepulcro. Y aun cuando no existieran, sus frias cenizas y sus huesos carcomidos, unidos á los de un inocente Rey decapitado, y con los de tantos fieles franceses, victimas de la tiránica segúr, publicarian á la faz de todo el mundo los infames triunfos de la ambicion y despotismo.

Vosotros, infelices españoles, que mas ha de dos años estais llorando la triste situacion que os aflige, decidnos ¿quien os ha labrado las cadenas de la dura esclavitud en que gemís, sino la fuerza y superchería de esa cruel pandilla de hombres inmorales, que han trastornado las máximas de vuestra santa Religion, se han arrogado los derechos de vuestro Rey, y os han robado el dulce sosiego que disfrutabais en vuestros hogares y en el seno de vuestras familias? ¿Quien sino ellos ha usurpado vuestros bienes, ha introducido la miseria hasta el ultimo rincon de vuestras casas, y ha sembrado la discordia entre vuestros mas cercanos parientes y mas intimos amigos? ¿Quien sino ellos ha apurado vuestro sufrimiento, hasta el punto de exasperaros con tantos desordenes y maldades?

La fuerza y la seduccion os hizo jurar una ley, que, por ser fundamental, debía ser la espresion de vuestra voluntad general, y de la de cada uno de vosotros: decretó la pena de vuestro total exterminio, sino consentíais en la mayor de las injusticias; y os obligó á la observancia de una constitución que no entendíais, para haceros tragar la venenosa pildora de la impiedad, dorada con el atractivo metal de la licencia. La repugnancia en un gran numero, y el silencio en la mayor parte de vosotros demostró sin poderse dudar, que os sujetabais por un momento al imperio de esta ley destructora, para evitar derramamiento de sangre inocente; asi como la débil caña se dobla á la violencia del impetuoso huracán, para no ser arrancada de raiz de la tierra que la alimenta: esperabais que tal vez el tiempo corregiria los desordenes del acíago marzo de 1820, y que la sabiduria y fidelidad de algunos de vuestros compatricios trabajaria, sin cesar, para que días de serenidad y alegria sucediesen á los de tinieblas, y amargura , que os preparaban los perfidos opresores de la desgraciada humanidad.

Entretanto vosotros gemíais ahogados del dolor, que os causaba tanto desorden y trastorno: vuestras lagrimas y suspiros no podian salir del centro de vuestros corazones, porque ni solamente os era permitido dar la menor señal de sentimiento: cada dia pesaban mas y mas sobre vosotros las duras cadenas del despotismo feroz: las tiranas providencias de un gobierno anárquico y revoltoso apuraban todos los momentos vuestro sufrimiento sin igual: la maldad había llegado al colmo, y vosotros no vacilabais sino en quien sería el primero que levantase el estandarte para defender la Religion y el Rey, para asegurar vuestra propiedad y seguridad individual, y para restituir la paz y tranquilidad á los pueblos, que eran el ludibrio de un corto numero de audaces y desvergonzados libertinos.


Salieron por fin españoles impávidos y valientes, bajo cuya direccion y mando se alistaron numerosas legiones de intrépidos paisanos y de soldados aguerridos, para combatir el mal cimentado edificio de la irreligion y licencia. Desde el cabo de Creus hasta el de Finisterre, desde el Vidasoa al Guadalete, se oyeron resonar á un mismo tiempo los vivas á la Religion y al Rey, y los mueras á la ley destructora de los estados. Divisiones imperterritas de realistas se levantaron por todas las provincias, buscando, persiguiendo, atacando, destruyendo esas bandas facciosas; y en menos de tres meses las armas del Rey, por do quiera vencedoras, llenaron de asombro y de pavor á los constitucionales feroces y descorazonados.

Una cosa faltaba para poner el orden en vuestro justo alzamiento, para fortificar la obra comenzada, y por la que clamabais todos. Si: todos, clamabais por la instalacion de una cabeza, de un supremo gobierno, que reuniendo los animos, y dictando providencias acertadas en nombre de vuestro Rey, restituyese á este la soberania y derechos que le jurasteis conservar; y á vosotros el sosiego y felicidad perdida, por cuyos dulces y caros objetos derramáis vuestra sangre. Aun haciais mas, pues designabais las personas que se habian de poner al frente de vosotros, para gobernaros durante el cautiverio de S. M. ¿Podian estos hacerse sordos á vuestros clamores? ¿podian mirar con indiferencia las desgracias de que empezabais á servictimas infelices? No: abandonaron (ya que asi lo exigiais) ó el sosiego que disfrutaban en sus casas y en seno de sus familias, ó la seguridad de que gozaban en países estrangeros. No fue la ambicion, sino vuestros deseos; no la rebelion, sino la fidelidad; no el egoísmo, sino el amor á la Religon y al Rey quien estableció la Regencia del Reyno.

¡Que perspectiva tan halagueña ofreció á los buenos españoles la instalacion de esta! ¡que venturoso porvenir les, anunció desde el momento! ¡que cuadro tan imponente presentó á los rebeldes novadores del año 20! Viose desde luego á los comandantes de las varias divisiones de Cataluña Badals, Romagosa, Mirales, Costa y Coll; al general Quesada en nombre del ejército y Reyno de Navarra; y al coronel Don Manuel Aranguren y al comisario de guerra Don Manuel Telleria como diputados de la Provincia de Guipúzcoa, comparecer á esta ciudad, para prestar el juramento de fidelidad y obediencia al Gobierno, que hace las veces de su Rey cautivo. Los primeros desvelos y cuidados de la Regencia fueron arreglar los varios ramos del Estado para cimentar el orden, y conferir los principales empleos á personas sabias y esperimentadas, que fuesen capaces de desempeñarlos con exactitud. El Esmo. Sr. Baron de Eroles Capitan general de los ejércitos realistas. ¡Y con que entusiasmo fue recibida del pueblo esta acertada eleccion! El pueblo, que con tan vivas ansias esperaba que este hombre singuar se colocase á su frente, vió por fin amanecer el suspirado dia y se entregó á las mas lisongeras esperanzas. El brigadier Don Antonio Gispert fue nombrado Secretario de estado y de negocios estrangeros; el brigadier Don Fernando de Ortaffá para el despacho de la guerra; y para los demas ramos Don Domingo Maria Barrafon. Se nombró Mariscal de campo al brigadier Don Felipe de Fleyres, y luego Inspector y mayor General del ejército. El 8 de setiembre se nombró Comandante general interino del alto Aragon á Don Jose Benito Valonga. El 17 lo fue del Reyno de Navarra el Coronel Don Santos Ladron, y de las tres provincias Vascongadas el de igual clase Don Fernando Zavala. El 9 de octubre fue nombrado igualmente Comandante general del bajo Aragon, Don Juan Adan Trujillo, y en 1o del mismo lo fue del partido de Siguenza el coronel Don Jose Mondedeu. Otros varios grados de ejercito, y empleos se han dado á distintos sujetos bien conocidos por sus luces y valor, por su fidelidad y patriotismo. Increible pareciera á los estrangeros que un gobierno naciente, y que ha tenido y tiene inmensos ostaculos que superar, hubiese podido progresar con tanta rapidez, si una multitud de hechos veridicos y patentes no lo demostrasen hasta la evidencia.

Mil veces las divisiones realistas se han batido con las constitucionales, y siempre con ventajas por parte de aquellas. En Cataluña, teatro de la guerra mas cruda y sangrienta, no tienen esos infames revoltosos mas terreno que el que ocupan sus fortalezas, y el que pisan sus barbaras legiones, que llevan el terror, el saqueo y la muerte por los infelices pueblos por donde pasan. Nuestras divisiones del Ampurdán llegan hasta las murallas de Figueras y Gerona: las de la marina y Vallés ocupan la cordillera de montañas que corren del oriente, por el norte, al poniente de Barcelona: los anarquistas de Tarragona vén á los defensores de la Religion y del Rey tocar las paredes de sus muros: la guarnicion de Cardona vá á ser victima del hambre en poco tiempo sino rinde sus armas rebeldes á las banderas de la fidelidad: la ciudad de Balaguer sirve de una barrera impenetrable, que no podrán traspasar los republicanos de Lerida.

Si entramos en el examen de las acciones de guerra, que merecen el nombre de tales, no se pueden oir sin asombro las victorias de las armas realistas. El sitio del Convento de S. Ramon formará epoca en las historias. 300 soldados del Rey, escasos, que se encerraron en un edificio, facil por mil entradas que tiene, de penetrarse, y no dificil de ser derribado, resistieron los ataques de 2500 anarquistas, que por espacio de 8 dias no cogieron otro frutó que el saqueo y el robo de cuantos efectos de aquellos infelices y pacificos religiosos encontraron en las casas de los arrabales de la Manresana, y por fin se retiraron con pérdida de 600 hombres, una multitud de heridos y dos piezas desmontadas. El Brigadier D. Antonio Coll derrotó completamente al republicano Milans, que antes de entrar en accion era llamado el Cid de Cataluña, y dos horas despues se vió precisado á encerrarse vergonzosamente en el castillo de Hostalrich, sin equipage, sin caballos, sin municiones, sin armas, sin cañones, con solos 20 soldados. El comandante Romagosa en el Priorato solo dejó escapar una corta porcion de milicianos para que al llegar á Reus dijesen en alta voz: Ya no existe la brillante division que visteis salir de esta Villa : nosotros somos los unicos que hemos escapado..... que hemos escapado por nuestra cobardia. El comandante Saperas se ha mantenido siempre fijo en las inmediaciones de San Feliu de Codinas, rodeado de divisiones y de fortalezas enemigas, y en 6 acciones generales que ha dado ha causado al enemigo la pérdida de mas de 600 hombres. Los comandantes Badals, Miralles, Costa, todos los de Cataluña, todos los de todas las provincias de España... sería nunca acabar si quisieramos referir sus hazañas memorables.

¿Que diremos de la famosa y singular batalla de Benavarre, cuyo pueblo fue testigo de que el Baron de Eroles no hizo mas que llegar, ver y vencer? Ya no existe aquel tigre feroz, aquel impio Tahuenca que con sus atrocidades inauditas llenó de horror, y sembró el estrago, y el asesinato por toda la Navarra y por los desgraciados pueblos del alto Aragon. Los miserables restos de su division, esos 400 fugitivos, podrán asegurar (si capaces son de confesar la verdad) que mas de mil de sus compañeros quedaron en el campo de la batalla. ¡O heroe de Cataluña! con razon se celebró por todo el Principado con las mas vivas demostraciones de placer y de contento tu primera accion y tu primera victoria: tu mereciste la corona de laurel sembrada de flores, con que ciñó tus sienes la Regencia del Reyno por mano del Esmo. Sr. Arzobispo preconizado de Tarragona: justos fueron los aplausos y aclamaciones de un gentío inmenso que te condujo en triunfo dentro los muros de esta ciudad en el memorable 22 de setiembre. Tu modestia reusaba recibir el premio debido á tu valor; pero la fidelidad y entusiasmo de un pueblo que te adora te obligó á aceptar las pruebas del aprecio que le mereces.

Entretanto el gobierno anárquico y destructor, que obliga con el puñal al Rey cautivo á firmar lo que su voluntad reúsa, no cesa de inventar medios infernales para contener la rapida carrera del verdadero pueblo español, que á pasos agigantados se dirige á la cumbre de la felicidad. Cataluña, este Principado fiel, que una vez que ha jurado á su legitimo Rey, sostendrá el primer juramento mientras la sangre corra por las venas de sus hijos, Cataluña es el objeto del odio mortal y ominoso de los opresores de la humanidad. Contra ella se han enviado desde el mes de mayo todos los regimientos de linea disponibles, que hubieran sin duda vencido y sujetado á otro pueblo, que no estuviese marcado con el sello de la fidelidad. Numerosos y completos batallones de milicias provinciales marchando vienen para plantar el arbol de la libertad en una provincia, que desde los primeros siglos de la Iglesia enarboló, para jamás derribarlo, el madero de la cruz. ¡Que! ¿sucumbirá Cataluña á la vista de un corto ejército de soldados engañados, cuyo valor (tan poco como tenian ) quedó anegado en las aguas del Cinca, del Segre y del Noguera? Cuando todo el Reyno amenaza á la faccion republicana, ¿sucumbirá Cataluña, que se levantó cuando precisamente confiaba solo en el valor de su brazo? ¿Sucumbirá Cataluña cuando vé yertos á sus plantas millares de cadaveres, que seis meses antes eran el terror de una Nacion que yacía sumida en el mas vergonzoso letargo? Asperas montañas de los bajos pirinéos, que en 21 de junio fuistes testigos de la intrepidez catalana, que os llenasteis de asombro al presenciar el asalto y la conquista de los fuertes de Urgel; no vereis ya jamás la bandera de la rebelion, que tremóle sobre la hasta de este castillo.

A pesar de todo no nos avergonzarémos de confesar que lo impios constitucionales aventajan en algo á los fieles realistas. Si, aventajan á estos en la audacia en los atropellamientos, en el robo y en la seduccion. Hemos dicho y lo repetirémos, sin temor de que se nos pruebe lo contrario, que el puñal y la mentira han sido y son las armas de estos tiranos fratricidas. El puñal y la mentira hicieron jurar al Rey una constitucion, que por fin le conduciria al cadalso: el puñal hizo aceptarla á la parte mas sana y numerosa del pueblo español; y la mentira hizo que la pidiese una porcion de incautos, seducidos con el lisongero idioma de libertad y igualdad: el puñal dió el poder á los diputados de cortes de representar una Nacion tanto mas virtuosa cuanto mas esclavizada; la mentira hizo creer á los sencillos españoles, que en la eleccion de sus procuradores habian ejercido el acto mas solemne de su decantada soberania: el puñal arrancó la firma de Fernando para sancionar tantos decretos de injusticia, depresores de los derechos de la Iglesia, que juraron conservar, y opresores de la virtud de que se jactaban zelosos amantes; la mentira hizo creer que solo la voluntad y deseos de hacer la felicidad o de la Nacion dirigia la pluma del Rey tan bueno en su corazon como forzado en sus acciones.

¿Quereislo ver con mas evidencia, fieles españoles? observad la conducta de los gefes politicos de esos despotas bajáes; seguid los pasos de los comandantes y oficiales del ejército destructor, de esos barbaros arraces: ya no hay Dios, no hay Rey, no hay ley: ni aun la misma constitucion existe para marcar las sendas de sus deberes. A aquellos les vereis dictar sanguinarios decretos de muerte, de saqueos de bienes, de incendios de casas, de ruina de familias enteras, firmados por su orgulloso capricho, en el ardiente volcán de su colera rabiosa; á estos les vereis empuñar la espada para atravesar el corazon de tantos eclesiasticos venerables, de ancianos decrépitos, de mugeres recatadas y de niños inocentes. Padres que habeis quedado sin apoyo, esposas desoladas, infantes huerfanos, levantad la voz hasta que os oigan los helados moradores de Laponia, pues los españoles que hemos sacudido el yugo del mas asombroso despotismo, estamos viendo con dolor vuestras desgracias, levantad la voz para que sepan las amarguras amarguisimas que traspasan vuestros corazones, y conozcan que la audacia y el puñal son las armas de los tiranos, que os han abismado en el insondable pielago de angustias y aflicciones.

La supercheria y el engaño son los compañeros favoritos del puñal. Con fabulas ridiculas, con absurdas patrañas, con falsedades infamantes, con mentiras manifiestas zurcen sus pestiferos y abominables escritos para seducir azaynadamente á los incautos, victimas de la ambición y tirania, y para engañar á las naciones estrangeras, que por otra parte es imposible puedan formarse una idea justa y cabal de tantas atrocidades inauditas. En esa multidad de periodicos alarmantes, en ese numero copioso de romances y comedias parástias que derraman por el suelo español, y con que inundan los pueblos de mas allá de los pirineos, del mediterraneo y del oceano, solo tiene lugar el dolo, la mentira y desverguenza. Segun ellos los ejércitos realistas mil veces han sido perseguidos, derrotados, esterminados, aniquilados: ¿quien pues les hace tan cruda guerra? ¿contra quien se dirigen esos pocos traidores voluntarios, y esos tantos infelices forzados, satelites todos del perfido despotismo? Segun ellos la Regencia del Reyno ha tenido que fugarse de Urgél, y buscar asilo en otro pais: ¿quien la ha visto interrumpir un solo instante sus continuas tareas? ¿que republicano ha tenido valor para adelantar un paso ácia el corazon de las montañas? Por ultimo esfuerzo apelan á la satira con la mas insolente desfachatez. ¡Almas viles! ¡seres despreciables! Las injurias, y los sarcasmos, y los insultos, y las calumnias que habeis vomitado contra los mas virtuosos prelados, contra los venerables ministros del santuario, contra lo mas honrado de la nobleza y contra la parte mas numerosa y sana del pueblo español, son el mayor elogio que puede formarse de los amantes de la Religion y del Rey, y vuestro eterno padron que os acompañará hasta el sepulcro.

Catalanes, Españoles, pueblos de Europa y de todo el mundo civilizado: abrid los ojos, y conoced de una vez los resortes de la perfidia y iniquidad que han apurado los verdugos de la humanidad. A los que trabajamos por la justa causa nos sobra el honor y la fidelidad para combatirlos con firmeza; pero á ellos no les faltan puñales, y engaños para sostener algun tiempo su causa descaeciente. Vuestro silencio seria vergonzoso, vuestra indolencia culpable, vuestra apatía criminal. Únanse de una vez los hombres de bien que pisan el globo de la tierra, para purgarlo en un momento de todos los infames monstruos de la doliente humanidad.

Urgel: En la imprenta del gobierno.

dijous, 18 d’octubre de 2018

Fray Magín Ferrer y Pons (1792-1853)


Hábito de un fraile mercedario
Tal día como hoy, 18 de octubre del año 1792, nacía en Barcelona Magín Ferrer y Pons, religioso de la Orden de la Merced, una de las primeras y más brillantes plumas con que contó el carlismo.

Tras el traicionero convenio de Vergara, Fray Magín Ferrer seguiría defendiendo la causa de la Religión y de la Patria durante un tiempo —el reinado de Isabel II— en que el legitimismo estuvo oficialmente proscrito. Su célebre obra La cuestión dinástica, demostración de los derechos al trono de Don Carlos, no vería la luz hasta 1869, tras la revolución de Septiembre del año anterior, que con todas su calamidades trajo también nuevos bríos para la Comunión Católico-Monárquica, que volvería a ondear bien alto su sacrosanta bandera de Dios, Patria y Rey.

Reproducimos la biografía que le dedicó la enciclopedia Espasa, no sin dejar de advertir que contiene un error de fecha, pues Fray Magín Ferrer falleció en Madrid el 16 de abril de 1853 (de lo que dio cuenta el diario La Esperanza) y no en 1862.


FERRER Y PONS (MAGÍN).

Biog. Escritor y religioso mercedario español, n. en Barcelona en 1791 y m. en Madrid en 1862. A los quince años abrazó la vida religiosa y por espacio de seis fué profesor de teología del convento de Barcelona. Más adelante fué rector del Colegio de San Pedro Nolasco de Tarragona, en el que enseñó teología hasta 1829. Desempeñó, además, los cargos de examinador sinodal de varios obispados, de secretario de cámara de los de Urgel, Burgos y Solsona, y de director de la librería religiosa de Barcelona. Según Mañé y Flaquer, durante la primera guerra carlista propuso á la Junta de Berga que pidiera á don Carlos el restablecimiento de los fueros y libertades de Cataluña.

Colaboró en varios periódicos y publicó: Historia de la última época de la vida política y militar del conde de España y su asesinato (Barcelona, 1840); La alocución del papa Gregorio XVI vindicada de las declaraciones hipócritas y calumniosas en el manifiesto publicado por don José Alonso, ministro de Gracia y Justicia (Tolosa, 1841); Las leyes fundamentales de la monarquía española según fueron antiguamente y según conviene que sean en la época actual (Barcelona, 1843); Impugnación critica de la obra titulada «Independencia constante de la Iglesia hispana y necesidad de un nuevo Concordato» (Barcelona, 1844); Historia del derecho de la Iglesia en España, segunda parte de la anterior (Barcelona, 1845); Compendio de esta última (Barcelona, 1849); Diccionario castellano-catalán (2.ª ed., Barcelona, 1847); Diccionario catalán-castellano (2.ª ed., Barcelona, 1854); La cuestión dinástica (Madrid, 1869), así como varias traducciones.


Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, tomo XXIII, 1924 (p. 931)

dimecres, 17 d’octubre de 2018

El periodista carlista Juan Bautista Falcó (1865-1901)

Tal día como hoy, 17 de octubre del año 1901, fallecía en Barcelona, víctima de una rápida enfermedad, D. Juan Bautista Falcó y Cisterna, abnegado periodista tradicionalista que por su intensa actividad informativa fue apodado el «Mencheta carlista». Con motivo de esta efemérides, reproducimos la biografía que el barón de Artagan (Reynaldo Brea) le dedicó en 1912:

Juan B. Falcó Cisterna (Gerona, 1865-Barcelona, 1901)

Nació en Gerona el día 23 de Enero de 1865; á los catorce años de edad empezó ya á distinguirse como escritor colaborando en el semanario católico-monárquico titulado Lo Rossinyol, lo cual dió lugar á que se le encarcelase y á que más adelante fuese desterrado.

En la Universidad de Barcelona se hizo Abogado; fue uno de los principales redactores de El Correo Catalán; ejerció el cargo de Secretario del Marqués de Cerralbo durante el viaje de propaganda carlista que aquel ilustre prócer realizó tan brillantemente por Cataluña en el primer trimestre del año 1900.

Dirigió después el Sr. de Falcó los periódicos católico-monárquicos titulados El Correo de la Provincia, en la capital de Tarragona, La Comarca Leal, de Vich, y El Nuevo Cruzado, de Barcelona.

Fundó y dirigió en la capital del Principado, desde mediados del año 1895 hasta principios del de 1898, la importantísima Biblioteca popular carlista, excelente revista mensual de la que fueron colaboradores los principales escritores tradicionalistas: el Marqués de Cerralbo, los generales de Artillería carlista D. Antonio de Brea y D. Joaquín de Llorens; los de Infantería D. R. Cesáreo Sanz, D. Leoncio González de Granda y D. José B. Moore; los diputados á Cortes D. Juan V. de Mella, D. Bartolomé Feliú, D. Manuel Polo Peyrolón y D. Miguel Yrigaray; los directores de periódicos Conde de D.ª Marina (de El Basco), D. Salvador Morales (de El Correo Catalán), D. Benigno Bolaños (de El Correo Español), D. E. de Echave-Sustaeta (de El Pensamiento Navarro), D. Manuel Roger de Lluria (de El Loredán) y D. José Rodríguez (de El Centro); el Barón de Albi, el Conde de Melgar y los antiguos oficiales carlistas D. Joaquín Aranda (de Caballería), D. Reynaldo de Brea (de Estado-Mayor) y D. Carlos Cruz Rodríguez (de Administración Militar).

También se distinguió mucho nuestro querido é inolvidable amigo D. Juan Bautista Falcó como activo é ilustradísimo colaborador de El Correo Español, de Madrid, así como de la ilustración católica La Hormiga de Oro, de Barcelona, y falleció cristianamente en la capital del Principado el día 17 de Octubre del año de 1901.


Tomado de Bocetos tradicionalistas (Barón de Artagan, 1912), pp. 261-262.

dimarts, 11 de setembre de 2018

Nuestros mártires: Miguel Rafart Roma (☩1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys el jove Miquel Rafart Roma. S'havia casat pocs mesos abans, al maig de 1936, amb Àngela Piella Hom. Reproduïm amb aquesta ocasió l'homenatge que se li va retre a la premsa local de Manlleu l'any 1949.


Miquel Rafart Roma (☩1936)


Al evocar un caído del temple del biografiado, sentimos renacer en nosotros el valor de los defensores patrios, y emerge en nuestro interior un clamor de odio y desprecio contra los cobardes y traidores, dominados por el sadismo más repugnante. Odio y desprecio que sólo pueden acallarse con el espíritu cristiano de perdón.

Por esto, plácidamente como la muerte del justo; con valentía como la muerte del heroico, escribimos estos apuntes del que triunfó sucumbiendo.

Aunque Miguel Rafart no ero hijo de Manlleu, su residencia en nuestra población y, sobretodo, sus actividades le habían vinculado con la vida manlleuense desde muchos años. Estaba afiliado entre los defensores del ideal tradicionalista cuyo trilema era su divisa; perteneciendo también a la incipiente asociación «Federación de Jóvenes Cristianos», cuyo anagrama fué el centro donde, en nuestra localidad, descargaron su furia los desalmados asesinos iconoclastas, con mayor encono y rabia.

Cerca del mediodía del 11 de Septiembre de 1936, cuando entre los buenos manlleuenses todo era zozobra; cuando el terror había lacrado con sangre de los mejores los caminos y carreteras de alrededor, se personó una patrulla en la fábrica donde Miguel trabajaba, preguntando precisamente a él: ¿Dónde estaba Miguel Rafart?

En aquel momento iba a deshacerse uno familia recientemente constituida, con un hijo póstumo, en aquellos días nefastos y terribles en que atreverse a dar consuelo y ayuda al deudo de un caído, era signar la sentencia; el que lamentaba una de estas desgracias incubadas por satánicos instintos, ero una presunta víctima del furor de la mesnada del crimen.

En su puesto de trabajo murió acribillado.

Nuestra evocación ha de ser un pío recuerdo, una lección. Evocación contra la frialdad del olvido; lección ante la frivolidad de nuestra juventud.

El epíteto de "Caído por Dios y por España" suena vigorosamente al dedicarlo a nuestro amigo, presente en nuestro recuerdo y en nuestras oraciones.



diumenge, 2 de setembre de 2018

Nuestros mártires: Miguel S. Costa Canals (1893-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'obrer tradicionalista vigatà Miquel Costa Canals. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1946.



Nacido en Vich el día 7 de noviembre de 1893, recibió en el Colegio de los Hnos. Maristas formación religiosa y cultural.

Fue obrero curtidor, solidarizado siempre con entusiasmo y sinceridad con las peticiones que formulaban sus compañeros de trabajo, encaminadas a obtener un mejoramiento social.

Desde muy joven fue decidido requeté, asistiendo con la boina roja a los «aplechs» celebrados por la Comunión Tradicionalista en Cataluña. En períodos electorales siempre fue designado para ocupar los lugares donde la contienda electoral era más enconada y peligrosa, no amedrentándole las amenazas del adversario, pues estaba convencido que luchar bajo la trilogía Tradicionalista era colaborar para alcanzar el triunfo de aquellos ideales que el liberalismo procuró adormecer en la conciencia nacional con el beleño de la mentira y calumnia.

Obvio es mencionar que fue asiduo concurrente al Círculo Tradicionalista de la Alta Montaña y completamente identificado con la integridad del mencionado programa.

Al advenimiento del Glorioso Movimiento Nacional hallábase preparado con un puñado de valientes compañeros suyos, para defender, en la forma que las circunstancias exigieran y las jerarquías ordenaran, aquellos principios que son sinónimos de respeto y veneración a las enseñanzas del Divino Maestro. Al igual que sus compañeros sentía verdaderas ansias de lucha y ¡no le importaba la vida! que al decir del P. Lacordaire «si no sirve para perderla por algo grande, no sirve para nada». Pero no pudo satisfacer plenamente su ideal de morir luchando.

Detenido en su domicilio por una patrulla de milicianos rojos en la noche del 1 al 2 de septiembre de 1936, fue llevado al empalme de la carretera de Manresa para ser asesinado juntamente con el propagandista católico Jaime Pujals Busoms. El buen temple de su alma cristiana y su Fe en Dios le dieron la fortaleza de espíritu necesaria para poder morir perdonando, que según manifestaciones de un testigo ocular del hecho, suyas son estas palabras que pronunció delante de aquellos profesionales del crimen al momento de ser asesinado: «Us perdono, no sou vosaltres qui em porteu a la mort; us ho fan fer».

Al caer, contaba 42 años de edad y su cadáver recibió sepultura en el cementerio de Tona, de donde fueron trasladados sus restos mortales a Vich el 26 de abril de 1939, siendo hallada en la nuca al practicar la exhumación de su cadáver, la bala que cambió su vida terrena por otra ciertamente más feliz e imperecedera. (1)

Tras su asesinato, Antoni Bassas anotó lo siguiente:

«Aquest matí [dimecres 2 de setembre] han estat trobats molts cadàvers de persones assassinades a diversos llocs de les carreteres d’entrada a la ciutat, entre ells el de Miquel Costa, company de treball a can Baumann i home acèrrim al Partit Tradicionalista. El dia abans encara va venir a treballar» (Bassas i Cuní, op. cit., p. 45). (2)

(1) Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España (29) Miguel Costa Canals», Ausona (1/6/1946), 229, p. 2.

(2) Tomado de: Puigferrat i Oliva, Carles «Vicenç Coma Cruells, el coix del carrer de Gurb (Tona, 1911 - Santiago de Xile, 2002). Notícies sobre la seva actuació durant la Guerra Civil». Ausa (2007), 160, p. 236.

divendres, 31 d’agost de 2018

Nuestros mártires: los hermanos Miguel A. y José M.ª Pujol Matavera (†1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, eren assassinats pels revolucionaris de Companys els germans tradicionalistes vigatans Miquel Ángel i Josep Maria Pujol i Matavera, quan tenien només 32 i 26 anys, respectivament. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que li van fer en el setmanari Ausona l'any 1946.


Miguel Ángel Pujol Matavera
(Vic, 1903 - 1936)

Hijos los dos de los consortes Luis y Ramona, propietarios de la solariega casa «Pujol de Viladrau». Miguel nació a 28 de diciembre de 1903 y José M.ª a 7 de noviembre de 1909. A ambos se les procuró esmerada educación, cursando Miguel el Bachillerato en el Colegio de 2.ª Enseñanza de San Miguel de los Santos de nuestra ciudad y la carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona, ganando con brillantez el grado de Doctor en la Central de Madrid. José M.ª estudió Comercio en el internado del Colegio de Manlleu, dirigido por los Hermanos de las Escuelas Cristianas y se dedicaba principalmente a la contabilidad.

Tanto en el campo religioso como en el político siguieron fieles las tradiciones de sus mayores, que fueron: ardiente Fé, encendido Amor a Dios y sacrificado interés por la Madre España. Como católicos ejemplarísimamente contribuían con generoso desprendimiento al sostenimiento del Culto y Clero, pertenecían a la Tercera Orden de S. Francisco, Academia de Sto. Tomás, Apostolado de la Oración, Cofradía de la Minerva, Oración de las Cuarenta Horas, Visita domiciliaria de la Sagrada Familia, y eran celosísimos congregantes de María, habiendo José M.ª con su afición al excursionismo visitado en nuestra comarca la mayoría de Santuarios.

Los dos, entusiastas de la buena prensa, a ella cooperaban con la publicación frecuente de artículos esmeradamente compuestos, y el amor a los pobres les llevaba a la prodigalidad con ellos siempre ofreciendo sus limosnas con delicadeza exquisita y suma sencillez.

En el campo político Miguel y José eran Requetés destacadísimos, y el primero, además, era miembro de la Junta Provincial Tradicionalista y Director del Semanario local «Ausetania».

Todo lo expuesto son demasiadas credenciales de bien para que los hermanos Pujol pasaran desapercibidos a los fautores de la iniquidad.

Era en el mes de agosto de 1936 que Miguel se veía padre de una hermosa niña, primer fruto de su matrimonio canónicamente contraído el día 23 de septiembre del año anterior, pero la Providencia permitió que pudiera saborear muy poco tiempo este paternal placer, ya que el día 30 de aquel mismo mes, rezando en familia y entero el Sto. Rosario, tradicional devoción de la familia «Pujol de Viladrau», como gracias a Dios lo es aún en nuestro país de muchas familias semejantes en posición social a ésta, y retirados ya a descansar, serían por allá de las doce y media de la noche que se presentaron a su domicilio un grupo de milicianos armados, obligando se levantaran Miguel y José M.ª para seguirles y ser presentados al llamado «comité» con objeto —dijeron— de prestar unas sencillas declaraciones, y que, terminadas éstas, podrían regresar a su casa. Mas no fue así. Se les retuvo hasta que, cerca las seis de la mañana del siguiente día 31, montados en un coche fueron conducidos por la carretera de Vich a San Bartolomé del Grau, y al llegar al kilómetro 8 fueron bárbaramente asesinados mientras los dos gritaban a la una ¡¡Viva Cristo Rey!!

Sus cuerpos recibieron sepultura en el Cementerio de S. Cristóbal de Vespella. (1)

⚜ ⚜ ⚜

Els germans Pujol tenien el seu domicili al carrer Nou. La seva família, de tradició carlina, era originària del mas Pujol de Viladrau, encara que els Pujol residien a Vic des de la segona meitat del segle xix. En Miquel era advocat i propietari del mas Pujol i un actiu militant carlí.53 S’havia presentat a les eleccions municipals del 1931 dins la candidatura d’Acció Ciutadana.54 Foren detinguts tots dos la nit del 30 al 31 d’agost i morts la matinada del mateix 31 a Gurb, en un revolt de la carretera de Sant Bartomeu del Grau, a l’altura del mas la Coromina de Vespella (la Coromina és entre els km 6 i 7, segons la senyalització actual). En Miquel tenia 32 anys i en Josep M., 26. La narració que fa dels assassinats en Josep Pagès, testimoni dels fets, és aquesta (el lector comprovarà que la redacció conté algunes contradiccions):


«que en el momento en que dicho comité formó los grupos de milicianos formó parte de los mismos hasta el 10 de octubre de 1936, en que marchó voluntario al frente de Aragón (...), que en el tiempo que hizo de miliciano practicó dos detenciones verificadas a las doce de la noche de un día del mes de agosto el cual no recuerda, siendo los detenidos los hermanos Pujol de Viladrau, los cuales fueron conducidos al comité antifascista, que no sabe nada más de ellos, únicamente por oídas supo que aquella misma noche fueron asesinados, dice saber de cierto que los que formaron el piquete si bien no recuerda sus nombres sabe sus apodos que son, el “Tibat”, mayor de los hermanos Sicart, Coma (a. el Cojo), que el que dio el tiro de gracia fue el “Tibat” haciéndolo por la espalda en la nuca a los dos hermanos los cuales murieron en el acto, después de unos quince disparos sobre ellos contra los que también hicieron fuego una vez muertos y tendidos a tierra, esta versión la hace por haber presenciado dichos fusilamientos o mejor dicho por haber formado parte del citado piquete, si bien manifiesta que no disparó el arma que llevaba, trasladándose inmediatamente al comité antifascista».


Allà diu que comentaren el motiu pel qual els havien executat: pel fet de ser feixistes i de portar carnet de Falange (sic), que els trobaren. També diu que exclamaren: «¡Es que no dejaremos ni un facista! ¡Los mataremos a todos!». (2)


(1) Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (65) Miguel A. Pujol Matavera (66) José M.ª Pujol Matavera», Ausona (22/3/1947), 271, p. 2.

dimarts, 7 d’agost de 2018

Nuestros mártires: Teodoro de Mas y Nadal (1858-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'ingenier, veterà de la tercera guerra carlina i dirigent tradicionalista vigatà Teodor de Mas i Nadal, de qui ja vam parlar en una entrada anterior. Era, juntament amb el seu gendre, l'exalcalde de Vic Joan Traveria —qui també fou assassinat amb ell— un dels dos carlins més importants de la comarca d'Osona. Reproduïm amb aquesta ocasió la ressenya biogràfica que se li va fer en el setmanari Ausona l'any 1946.


Teodoro de Mas Nadal (Vic, 1858 - 1936)

Nació el 24 de septiembre de 1858. Hijo de familia noble, cristianísima y guerrera que dio a la Iglesia la gloriosa figura de la Bta. Joaquina de Vedruna de Mas, Fundadora de la egregia Congregación de Carmelitas de la Caridad y abuela de nuestro biografiado.

Siguiendo fielmente D. Teodoro las huellas de sus ilustres antepasados, rindió durante toda su vida, verviente culto a los ideales que informan el programa carlista de Religión, Patria y Monarquía, en cuya defensa habían sacrificado su bienestar, su tranquilidad y su hacienda. Así que, a los catorce años alistóse, en compañía de su padre D. Luis, coronel de Ingenieros, para tomar parte en la última guerra civil, habiendo obtenido el grado de Comandante y siendo agregado por D. Carlos VII al escuadrón de su Escolta Real.

Terminada la guerra y retornado a su hogar, prosiguió sus estudios de ingeniero. Su labor técnica fue de gran provecho y utilidad, confeccionó un proyecto de enorme envergadura para abastecer a Barcelona con las aguas del Noguera Pallaresa. En 1884, en Salamanca y en Saltos del Duero, y en 1887, realizó las obras de una carretera en Albacete. Al año siguiente pasó a Buenos Aires, donde dirigió las obras de varios ferrocarriles e instaló diversas e importantísimas industrias. Obra exclusiva suya y de su propiedad fue la construcción y funcionamiento de la central eléctrica en su finca de «Molino de Sau».

Su vida pública fue ejemplarísima en todos los momentos de su azarosa vida. Permaneció fiel en la brecha y luchando en primera línea, en la esfera legal, por la difusión de los ideales religioso-políticos que profesaba, habiendo ocupado cargos de relieve en la organización carlista, como los de Jefe del Distrito de Vich y Vocal de la Junta Regional.

Alma reciamente cristiana, católico a visera levantada, varón devotísimo, de comunión diaria, congregante mariano, terciario franciscano, hermanaba su carácter fuerte con un corazón de niño con barbas blancas, que ante el menesteroso su espíritu de compasión y caridad abría en todo momento su mano generosa hasta bordear los límites de la prodigalidad. Vida tan dinámica y ejemplar fue rematada con la corona del mártir.

En efecto a primeras horas de la madrugada del día 7 de agosto de 1936, un númeroso grupo de milicianos rojos llamaba con estrépito, a las puertas del «Molino de Sau» (Vich), preguntando por el dueño. D. Teodoro hizo su propia presentación al grupo de los que llegaban, más bien armados por el número que por el valor personal, y les declaró su condición de católico y de carlista, su fe en Dios, su filial fidelidad a la Iglesia y su amor a la España monárquica.


—Ya sé a lo que venís, y no me dais miedo. Como hombre y como antiguo militar, si ahora tuviera veinte años menos, os invitaría a medir vuestras fuerzas y vuestra estrategia con las mías. ¡Vais a matarme, yo os perdono!


El jefe de aquellos cobardes sólo supo decir: «Podemos despacharlo aquí mismo».

A quinientos pasos del «Molino de Sau», impuso su voluntad de morir de frente. Una ensordecedora descarga cortó la oración que D. Teodoro tenía en los labios.

De uno de sus bolsillos salió un pequeño libro: era «La Imitación de Cristo», que D. Teodoro llevó siempre encima, y del que decía, era su consejero, su fortaleza y su consuelo en los diarios azares de su vida. El prócer carlista y ferviente católico que arrostró la muerte de cien combates campales, cruentísimos y gloriosos, supo morir con no menor denuedo y presencia de ánimo a los setenta y ocho años de edad. Con él fue detenido en el propio domicilio por los milicianos rojos, su yerno el culto abogado y gran orador D. Juan Travería, el cual cayó a su lado bajo el plomo asesino.

Los restos mortales de ambos fueron conducidos al Cementerio de Vich el día 10 de mayo de 1939, en ingente manifestación de duelo como no se haya visto otra en esta ciudad.


Extraído de: «Galería de vicenses caídos por Dios y por España. (46) D. Teodoro de Mas», Ausona (11/10/1946), 248, p. 2.

dimecres, 1 d’agost de 2018

Nuestros mártires: Jaime Aguilar Font (1890-1936)

Dediquem un piadós record als Màrtirs de la Tradició més oblidats. Tal dia com avui, l'any 1936, era assassinat pels revolucionaris de Companys l'agricultor manlleuenc Jaume Aguilar i Font, pare de cinc fills. Reproduïm amb aquesta ocasió l'homenatge que li va retre a la premsa local el seu correligionari Josep Arqués Grané.

Jaume Aguilar Font (1890-1936)

Como un voto impuesto en las duras jornadas del destierro, como un deber hacia el amigo, debí rendirle tributo aquella tarde en que se cumplía el tercer aniversario del sacrificio.

Sobre lo tierra que se empopó de sangre, sobre la húmeda hierba que acarició su rostro y sintió su último aliento, me postré en aquella hora en que el astro del día va al ocaso y reflectante tiñe de fuego los nubes que se agolpan sobre las conocidas siluetas de Santa Lucía.

Tarde de calma... Cielo de azul intenso. Suavidad del aire que mece dulcemente las hojas del chopal. Soplo de flores silvestres. Conto de aves y grillos... De puntillas se acerca la noche. Hora sublime en que el alma se templa y la mente se nutre de recuerdos y se revive a rasgos lo historia aprendida...


Nacido en la cuna de los nobles Arnaldos manlleuenses, nuestro mártir vivía apacible en el Manso Corcó, fijo en los alrededores de nuestra villa.

Su vida correteaba entre los deberes y cuidados de su hogar con las obligaciones propias de su temperamento idóneo.

Amaba su hogar, su familia, sus semejantes.

A los suyos les deseaba con el viril sentido de hombre; quería a su mansión como el colono que resta pegado al terruño y era uncido a sus semejantes por el gran ideal cristiano.

Cuantos llamaron a la puerta del Manso Corcó no se volvieron jamás con las talegas vacías ni el corazón amargo.

Cuantos amadrigados se sentaron cerca la lumbre de aquella casa tuvieron siempre el consejo y el amparo del padre y del amigo.

Hombre de arraigado espíritu religioso pertenecía a cuantas asociaciones católicas estaban constituidas y era fervorosísimo devoto y protector de la Ermita de San Jaime, nuestro Apóstol, a quién encomendaba su vida y su hacienda.

Su intervención en las luchas políticas y ciudadanas obedecía únicamente a su auténtico pensar tradicionalista, pues es una verdad que entonces el ser tradicionalista equivalía a vivir y luchar por todo aquello que él sentía.

En los tiempos difíciles, durante las camparías electorales, en los días indecisos o amargos y en el fraguar del bien, nuestro hombre ocupaba siempre su peligroso puesto en la refriega.

Y por todo esto, un día, en los primeros tiempos de la revolución unos villanos irrumpieron en el recinto del Manso Corcó y entre insultos y violencias arrebataron al mártir de los brazos de su esposa enfermiza, que rodeada de sus nueve hijos, inútil clamaba misericordia... y él con la frente erguida y el mirar iluminado abandonó su hogar y sus cariños con aquella serenidad marcial con que los caballeros cristianos marchaban a las Cruzadas.

Jaime de Corcó, después de hollado por el insulto, en el lugar llamado «Font de Sanayás» fué batido por las armas de aquellos malnacidos, a los que ahora unos quieren perdonar, otros olvidar y nosotros intolerantes confiamos a la justicia de Franco...

El mártir inclinó resignado la cabeza, encogió su cuerpo, dobló las rodillas y cayó sobre la tierra acogedora.

Adivino sus últimas palabras que indudables fueron para ofrecer el sacrificio de su sangre a los que tanto había amado: Dios y España.

Eran las once de la noche del día primero de agosto de 1936... La luna refulgente plateaba el paisaje. Se oía únicamente el correcto murmullo de la fuente y la sombra de los chopos acariciaba el cuerpo del mártir mientras su alma radiante llegaba a la Aurora de la Eternidad.

JOSÉ ARQUÉS GRANÉ
Manlleu (febrero 1942)

diumenge, 17 de juny de 2018

Joaquín de Font y de Boter

Tal día como hoy, 17 de junio del año 1916, moría en Barcelona el insigne propagandista católico y carlista D. Joaquín de Font y de Boter. Con motivo de su muerte, que resultó en una imponente manifestación de duelo en la ciudad condal, la revista La Hormiga de Oro publicó la necrología que reproducimos a continuación:

Joaquín de Font y Boter (Barcelona, 1857-1916)
Fotografía de La Ilustració Catalana (2/7/1916)
Tras breve enfermedad, soportada con cristiana resignación, ha fallecido en esta ciudad nuestro antiguo amigo compañero el Dr. D. Joaquín de Font de Boter, doctor en le Facultad de Farmacia y uno de los primeros colaboradores del «Sentido católico en las Ciencias médicas».

Desde joven consagró su actividad la buena propaganda, desplegando sus relevantes y privilegiadas dotes. Como Secretario general de les Conferencias de San Vicente de Paúl, fundó el Almanaque de las mismas, que confeccionó siempre con gran cariño, consiguiendo que alcanzara en breve gran popularidad.

Desde le Presidencia de la Asociación de Católicos mostró su talento organizador en varias peregrinaciones a Roma, y mereció ser condecorado con la cruz «Pro Ecclesia et Pontífice».

Por su especial afición a la literatura, llegó ser un «orfebre» de la palabra escrita, como sabemos bien cuantos hemos saboreado las «Rápidas» que con el seudónimo de «Argos» publicaba en El Correo Catalán. Este año formaba parte del Jurado del Certamen literario de este Revista [La Hormiga de Oro].

El luctuoso acto del entierro del señor de Font de Boter resultó una imponente manifestación de duelo, que puso de manifiesto los innumerables afectos y simpatías que en vida supo captarse el ilustre finado. Ocupaban la presidencia del duelo el Rdo. Dr. D. Ramón Valls, Párroco de la Merced; el P. Piera, Escolapio; los hijos del difunto D. Miguel y D. Luis y el hermano del mismo D. Miguel; el abogado D. Alvaro M.ª Camín, y el procurador de los Tribunales Sr. Bergés. Otra presidencia la constituía el Consejo de Administración del «Fomento de la Prensa Tradicionalista», formado por los Sres. D. Gervasio Puiggrós, D. Amaro Pedra, D. José M.ª Dalmases y el gerente del mismo D. Bartolomé Trías, D. Luis Carlos Viada y Lluch y D. Enrique Laplana, del Consejo de Redacción, y el director de «El Correo Catalán», D. Miguel Junyent.

Figuraban en el triste cortejo los diputados provinciales tradicionalistas señores Juan M.ª Roma, Luis Argemí, Luis Pericas y Pío de Valls. El concejal del Ayuntamiento, Dr. Soler y Roig, el Rdo. D. Pedro Lisbona, D. Alfredo Germán de Bellver, subdirector y redactor jefe de «El Correo Catalán», respectivamente, con los redactores Sres. Rdo. Barrera, Riqué, Pedreny, Comas, Borrás de Palau (José y Juan), Trías y Portusach, el administrador de dicho periódico D. Jaime Trías, el regente de la imprenta D. Jaime Llopis y el maquinista D. José Montserrat, con el personal de las tres secciones respectivas.

También figuraban en el duelo la Junta Central de las Conferencias de San Vicente de Paúl, el Centro Obrero Tradicionalista de Santa Madrona, el reverendo Miguel Campañá, en representación de los Padres de la Sagrada Familia; D. Juan Bautista Roca, presidente de la Agrupación Escolar Tradicionalista y el director de «La Trinchera», D. Pedro Pascual Villamor, con el personal de Redacción de dicho semanario. Seguía numerosísimo acompañamiento, en el que figuraban representaciones de todas les clases sociales, políticas, de Órdenes religiosas, bancarias, literarias, artísticas, etc.

Las relevantes dotes y virtudes del ilustre finado permiten pensar piadosamente que habrá recibido el premio de su apostolado, esta idea ha de ser un poderoso lenitivo para la pena que aflige a la viuda y a los hijos del finado y en la que sinceramente les acompañamos. Bienaventurados los que mueren en el Señor.

— (R. I. P. A.) —

La Hormiga de Oro (24 de junio de 1916)

dimarts, 15 de maig de 2018

Entrevista a Josep Cabaní Bassols (1895-1976), director d'El Correo Catalán abans de la Croada d'Alliberament

JOSEP CABANÍ BASSOLS *

«El càrrec de director significava, aleshores, un risc d'envergadura.»

Fotografia d'un homenatge a Josep Cabaní, gerent d'El Correo Catalán,
per les millores introduides en el diari (El Siglo Futuro, 10 de març 1936)

La nit del 18 de juliol de 1936 el senyor Josep Cabaní Bassols serà l'únic dels directors de la Premsa barcelonina que tindrà puntual coneixement, amb caràcter oficiós, que l'aixecament militar va a produir-se la matinada immediata. Allò que més o menys hom suposa, ell ho sap de font absolutament fidedigna. És ben clar: el seu diari, El Correo Catalán, és, aleshores, l'únic bel·ligerant dels de la banda dreta dels nostres medis informatius. La Comunió Tradicionalista, de la qual és òrgan, s'ha arrenglerat arreu d'Espanya al costat de l'Exèrcit. Els carlins de totes les edats, tres generacions compreses, es presenten a les casernes per prendre les armes, a Navarra amb Mola; a les Canàries i al Marroc amb Franco; a Barcelona, a les ordres de la UME. Lluitaran durant la contesa en tots els fronts en primera línia, i amb la «cinquena columna» de la reraguarda republicana. La contribució de sang del Carlisme serà realment elevada, impressionant, igual que el segle XIX.

La vinculació del senyor Cabaní amb El Correo Catalán comença ideològicament molt jove. Membre del seu consell d'administració; més tard, durant els anys 1933 i 1934 en serà gerent. El 1935 li és conferida, a més, la plaça de director, perquè el senyor Joan Soler Jané l'ha deixada per poder atendre millor les seves obligacions com a regidor de l'Ajuntament de Barcelona.

«—El càrrec significava en aquells moments —em diu— un risc d'envergadura. Equivalia a jugar-me la vida, a viure en continu sobressalt, totes les hores. Fitxat i vigilat per l'extrema esquerra, l'any llarg que l'exerceixo m'obligarà a canviar prudentment, dues vegades, de domicili. Persones d'absoluta confiança m'avisen renovadament que és una temeritat per a mi, circular sol pel carrer. Un mes abans del 18 de juliol, acompanyat pel redactor Ricard Suné, visito el delegat especial d'Ordre Públic coronel Caselles, que em facilita escorta de policia. Sóc l'únic director que la necessitaria.»

Demano l'ambient que es respirava, pel periòdic, aquell dissabte...

«—Vam treballar com tots els dies —evoca el senyor Cabaní—. Normalitat absoluta a la redacció i als tallers. Vull dir que era al seu lloc tothom qui havia d'ésser-hi. Molta precaució amb l'escassa informació nacional que ens arriba de les agències. Constant contacte amb Censura. Recordo ara que va fer-nos canviar els títols de primera plana.»

—Vostè sabia que la cosa era tant imminent?

» —Anem a pams. Coneixement del que es preparava, oficialment, no. Quan algú em consultava, fos dels nostres o simple simpatitzant amb el canvi que esperàvem, a tots deia el mateix: "No sé res. Jo dono la cara des del diari." No enganyava a ningú.»

«JO ERA AL PEU DEL CANÓ»

La nit del 18 de juliol el senyor Josep Cabaní ocupa, igualment, el seu despatx del diari.

«—Quan divendres coneixo per les emissores estrangeres l'alçament de l'Àfrica espanyola, es fa lògic suposar que aquest s'estendrà com un regueró de pólvora per la península. Els mateixos esquerrans ho temien. Com a director de El Correo Catalán no podia desertar del meu lloc. Matisaré. Jo era al peu del canó amb el pressentiment que "ho teníem damunt". Ara bé. El nostre cap regional i delegat regi Tomàs Caylà havia dit que "m'ho faria saber a temps". Com sigui que aquella tarda del dissabte no compareix pel carrer de Banys Nous, penso si s'haurà ajornat el moviment. Torno al periòdic després de sopar. Serien les onze quan Caylà entra a veure'm. "Aquesta matinada", fa quan estem sols i a cau d'orella. Sóc circumspecte i formula observacions. "No pots jugar-te l'organització el primer dia. Ho teniu tot ben articulat?" Caylà se'm mostra esperançat.
Fotografia de l'homenatge a Joan Cabaní el març de 1936

»Guardo la notícia per a mi. Cap a les dues de la matinada me'n vaig a casa. Em consta que el diari va tirar-es com de costum. Els carrers, força normals en la ruta que porta a l'avinguda del Marqués del Duero, on jo vivia. No dormo. Cap a les cinc, passa la tropa pel davant de casa. El 20, quan Goded anuncia la rendició, em procuro amagatall. Estableixo contacte amb tots els amics que se m'ocorren; cap no em brinda hospitalitat. Tothom està mort de por, excepte un, el comerciant de maquinària tèxtil senyor Jaume Castells, a qui havia tractat privadament, que m'ofereix el seu domicili del carrer de Girona. Hi romandré fins el 3 d'agost.»

EL PAS DE LA FRONTERA

Per eludir responsabilitats, el senyor Josep Cabaní es refugia a la zona de Torrellas del Llobregat
—ens explica— fins el mes de maig següent.

«Allí tindré oportunitat d'informar-me de la incautació del diari pels del POUM: de l'assassinat del meu germà Llorenç, absolutament apolític, el 9 d'agost, i que el meu pis ha estat ocupat per uns refugiats que, en acabar la guerra s'ho enduran tot, llevat dels mobles.»

«La primavera de 1937 aconsegueixo travessar la frontera per la comarca de la Garrotxa. Finida una fatigosa i inacabable caminada, arribo al primer poble francès de l'altra vessant, Lamanère, on sóc, certament, molt ben atès. L'endemà marxo a Sant Sebastià. A la frontera d'Irun ve a rebre'm l'amic Mataqué.

»A la zona nacional em dono a conèixer i se'm fa objecte d'una cordial recepció. El cap dels serveis de Premsa, Giménez Arnau, em proporciona carnet oficial datat a Burgos, i se'm reconeix la condició de director de El Correo Catalán. Ai las!, però. Passat un cert temps se'm comunica que per al mateix càrrec ha estat designada pel "mando" una persona distinta. Sabré qui és. Sorpresa majúscula. Ara ja és mort. Erem força amics. Puc assegurar que jo no ho hauria dit mai. Opto pel silenci més absolut. No em vull incomodar amb ningú, oi més quan he salvat miraculosament, en poc temps, per dues vegades seguides, la vida. Però vaig quedar escarmentat.

»Un cop finida la guerra, seré una altra vegada gerent del meu diari fins a 1942 i, més tard, conseller-delegat del 1950 al 1954.»


Josep Cabaní Bassols morí el 15 de maig de 1976. *



Joan Sariol Badía, Petita historia de la guerra civil: vint-i-tres testimonis informen, pp. 113-116.


Notes del blog La Tradició de Catalunya:

* Josep Cabaní i Bassols va néixer el 6 de febrer de 1895. (Vegeu: Índex alfabètic de defuncions de l'Ajuntament de Barcelona).

* L'autor del text que reproduïm escriu, erròniament, "Joan Cabaní Bassols". Hem canviat "Joan" per "Josep" en totes les referències al nom de l'entrevistat.

diumenge, 6 de maig de 2018

Primer Sitio de Gerona (canto patriótico)


ASALTO NOCTURNO

Cerca es de media noche: triste, fría;
la luna esconde su fulgor radiante;
las estrellas envuelven sus fulgores
en nube que cual manto de agonía
se extiende amenazante,
anunciando á la villa desdichada
ruinas, asolación, muertes, dolores,
abortos de los viles invasores.

⚜⚜⚜

A oscuras y sin ruido cual ladrones
que meditan infame latrocinio
se acercan los franceses escuadrones.

¡Ciudad desventurada,
llegó la hora fatal de tu exterminio!

Mientras quizás descansas descuidada
tras rudo batallar, el enemigo,
respirando venganza,
se acerca á tí; mudo testigo
será la noche de tu horrible estrago;
no hay para tí esperanza:
se acercan á tu muro. ¡Instante aciago!
Ya arriman las escalas, se encaraman
y nadie los resiste,
envuélvelos oscuridad sombría:
el furor los asiste
y empuja la osadía.

Ha llegado tu fin, ciudad heróica;
el enemigo, de tu muro dueño,
en negra muerte trocará tu sueño.

⚜⚜⚜

Pero, ¡no! me equivoco: ronco estruendo
ensordece la atmósfera, y el rayo
culebrea doquier, cual si la tierra,
en paroxismo horrendo,
agonizara en lúgubre desmayo
y, su interior abriéndose, lanzara
el trueno, el fuego y el furor que encierra
y que por tantos siglos guarda avara.

No, no duerme Gerona: apenas suena
el estampido que terror infunde,
calles y muros de repente llena
inmensa multitud que se difunde
por la extensión de la atacada plaza,
y sin temer las ráfagas candentes
que, surcando los aires, inclementes
son de ruinas horrísona amenaza,
imperturbables corren do más fuerte
es el combate; donde la batalla
arrecía más, trepando á la muralla
donde invisible agítase la muerte.

⚜⚜⚜

De toda edad, de todas condiciones
mezclados, confundidos
pelean con idéntica bravura.

Los ancianos y niños recogidos
preparan vendas, hilas, provisiones;
las mujeres, templada su hermosura
por la calma serena de la lucha,
conducen sin temor las municiones,
bebidas, alimento,
consuelo y vivo aliento
donde más rudo pelear se escucha.

El religioso anciano,
de amortecido brío
humillada su frente
ante el Dios de los cielos soberano,
clama devoto y pío
pidiéndole ferviente
proteja con su mano
á quien su nombre adora
y protección al defenderle implora.

Y en tanto sus hermanos con denuedo,
abandonando la morada santa,
ajeno el pecho al miedo,
al combate se lanzan, y empuñando
ora la cruz bendita
fuente de bendición y de heroísmo,
ora el fusil que muertes mil vomita,
á Dios bendicen con furia peleando.

Imberbes jovenzuelos
combaten junto al hombre encanecido,
los sabios y los nobles al olvido
dan sus libros y títulos y duelos
y al lado del labriego y artesano
ejército parece veterano.

⚜⚜⚜

Ni los griegos de Troya en la llanura;
ni en Maratón, ni en Luctras ni en Platea;
ni en los campos do fuerte el espartano
sucumbió con intrépida bravura;
ni el judio infeliz en Galilea;
ni en Germania y en Africa el romano,
lucharon con tamaña valentía,
mostraron tal tesón, tanta osadía.

El muro estrecho es campo agonizante
do sucumben al filo de la espada,
traspasados por bala sibilante,
ó desechos por árdida granada
inmensa multitud de combatientes.

Tropezando en cadáveres y heridos
y rechinando de furor los dientes,
españoles y francos decididos
combaten por la cólera embargados;
se clavan las punzantes bayonetas;
húndense las navajas y puñales;
luchan unos con otros abrazados;
al lugar del peligro cual saetas
se lanzan sin temer tan grandes males.

⚜⚜⚜

Quien al contrario arroja
desde elevada altura;
quien sangriento despoja
de cabeza á un soldado sin ventura;
quien, con sus propias manos,
la escala por do suben sacudiendo,
rápido descendiendo
envuelto entre enemigos
de su valor testigos,
la muerte busca en hechos sobrehumanos.

⚜⚜⚜

Y nada alumbra tan mortal estrago:
solo cruzan la atmósfera enlutada
con resplandor sulfúreo aunque vago
bombas siniestras cuyo seno ardiente,
estallando en rojiza llamarada
doquier la destrucción siembra inclemente,
y en medio de tan fúnebre ruido;
entre el sonoro crepitar del fuego;
entre tanto y tan lúgubre estampido;
entre el humano aterrador rujido,
con sereno é impávido sosiego,
las madres, las amantes, las esposas,
la ciudad presurosas
recorren asistiendo al combatiente,
quien, á su lado viendo
de la mujer querida
la forma refulgente,
por defender su vida
ardor nuevo sintiendo,
aviva su denuedo furibundo
y machaca contrarios iracundo.

⚜⚜⚜

Gloria á vosotros, españoles bravos:
gloria á vuestro valor del mundo envidia;
quisieron maniataros como esclavos,
confiando en sacrílega perfidia,
y el mismo hierro asiendo vuestra mano
con él marcasteis la frente del tirano.

⚜⚜⚜
 
Gloria á vuestro heroísmo. Los franceses
indemnes de la bárbara matanza
que sus huestes destruye,
como espantadas reses
huyen de la venganza
que tenaz los persigue y los circuye.


Descansen vuestros brazos arrogantes;
saboread tan fúlgida victoria,
y con laurel de gloria
reposen vuestras frentes.

Salúdeos triunfantes
el nuevo sol tras noche tan horrible
y sus rayos fulgentes
el destrozo terrible
del invasor francés muestren al mundo
y á la vez vuestro empuje tremebundo.

PEDRO SÁNCHEZ EGUSQUIZA.

La Bandera Regional (Barcelona, 29 de enero 1910)