divendres, 8 de gener del 2021

La horrorosa matanza de tradicionalistas en Tortosa en 1936

Horrorosa matanza de tradicionalistas

escrito por José Monllaó «Llaonet»

   

José Monllaó Panisello «Llaonet» (1892-1971),
incansable periodista carlista de Tortosa
y todo un héroe de la Santa Causa.

Ignoramos si cayó o no en poder de los Comités marxistas ninguna lista de los asociados al Círculo Tradicionalista. Creemos que no, por cuanto se tomaron bien todas las disposiciones para que así no fuera. No podemos imaginarnos tampoco que entre los que concurrían al Círculo hubiera ningún chivato. Sabemos también que ninguno de los jóvenes requetés que fueron violentados por los justicieros y ajusticiadores rojos desplegó los labios para acusar y delatar a ningún correligionario; supieron todos morir como unos héroes, como verdaderos descendientes de los que durante más de cien años sacrificaron vidas y haciendas por el honor y por el triunfo de la Causa. 

No obstante, los que pertenecían al Partido Tradicionalista y estaban inscritos en las listas de asociados al Circulo fueron los que sufrieron mayormente las iras y el furor de los izquierdistas revolucionarios. 

El pariente marxista del correligionario Sr. Verdal dijo verdad al asegurarle que la mayoría o la totalidad de los asociados a dicho Centro serían asesinados, por cuanto de ellos se hizo una horrorosa matanza. 

El cronista recuerda en estos momentos, y ha podido comprobar, que fueron villanamente asesinados los siguientes, en los primeros meses del movimiento; y aun tememos omitamos alguno:

D. Jorge Abad Pérez
» Juan Arasa Puvill
» Pedro Ardit Aragonés
» José Arnau Mola
» Domingo Audi Panisello
» Manuel Beltrán Valldepérez
» Juan Benaiges Nivera
» Luis Canivell Curto
» José Casanova Baiges
» David Catalá Solá
» Antonio Cerveto Riba
» Ramón Albacar Nicolau
» Bartolomé Arbona
» José Ardit Altadill
D.ª Carmen Audí Forés
D. Manuel Bau Vergés
» Adolfo Bellés Ebrí
» Juan Calderó Escurriola
» José Capdevila Nebot
» José Casanova Ferrando
» Enrique Cervera Lleixá
» Luis de Cruells Ayguavives
» Luis de Cruells Aragonés
» Luis de Cruells Martí
» José Chavarría Cortiella
» Ramón Ejarque Ulldemolins
» Manuel Esteve Monfill
» Manuela Estrada Arasa
» Cristóbal Falomir Villarrocha
» Daniel Ferreres Ferreres
» Ramón Flors Gómez
» Manuel Gordon Picardo
» Hilarión José Solé
» Segismundo López Serrano
» Antonio Marca Odena
» José Matamoros Sancho
» Ramón Monfort Ferrando
» Enrique Mur Brull
» Ramón Ortiz Andreu
» Enrique Pedret Tejedor
» José Querol Piñol
» Ignacio de Ramón Salvador
» Daniel Rodríguez Balagué
» José Sol Altadill
» Mateo Valldepérez Tafalla
» Luis Vergés Freixa
» Antonio de Wenetz Piñol
» Antonio de Cruells Martí
» Ramón de Cruells Martí
» Manuel Duart Palomar
» Joaquín Escorihuela Mateu
» José M.ª Estrada Arasa
» Juan Fabra Miralles
» Manuel Ferré Solares
» Felipe Forés Omasqué
» Bernardo Frasno Peñarroya
» Julián Hierro Calsapeu
» Julián Lavega
» Luis Llasat Durán
» José Marín Subirats
» Baldomero Mola Pedro
» Fausto Muñoz Llombart
» Francisco Olesa Homedes
» Luis Panisello Martí
» Juan Piquer Valenzuela
» Ramón Ramírez Miravalls
» Ismael Rius Ferrando
» José Sabaté Abarcat
» José Tafalla Botella
» Manuel Valls Segura
» Juan Vidal Galindo
» Emilio Lucía Izquierdo

Todos dieron gustosos la vida por el Ideal y en los últimos momentos tuvieron presente las «Ordenanzas del Requeté»: «Dar la vida por la Causa es el acto más fecundo y el sacrificio más útil»; «Ante Dios nunca serás héroe anónimo»...

Tampoco nosotros les hemos olvidado y elevamos gratamente nuestras fervorosas oraciones al Señor para que les tenga en su Santo Seno...

Los miserables que les sacrificaron creían que con su muerte acabarían con los caballeros del Ideal...

Ya habrán podido darse cuenta con el triunfo de las gloriosas armas nacionales, que el sacrificio de nuestros mejores no ha sido estéril. Ellos desde el Cielo nos dieron valor y fortaleza para lograr el triunfo definitivo para la salvación de España...

—=—

Los Bárbaros en Tortosa (1942),
increíble libro en el que Llaonet narró la matanza de
carlistas y católicos en Tortosa y sus propias peripecias
durante los meses que estuvo atrapado en la zona roja.

Lo mismo que en la ciudad, fueron perseguidos y asesinados por los marxistas, en los frentes de batalla, los jóvenes tradicionalistas que fueron obligados a formar en las filas del Ejército rojo. Presumían los frentepopulistas —y no sin razón, porque mal podían defender los jóvenes educados en el amor a Cristo y a la Patria unas utopías que pugnaban con sus doctrinas y con sus sentimientos— que aprovecharían la primera ocasión propicia para pasarse a los enemigos, que no eran otros que los defensores de la auténtica España. Había, pues, que aniquilarlos tan pronto como fueran conocidos sus antecedentes políticos o adivinados sus loables propósitos patrióticos.

Muchos fueron los jóvenes tortosinos villanamente asesinados en los frentes rojos por sus convicciones católicas y nacionales, convicciones que no negaron ni un momento. Prefirieron morir lanzando vivas a Cristo Rey y a España antes que ayudar con sus esfuerzos a los viles que nos deshonraban. Prefirieron sucumbir asesinados traidoramente por la espalda cuando acudían con el corazón anhelante a engrosar las filas de los soldados del Caudillo, abandonando las de los verdugos de nuestras sacrosantas tradiciones. He ahí un oficio que bien puede ser calificado de histórico, a la vez que de timbre de gloria, de cómo murió un requeté tortosino. Y como éste, todos los requetés y jóvenes educados en el amor a los más sublimes ideales:

    «42 DIVISIÓN
BÓN. DE AMETRALLADORAS 42
    Comisariado

        —
    Sr. D. José Valls Durán
            Tortosa

    Por el presente, y en contestación a la suya de 12 del actual, debo comunicarle que según los informes que obran en mi poder, el soldado Manuel Valls Segura, de la 3.ª Compañía, murió el día 28 de septiembre del corriente año cuando, inconsciente de los deberes que todos tenemos en estos momentos para con nuestra patria, intentaba pasarse al enemigo.
    Siento mucho tenerles que dar estas noticias y sinceramente debo confesarle que dicho soldado no se portó con la nobleza y gallardía con que se portan los soldados de la República.
    Su acto, lamentable en todos los conceptos, fué la demostración de que sus sentimientos no estaban a la altura de los momentos históricos que vivimos y que sentía atracción hacia los traidores que desencadenaron la horrible guerra que desangra a España.
    Lamento mucho lo ocurrido. Le saludo deseándole muchos años de vida para bien de la República y de la Libertad.
    P. C. 29 de noviembre de 1938.
            El Comisario,
            R. VIZCAÍNO

(Hay un sello que dice: República Española.—42 División.—Comisario.—Batallón Especial).»

¡El requeté Manuel Valls Segura «sentía atracción hacia los traidores», confiesa el Comisario rojo; sentía atracción hacia los que estaban reconquistando el suelo patrio... y se disponía a unirse a ellos para ofrecer su sangre y su vida por el Ideal que siempre había sustentado!

¡Así pensaban, así procedían y así morían todos los jóvenes inspirados en nuestras doctrinas!

¡Gloria eterna para ellos!


José Monllaó Panisello (Llaonet): «Los Bárbaros en Tortosa. Recuerdos e impresiones de un perseguido en el infierno rojo» (1942), págs. 55-58

diumenge, 13 de desembre del 2020

Homenaje a los caídos de Cuba y Filipinas en Barcelona

Ayer se celebró en el cementerio de Les Corts de Barcelona un homenaje a los muertos en campaña de Cuba y Filipinas organizado por la Comissió Memorial caiguts d’Ultramar, afín al tradicionalismo.

El Rvdo. Sr. D. Javier Utrilla Avellanas (FSSPX) rezó un responso por los patriotas que murieron en defensa de la españolidad de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, terminado el cual, se entonó la Marcha Real y los asistentes cantaron la conocida habanera en catalán El meu avi. Seguidamente bajaron a la cripta a hacer una ofrenda floral, mientras sonaba otra linda habanera que narra aquellos hechos tan trascendentales para nuestra Patria, Adiós mi Península hermosa.

Entre los presentes se hallaban un hijo y un nieto del célebre escritor y periodista carlista Antonio Pérez-Olaguer, de orígenes familiares en Filipinas, de donde tuvieron que marchar tras el desastre de 1898, aunque siguieron manteniendo vínculos con el archipiélago.* También estuvieron Josep Bou, concejal independiente del Ayuntamiento de Barcelona, y Francisco Oya, de Profesores por el Bilingüismo.

Víctor Ibáñez, antiguo Jefe de Juventudes de la Comunión Tradicionalista y autor del libro Una resistencia olvidada. Tradicionalistas mártires del terrorismo (2017), se dirigió a los asistentes en catalán y castellano con el siguiente discurso:


Benvolguts amics:

En nom de la comisió organitzadora del memorial als caiguts d’Ultramar us dono la benvinguda un any mes, en aquest fred matí de tardor, a l’homenatge als voluntaris catalans que van ofrenar la seva vida a Cuba i Filipines per l’integritat d’Espanya. Estem aquí un any més per complir amb l’obra de misericòrdia de pregar pels morts, per uns voluntaris als quals no els movia cap interès material o econòmic, sinó el més pur sentit del deure i del patriotisme.

El patriotismo auténtico ha de estar asentado sobre verdaderos hechos históricos, que son los que objetivizan una concreta Tradición. No volem un futur basat en mites o manipulacions nacionalistes.

La llamada crisis del 98 marca un punto de inflexión crucial sobre la conciencia nacional. Es interesante constatar cómo, ante las campañas bélicas de España fuera de la Península, todo el pueblo español deponía sus legítimas divergencias políticas y respondía con un sentido del patriotismo casi instintivo. Pero a colación de ello resulta también necesario detenerse sobre la verdadera dimensión de esas reacciones y distinguir las imposturas del auténtico patriotismo. Los partidos del régimen de la mal llamada Restauración utilizaron ese patriotismo en un sentido más primigenio, casi etológico, como coartada para disimular sus carencias. La consigna canovista de “por la Patria con razón o sin ella”, que según Ramiro de Maeztu había de ser entendida en sentido polémico y no literal, inundó de soflamas y consignas las calles de toda España. Pero tras la derrota, pronto los héroes del 98 fueron abandonados, y muchos de los que enarbolaban esa consigna en un sentido literal enseguida se vieron persuadidos por el espíritu disolvente de la llamada generación del 98, que nos pintaba una visión deprimente e invertebrada de España, reducida a una idea manipulada de Castilla y que abogaban por renegar de nuestra historia, el laicismo y la europeización. 

Otros sedicentes patriotas lo hacían escondiendo inconfesables intereses espúreos, meramente financieros o económicos. Intereses que estaban en la base de puntuales problemas políticos causados en Cuba. Esos intereses de parte de la burguesía, catalana esencialmente, basados en económicas extractivistas y esclavistas, y que explican en gran parte el desarrollo económico de Cataluña, pronto tornaron su radical patriotismo español primero en un regionalismo ultraproteccionista, para finalmente degenerar en el actual nacionalismo secesionista.

Frente a estas dos posturas se alzaba un patriotismo de raigambre tradicional, que defendía, sin incurrir en el error racionalista, que la Patria sí tenía sus razones. Expuestas en intervenciones parlamentarias de los políticos tradicionalistas, en documentos del más alto nivel como el Acta de Loredan o en importantes periódicos como El Correo Español o El Siglo Futuro. Auspiciado por este último el pbro. Juan Bautista Casas publicó un libro de elocuente título: “La guerra separatista de Cuba”, donde, con exhaustivo acopio de datos, explicaba las razones que asistían a la inapelable españolidad de Cuba, y cómo los argumentos de los separatistas filibusteros no se sostenían, más allá de algún choque de intereses económicos con la burguesía peninsular. Pero junto a la inmensa labor civilizatoria de la que daba cuenta a través de la Universidades, escuelas de enseñanza media y primaria, observatorios astronómicos, escuelas de oficios, etc., demostraba cómo la inmensa mayoría de los cargos políticos, eclesiásticos, administrativos, militares o académicos correspondían a los propios cubanos, que no eran otra cosa que los españoles de Cuba; cómo España aplicó las mejores leyes, franquicias y exenciones a la isla, así como el monopolio de empresas como la tabacalera, con agravio para otras regiones españolas que también lo podrían cultivar. Por todas estas razones, desde un patriotismo de raigambre tradicional se siguió manteniendo la voluntad de crear una comunidad panhispánica y que España siguiese mirando hacia el horizonte americano, pese a la herida de la secesión, la cual sólo pudo realizarse con el concurso de una potencia enemiga, alegando un falso casus belli, y valiéndose de su flota aprovechando las condiciones que le permitían el bloqueo naval; pues la mayoría de los cubanos querían seguir siendo españoles y ni gringos ni filibusteros doblegaron nunca a los españoles por tierra, donde nombres como José Sanjurjo (el posterior general que idearía el Alzamiento Nacional) destacaron sobremanera en sus primeras campañas militares.

Sepamos, pues, cultivar las razones del patriotismo y sigamos fieles a la herencia y tradición hispánica como respuesta al actual momento trágico en el que otra amenaza separatista quiere seguir destruyendo nuestra identidad.


Fotografías del acto:









* En la guerra de 1898 combatió el General José Olaguer Feliú y Ramírez, tío de Antonio Pérez de Olaguer. Tras haber denunciado en obras como El terror rojo en Cataluña (1937) la barbarie marxista por la que tanto sufrió su familia (Luis Pérez Samanillo, padre de Antonio, y uno de sus hermanos, fueron asesinados por los comunistas), este abnegado defensor del carlismo escribió en 1948 El terror amarillo en Filipinas, donde explicó los dramáticos sucesos acaecidos en las islas bajo el dominio imperial japonés, que arrebató a los yankees las islas para imponer una nueva tiranía, aun más atroz que la norteamericana. Luis Pérez de Olaguer, hermano de Antonio, fue asesinado por los nipones.

divendres, 30 d’octubre del 2020

Crónica de la conmemoración de “la Octubrada” en Santa Coloma de Gramanet

Carlistas de Badalona y Santa Coloma de Gramanet han podido conmemorar el 120 aniversario de los alzamientos de la “octubrada” con unos sencillos actos y el ofrecimiento de la Santa Misa por el alma de José Torrents y Casals. 

Tocados con la boina roja visitaron los lugares de Badalona, donde se produjo el ataque al cuartel de la Guardia Civil. Posteriormente se desplazaron a Montigalá, desde donde se aprecian unas magníficas vistas de Santa Coloma, y allí tuvieron lugar una serie de discursos (uno de las cuales compartimos), se rezó una oración por los muertos en esa acción y se cantó el “Yo tenía un camarada” y el “Oriamendi”.

Posteriormente, en la populosa parroquia de San Juan Bautista, en el barrio de Fondo, se celebró la Santa Misa, ofrecida, junto a otras intenciones, en sufragio por el ilustre vecino de Santa Coloma José Torrens. Mosén Espinar se refirió en parte del sermón a la figura del homenajeado, a la significación católica del carlismo y a los hechos históricos que conmemorábamos.





dimecres, 28 d’octubre del 2020

Conmemoración de “la Octubrada” en Santa Coloma de Gramanet

El 28 de octubre de 1900, en protesta por los intolerables términos del llamado “Tratado de Paris” por los que España entregaba parte de su territorio en Cuba y Filipinas a potencias enemigas, diversas partidas se levantaron en la España peninsular, sobre todo en Cataluña. Uno de los hechos más significativos tuvo lugar en Badalona, donde los carlistas tomaron el puesto de la Guardia Civil, resultando muerto en dicha acción el líder de la partida, José Torrents y Casals, de 28 años, vecino de Santa Coloma de Gramanet que había combatido en la guerra de Cuba. 

En recuerdo de aquella heroica acción os invitamos a participar mañana jueves, 29 de octubre de 2020, de los siguientes actos: 

A las 18:30 en la Riera de Canyadó pronunciaremos unas palabras rememorando el hecho de armas y su contexto histórico y político. 

A las 20 horas, en la parroquia de San Juan Bautista, Santa Misa tradicional en Santa Coloma en sufragio de su ilustre vecino José Torrents, oficiada por mosén Espinar.

diumenge, 25 d’octubre del 2020

Celebración de la fiesta de Cristo Rey en el OASIS de Jesús Sacerdote

Una animosa y devota columna de carlistas catalanes y simpatizantes ha peregrinado con ocasión de la festividad de Cristo Rey hasta el Monasterio de la Inmaculada del OASIS de Jesús Sacerdote en Dosrius, Barcelona. 

La jornada se ha iniciado con el rezo de una oración por un joven pelayo y una pequeña catequesis sobre la festividad. El camino ha estado granjeado del rezo del Santo Rosario, cantos de alabanza a Cristo Rey y la simpatía de quienes a esas horas transitaban los caminos, en una mañana muy propicia para la recogida de bolets. 

La Santa Misa ha sublimado las riquezas de la liturgia tradicional con el canto de las monjas. La bandera de España con el Sagrado Corazón en el Altar nos recordaba las exigencias del Reinado de Cristo para nuestra Patria, aspectos subrayados por mosén Gabriel en su predicación. 

Al acabar la Santa Misa y tras el momento de la acción de gracias, se ha improvisado un austero almuerzo campestre, al que se han unido familias tradicionalistas veteranas de las Juventudes Tradicionalistas del Principado de Cataluña. 

Al levantamiento de este Monasterio contribuyó de un modo particular el requeté del Tercio de Montserrat don Ramón Brustenga y Espelta, tanto con su trabajo manual como con su patrocinio. A lo largo de los años, muchas de las monjas procedían de familias vinculadas a la Contrarrevolución.