dissabte, 2 de febrer de 2019

Luis Carlos Viada y Lluch (1863-1938), publicista carlista

Tal día como hoy, 2 de febrero del año 1938, moría el abnegado bibliófilo y publicista carlista catalán D. Luis Carlos Viada y Lluch, director de la revista católica La Hormiga de Oro que fundara el gran Luis María de Llauder. Detenido por las patrullas de control de los rojos, sus colaboradores y los obreros de la imprenta intercedieron en su favor y lograron que fuera puesto en libertad tras un duro forcejeo,​ pero falleció a los pocos días a causa de la paliza que le propinaron los milicianos. Los revolucionarios saquearon además su domicilio, destruyendo gran parte de su valiosa documentación, manuscritos originales y correspondencia.

En 1935 el bibliófilo Antonio Palau y Dulcet, gran amigo de Luis Carlos Viada, había recogido en su libro Memorias de un librero catalán: 1867-1935 una reseña biografica de este gran literato tradicionalista, tomada de un escrito del Rvdo. Jaime Barrera, que reproducimos a continuación:


Luis Carlos Viada Lluch leyendo una semblanza literaria de Jacinto Verdaguer
durante una fiesta dedicada a la memoria del gran poeta catalán. (La Hormiga de Oro, 27/2/1930)

El Reverendo Jaime Barrera dice de él :


Jovencito, pero sólidamente formado en el estudio de humanidades, Viada y Lluch fué excelente alumno del Colegio del Obispo, al cual venía incorporada la segunda enseñanza. Ese Colegio de Nobles o de Cordelles. se levantaba en la Rambla de los Estudios, junto a la Iglesia de Belén. Viada y Lluch habla visto y recorrido la Biblioteca Episcopal, sita en el primer piso de dicho Colegio, con sus dilatadas estanterías, barnizadas de azul obscuro y presididas por el busto de Gimbernat. También la Sala especial de Escritores Catalanes, con tanto amor enriquecida por Félix Amat y sus sobrinos Félix Torres Amat y el laborioso Ignacio Torres Amat.


Sigue diciendo que Viada y Lluch, buscando ambiente más propicio a sus vocaciones literarias, emigró a una ciudad ideal, que Saavedra Fajardo llama República Literaria:

Edificándose una casa de libros, que en ciertos casos, son materiales más duros que piedra viva. Dos gruesos y formidables muros forman el albergue y escondrijo de ese antiguo repúblico de las letras. Volúmenes de clásicos castellanos, ligados o alternando con los italianos... Otros de cosas o impresores de impresores de Barcelona, principalmente los productos salidos de las oficinas de Pedro y Pablo Malo y de Sebastián Cormellas.

Trazando un merecido elogio del amor del libro que mueve a Viada y Lluch, prosigue Mosén Barrera:


Durante sus descensos del Ensanche a la vieja ciudad, gusta de ver a los amigos y comprar libros. Con frecuencia deambula por las angostas calles del barrio del Call, en donde se complace en admirar los esgrafiados de la Casa Cormellas, la célebre oficina que tantos libros produjo entre 1592 a 1700. Y centenares de veces ha pasado por la antigua Riera del Pino para rememorar los fecundísimos bibliópolas, Pedro y Pablo Malo, los libros de los cuales, siempre interesantes, ostentan el pie de imprenta entre los años 1557 a 1592. 
Recogido en su ideal repúblico, Viada y Lluch reunía y daba a las cajas sus Ensayos poéticos, hacia 1882, al paso que nos traía de Italia numerosas versiones poéticas de una fidelidad sólo comparable al esposo cristiano. Y sin abandonar la lectura y consulta de sus queridos libros, sacaba a luz las ediciones de: "Pastores de Belén, prosa y versos divinos por Lope de Vega", Barcelona, 1905 ; "El libro de oro de la vida. Selección de pensamientos morales de los clásicos castellanos", Barcelona, 1906. Por medio de la Editorial Doménech: "Castillo interior, por Santa Teresa, con prólogo y variantes", y "La Galatea, por Cervantes". 
Tamaña tarea reclamaba momentos de distracción. Por esto el repúblico, con voz activa y pasiva de la idea bibliópolis, y con cien seudónimos desconcertantes, colaboraba con rimas inquietas o festivas, en aquellos semanarios que tan pintoresca hacen la hemeroteca catalana, L'Espurna, El Burinot, Lo Crit de la Patria,* L'Ingríngulis, Don Ramon, El Sarrianés, Lo Mestre Titas,* La Comarca Leal y otros. 
Con el poeta Verdaguer colabora en Lo Pensament Catalá,* y en La Creu del Montseny. Gratos recuerdos. Viada era el traductor castellano preferido por Verdaguer... Intervino asaz directamente en la impresión de algunas obras del gran poeta, Santa Eulalia y Montserrat, los autógrafos de los cuales conserva nuestro excelente amigo. Del propio Verdaguer aun podría publicar una obra inédita: Santa Maria del Socor.  
Colaborador de la edición políglota de Lo Gayter del Llobregat, se complace en trasladar versos de una a otra lengua. Para semejante tarea aporta una preparación admirable: sus grandes conocimientos lexicográficos del latín, italiano, castellano y catalán. La vulgarización de bellos libros fué continuada por él, preparando para la Editorial Ibérica, el Romancero del Cid, Entremeses, de Cervantes, y El Bandolero, de Tirso de Molina. 
Para la Casa Montaner y Simón, la más fuerte de las editoriales barcelonesas, ordenó, en 1915: Los Pecados Capitales, prosas clásicas y versiones de antiguos autores catalanes. En 1913 reproduce Los Lusiadas, versión castellana en verso por Luís Gómez de Tapia. En 1912 nos da una fiel y elegante versión castellana de Vita Nuova de Dante Aligheri (...) 
Al ser llamado a la Academia de Buenas Letras, Viada escogió un tema lexicográfico para su Discurso de recepción: De la limpieza, fijeza y esplendor de la lengua castellana en el Diccionario de la Real Academia Española, reforzando con esto, sus arraigadas aficiones al estudio critico del léxico, iniciadas en sus Observaciones y continuadas en el Apéndice II del Diccionario de Diccionarios, edición de Montaner.

El amigo Viada y Lluch, emplea actualmente sus actividades literarias, en La Hormiga de Oro, traduciendo, ordenando y glosando, textos dignos de ser publicados.


Memorias de un librero catalán: 1867-1935 (Antonio Palau y Dulcet, 1930), pp. 233-234.

*Hemos indicado los nombres correctos de estas publicaciones, que en el texto reproducido aparecían erróneamente con el artículo "El" en lugar del empleado en catalán de la época: "Lo".

dissabte, 8 de desembre de 2018

Cant a la Immaculada, patrona d'Espanya


Oh Verge immaculada,
per vostra Concepció,
d'Espanya Reina amada,
salvau vostra nació.

Concebuda sou, Maria,
es lo cantich celestial
que la terra al cel envia
com un himno triunfal;
Concebuda sou, Maria,
sens pecat original.

Vos, Maria, sou l'estrella
que guia Espanya al Nou Món,
la de l'alba hermosa y bella
de la gloria que se'ns pon.
Oh Maria, hermosa estrella,
resplendiu d'Espanya al front.

Quan sa Reina era Maria,
nostre regne era'l més gran,
sa bandera l'mon cobria
des d'América á Lepant.
Si a regnar torna Maria,
sas grandesas tornarán.

Vos d'Espanya sou la gloria,
Vos lo Sol del Principat;
nostra patria y nostra historia
Vos, oh Verge, 'ns ho heu donat:
tronos son de vostra gloria
Covadonga y Montserrat.

Patrimoni ets de Maria,
¡oh d'Espanya, hermós país!,
mes avui l'error hi nia
que't fará poble infelís.
¡Oh!, xafauli'l cap, Maria,
que es la serp del paradís.

Mn. Cinto Verdaguer (partitura)

dissabte, 10 de novembre de 2018

Así entró Carlos VII en España por primera vez, en 1869

Don Carlos (grabado de 1869)
Son curiosos y completan lo que manifestamos en el capítulo XLIV, pág. 510, los siguientes párrafos de una memoria inédita del marqués de Benaven. Después de ocuparse de la frustrada o simulada conspiración de Figueras y de Barcelona, que hacía inútil el viaje de D. Carlos a la frontera, cuya contrariedad sintió el señor, que deseaba pisar tierra española, y al ver que le disuadían de ello y le pintaban los peligros, dijo resueltamente:


«Quiero ir a España; os lo mando», dice:—En vista de tan firme resolución se constituyeron aquella noche en junta el general Tristany, el Dr. Vicente, Vallecerrato y Benaven; deliberaron a la vista del mapa, señalóse el punto, asumiendo juntos la responsabilidad de la empresa y derramar hasta la última gota desangre en defensa de S. M.  
Salió la comitiva real de la montaña Canigó y casa nombrada Lallan, donde estuvo parte de tres días, en cuya casa quiso el rey consignar un recuerdo antes de su salida, dejando oculto dentro de un libro que había sobre la mesa de su cuarto, su nombre, manifestando que en aquella fecha había pernoctado en aquel cuarto el rey de España.


Refiere la ida a los baños de Ameli, establecimiento de Monsieur Puyades, quedando en Lallan enfermo el Dr. Vicente, llegando indispuestos por el mucho calor Tristany y Vallecerrato, y mostrando D. Carlos su gran vigor y excelente naturaleza, pues ni se resintió de la jornada a pie, ni dejó de bañarse en el rio Tech; que se aprestó todo para ir al día siguiente a España, hacia donde marcharon en la mañana del 11 de julio de 1869, hospedándose en la pobre rectoría de Montalba, en cuyo pueblo oyeron misa por ser día festivo, y continúa:


Durante la misa no dejó la comitiva de llamar la atención de aquellos honrados labriegos; pero sobre todo, debió de ser grande la sorpresa del sacristán que, como de costumbre, pidió por las almas del purgatorio, al ver caer en el platillo una moneda de 20 francos que el señor había soltado, queriendo el sacristán devolvérsela por creer la había dado por un sueldo.  
El pobre cura al salir de la iglesia se desharía en obsequios que, por el tan elevado rasgo de caridad del rey, sospechaba el cura que debía ser alguna persona muy distinguida. Aprovechando esta ocasión pidióle el marqués un guía, invitándole a la romería; ofrecióse el rector a serlo; mostró el rey deseos de adquirir el gorro del sacristán que por ser domingo era nuevo, y le había chocado al señor, teniendo mayor empeño cuando supo que era un gorro catalán, a lo que se resistía el buen sacristán por costarle dos pesetas, mas al ver que se le daban dos duros, lo soltó con la mayor ligereza. 
Massanet de Cabrenys, primer pueblo español que visitó Don Carlos
Para demostrar el rey sus simpatías por los catalanes, se puso el gorro del sacristán, y con la faja de seda del marqués de Benaven que usa para sujetarse el pantalón y ceñirse el cuerpo, parecía el señor un voluntario catalán.   
La expedición emprendió, pues, su marcha a eso de las nueve, compuesta del rey, Tristany, Vallecerrato, Benaven, cura de Montalba y el mozo de Ameli con las caballerías, teniendo que andar casi siempre a pie por ser el terreno sumamente escabroso. 
Durante este camino, impresionado el rey preguntaba a cada momento si se llegaba a territorio español; cada minuto le parecía un siglo. Por fin llegó el instante deseado a las doce del día, y diciendo el cura, allí está España, señalando a unos 40 pasos, echó a correr el señor con la mayor velocidad, y todos tras él; y parándose de repente en su territorio, y desde donde se descubría un magnífico e impresionable panorama, tira al aire con toda su fuerza el gorro catalán para saludar a sus queridos catalanes, dando un grito aterrador de ¡viva España! sobre cuyo suelo se postró de rodillas besándolo como si lo hiciera con una reliquia la más sagrada. A su grito de ¡viva España! contestaron todos con el de ¡viva el rey D. Carlos VII! y aquí fue la escena conmovedora con el cura de Montalba, guía de la expedición, que apercibiéndose de que había tenido el honor de acompañar al rey de España D. Carlos VII, se postró de rodillas bañando con lágrimas de gozo las manos de S. M., del cual no sabia desasirse, y diciendo que Dios le había concedido la mayor dicha que podía esperar.
Desde este punto contemplaba el rey impresionado centenares de pueblos y caseríos españoles, teniendo a la vista el famoso castillo de Figueras y la muy liberal villa de Maconet (*), donde residía el famoso comandante Roge, caudillo republicano de toda aquella comarca, en la cual para mayor burla suya pudo el rey hacer su entrada. 
Allí comieron todos con la mayor alegría y tranquilidad bajo unas pequeñas encinas, donde por cierto debería levantarse un monumento conmemorativo en cuanto el rey esté en posesión de sus dominios. Concluida la comida, en la que hubo brindis, el rey saludó a su querida España, de la que con tanto sentimiento se despedía, disparando los seis tiros de su revolver, contestando con los suyos Tristany, Benaven y Vallecerrato. 
Levantóse acta de aquel suceso, firmándole sobre una roca que servia de mesa, y los nombramientos de comandante para D. Alfonso, que servia en Roma, de ayudantes de campo y de órdenes, para Tristany, Vallecerrato y Benaven, y de mariscal de campo para Plandolit. Antes de salir de España recogió el rey una porción de piedrecilas de mármol y plantas silvestres, en las que veía una preciosidad y un tesoro por ser de su querida España, y se llevó multitud de margaritas para la reina. Regresaron a los baños de Ameli, donde se despidió el buen cura de Montalba, a quien el rey dio mil francos para los pobres, y en Ameli, al pasar la comitiva cerca de un grupo de bañistas, fija uno de ellos, catalán, la vista en S. M., y aunque sólo conocía su retrato, se postró de rodillas, bañándole las manos en lágrimas. 
Por la noche regresó a París.

Historia contemporánea : anales desde 1843 hasta la conclusión de la actual guerra civil, vol. VI (Antonio Pirala, 1880)

* Debe referirse a la villa de Massanet de Cabrenys.
(La negrita es nuestra.)

divendres, 2 de novembre de 2018

Los Sindicatos Libres explicados por uno de sus fundadores, Feliciano Baratech, en 1968


DON FELICIANO BARATECH ALFARO

«Afiliados a los Sindicatos Libres se unieron al alzamiento barcelonés del 19 de julio.» 

La veu dels sindicats lliures no m'ha estat difícil d'escoltar-la.

L'il·lustre periodista don Feliciano Baratech Alfaro, subdirector del vespertí La Prensa, és la persona més indicada. Hi entro en contacte immediatament. Bon amic i excel·lent company, ens coneixem fa força anys. Don Feliciano demana, abans del que va a dir-me absolutament inèdit, que surti sense una sola modificació, ni tan sols la d'un simple punt o coma. I vol una còpia que li faré a mans prèviament. 


Feliciano Baratech Alfaro 
(Huesca, 29/10/1896—Barcelona, 12/04/1977)
Trabajó en la redacción de los periódicos carlistas 
El Correo Español y El Correo Catalán. Cofundador en
 1919 en Barcelona de los Sindicatos Libres, publicó, en 1927, 
Los Sindicatos Libres en España, su origen, su organización, su ideario
Fue asambleísta nacional con la Dictadura de Primo de Rivera. Durante 
la II República escribió para el diario barcelonés La Razón, que dirigía 
José Bruy dirigió en Huesca el periódico agrario La Tierra (1933-1936). 
Desde 1939 fue redactor en Barcelona de la Hoja del Lunes y de 
Solidaridad NacionalEn 1955 fue premiado con la Cruz de la Orden de Cisneros
Se casó con la hermana de Ramón Sales, Antonia Sales Amenós (1905-2000).

Contraria el senyor Baratech la lectura d'unes línies que llegeixo durant l'entrevista celebrada el 30 de juny de 1968. Pertanyen a un llibre de Maximiano García Venero. Copio: 


«En su expansión por España, el Sindicato Libre sólo consigue la adhesión de núcleos obreros de conducta sindical sospechosa. Se conoce pronto la ayuda que reciben de la Confederación Patronal y de las autoridades. La UGT rechaza su convivencia. Los Sindicatos Católicos, también. Hacia primeros del ano 1920 no logran, los Libres, fuerza suficiente para hacer sentir su presencia mediante unos grupos de choque parecidos a los del Sindicato Único.


» De fals i absolutament fals qualifica, don Feliciano, aquest text. I lamenta que hagi pogut sortir de la ploma d'un escriptor que ha estat molts anys company seu de Redacció i que és militant del Movimiento. Per altra banda, reconeix que els Lliures han tingut, sempre, «mala premsa». 

Don Feliciano, oriund d'Aragó, assambleista que fou de la Dictadura, es jubilà el 1972 als setanta-sis anys d'edat, després de 56 de brillant exercici de la professió, però decidit a proseguir les dues seccions d'Economia i Política Internacional que porta al seu diari. Direm, també, que començà el Periodisme l'any 1917 a El Correo Español de Madrid. Després de pasar pel Noticiero de Saragossa, ve a Barcelona a treballar a El Correo Catalán i, més tard, a La Razón. Juliol del 1936 el troba dirigint a Osca, la seva ciutat natal, La Tierra, que fou òrgan del «bloque de derechas».

Continuen les meves preguntes i, amb elles, la resposta que a totes i cada una d'elles em dicta don Feliciano, que jo recullo amb absoluta fidelitat. 


Feliciano Baratech en 1964,
galardonado con el premio periodístico
«España 64. Veinticinco años de paz»
« — Orígens? 

» — El Sindicato Único, que había conseguido mediante la coacción y el terror obligar a todos los obreros a ingresar en su organización, acordó en uno de sus congresos adherirse a la Confederación Mundial Comunista. Al definirse, la CNT, comunista, los afiliados pertenecientes a los veinte y pico de círculos obreros tradicionalistas radicados en Barcelona, se encontraron incómodos y decidieron recabar su libertad sindical. Celebran, al efecto, una reunión en el Ateneo Legitimista de la calle Laboria, detrás de la catedral, y se funda el Sindicato Libre Regional, con secretaría en todos los círculos tradicionalistas. Igualmente se nombró presidente a Ramón Sales Amenós, dependiente de comercio, natural de Ciutadilla (Lérida), de diecinueve años de edad, que trabajaba a la sazón en un despacho de tejidos de la calle de Urgel.

»Despechados, los Sindicatos Únicos trataron de eliminar mediante atentados a los Libres. Al resistir éstos tan intolerable coacción, se les adhirieron las sociedades de camareros, cocineros y otras, así como fuertes núcleos de diversas profesiones y oficios, con los cuales se fue desbordando el primitivo Sindicato Libre en otros tantos Sindicatos profesionales. Uno que alcanzó mucha resonancia fue el de Banca y Bolsa, el cual declaró la huelga de personal bancario en Barcelona, en apoyo de un acuerdo adoptado por el Comité Paritario del ramo estableciendo nuevos salarios. Entonces, este Sindicato Libre de Banca y Bolsa se extendió por toda España y, a la salida de un mitin celebrado en Valencia por esta organización, su presidente, Baltasar Domínguez, y el secretario, Francisco Cervera, fueron muertos a tiros por el Sindicato Único.

»Con posterioridad, se formó la Federación Nacional de Sindicatos Libres, en la que se integraron los Sindicatos Católicos Libres del Norte de España; los Sindicatos Católicos de Valencia; parte de los Sindicatos Católicos de Madrid y de Asturias. Igualmente las organizaciones agrarias católicas que dirigía don Maximiliano Arboleya.

» —Ideari?

» — El año 1923 aceptó el de la Democracia Cristiana que existía en Madrid, presidida por don Severino Aznar Embid, de la que formaban parte don Inocencio Giménez, don Salvador Minguijón, los RR. PP. José Gago, dominico, y Bruno Ibeas, agustino, entre otras personalidades.

» — Lluites? 

» — Puramente defensivas contra el terrorismo, ante la FAI. 

» — Arriben a tenir, realment, força els Lliures? 

» — Bastante fuerza. Focos principales en Navarra, Santander y las Provincias Vascongadas. También en Aragón. El Libre llegó a convocar dos congresos de carácter nacional: el primero en Barcelona, en 1925; el segundo en Madrid, el 1927.

» —Actitud observada en temps de la Dictadura?

» — Nuestro ideario fue, siempre, de plena colaboración con el poder constituido. Participamos, por ejemplo, en comités paritarios y comisiones arbitrales. Desarrollamos otras actividades.

» — Ve la República. Què passa?

» — Orden de exterminio contra nosotros. Los pistoleros cenetistas, guardia cívica de determinada autoridad, se dedican a la "caza" de los nuestros.

» — Arriben a desaparèixer els Lliures, aleshores?

» — No, totalmente. Ángel Sabador, que era secretario de nuestra Federación Regional, y que había sido encarcelado el 14 de abril, funda después la Federación Obrera Catalana, pero no tendrá arraigo. Tras los sucesos de octubre de 1934, Sales trata de reconstruir los Sindicatos reorganizando los cuadros directivos. Pero... los acontecimientos se precipitan con la ocupación del poder por el Frente Popular. Sales es detenido el 17 de julio, juntamente con Juan Segura Nieto, director del semanario anticomunista Frecuentes.

» — ¿Prenen part, els Sindicats Lliures, en l'aixecament barceloní del 19 de juliol?

» — Nuestros afiliados sí, ciertamente. Un grupo de trescientos se ofreció para unirse a las fuerzas del cuartel de Pedralbes. La mayor parte fueron detenidos en el canódromo, donde se concentraban. Otro grupo, unióse al Arma de Artillería, a las órdenes del capitán López Varela. Otro grupo todavía, salió de los cuarteles de San Andrés, llegando con las unidades sublevadas hasta la plaza de Cataluña y tomó parte muy activa en la lucha entablada en dicho sector.

» — Què s'ha fet, mentrestant, del "jefe"?

» — La FAI libera a todos los presos de la Celular. Con Segura Nieto, salió confundido entre la masa de excarcelados. Sales y Segura se apresuran a ocultarse en domicilios de confianza. Pero Ramón Sales, a quien se señalaba como ministro de Trabajo del futuro Gabinete nacional, es capturado por la CNT el 30 de octubre del año 36. Un militante del Libre, bárbaramente maltratado, revela su paradero.

» — Quan és occit?

» — Antes, sufrirá toda clase de vejámenes y torturas. Era tanto el odio cimentado contra él que, en vez del simple tiro en la nuca en los frecuentes "paseos" de aquel entonces, le reservaron la muerte más atroz. Ocurrió una madrugada del siguiente noviembre, en el chaflán de las calles Consejo de Ciento - Villarroel, ante el edificio de la "Soli". Encadenados sus pies y manos en cuatro camiones, emprendieron estos vehículos, simultáneamente, la marcha en dirección distinta. Sales murió descuartizado.»

Feliciano Baratech Alfaro morí a Barcelona el 13 d'abril de 1977.


Joan Sariol Badía, Petita història de la guerra civil: vinti-tres testimonis informen, pp. 71-75 (1977)

dimecres, 24 d’octubre de 2018

Manifiesto de Rafael Tristany a los catalanes (1873)

Tal día como hoy, 24 de octubre, en 1873, el general carlista Rafael Tristany firmaba en su cuartel general de Igualada un manifiesto españolista dirigido a los catalanes con la intención de atraerlos a la Causa de la Tradición y la Legitimidad, que controlaba en esas fechas buena parte de Cataluña, alzada en armas contra el gobierno revolucionario. La proclama fue publicada en EL ESTANDARTE CATÓLICO-MONÁRQUICO, periódico carlista de Cataluña que dirigía Juan Vidal de Llobatera. Debido a su gran interés, nos hemos tomado la molestia de transcribirlo para nuestros lectores y lo reproducimos a continuación.

Rafael Tristany (Ardévol, 1814 - Lourdes, 1899)

NOBLES Y LEALES HABITANTES DE CATALUÑA:

Al dirigirme en esta ocasion à vosotros, con motivo del mando interino del Ejército de este Principado que S. A. R. se ha dignado confiarme, durante su ausencia, no pretendo en manera alguna cohibir en lo mas mínímo vuestros naturales derechos ni vuestras justas aspiraciones, en cuanto sepais conduciros como buenos y honrados ciudadanos españoles, ni mucho menos intento imponeros mi voluntad, como os imponen la suya los populacheros filosofastros quebrantando sus propios principios, despues de haberlos infinitas veces preconizado y exaltado en la prensa y en la tribuna, en el club y en las plazas, para ahora burlarse sarcàsticamente de sus crédulos admiradores, hollando con cinismo las doctrinas y las leyes que cuando necesitaban de vosotros propalaron y os prometieron. Quiero tan solo preveniros contra las asechanzas de esos demócratas aduladores que han sacrificado siempre y sacrifican cada día mas sus utópicas teorías à su bienestar y comodidades particulares, mofándose à todas horas y en todos sus actos del sencillo pueblo, siempre dócil à sus mentidas y falaces promesas, que nunca han cumplido, ni jamas podràn cumplir.

Tiempo habeis tenido de sobra para comparar nuestra heróica, noble y leal conducta con la observada por las hordas del liberalismo, con el proceder de los obcecados por esa aberracion del entendimiento inspirada por el demonio del orgullo que fué su progenitor. Si los que profesais ideas distintas à las nuestras, no estais ciegos y no quereis à la pasion y al egoismo políticos sacrificar la verdad y el sentido comun, decid con la franqueza que os es característica; ¿merece nuestro intachable comportamiento los intencionados epítetos ni las malvadas calumnias que en mil reuniones y papeluchos os han hecho oir y leer para concitaros contra la Monarquía tradicional, la antipatía y el ódio? ¿Es semejante conducta tan siquiera propia de personas que estimen en algo su dignidad y reputacion?

Los principios que con orgullosa constancia defendemos, jamàs han sido pisoteados por nuestras invictas huestes, como lo han sido uno por uno todos los hipócritamente inventados, sostenidos y proclamados por la revolucion. Dejariamos de ser católicos-realistas si llegàsemos por un momento à imitar à nuestros enemigos: harto lo sabeis y lo saben también los corifeos del liberalismo.

Nuestra gran comunion nacional, eterno símbolo y personificacion perpétua del leal y verdadero pueblo español, es la única, que representa las venerandas tradiciones, las imperecederas glorias, el caràcter y el sentimiento que hicieron inmortal à nuestra queridísima España. Observad, si no, y meditad sobre los viles, infames y rastreros medios que buscan infatigables y emplean los revolucionarios todos para destruir una idea que vivirà en España, mientras el Catolicismo y la Monarquía existan en el mundo y corra sangre en nuestras venas.

Si el verdadero pueblo español no se sintetizara en los defensores de las instituciones, cuyo conjunto vulgar y malamente se califica de partido, no se cubrirían ciertos bandos como se cubren con el manto de la hipocresia, titulándose realistas y católicos por grados y segun la verguenza que ruboriza sus megillas, ó mejor dicho, segun su talento, astucia ó malicia para engañar al pueblo, logrando a mansalva sus mas depravados intentos y cometiendo impunemente los mas horrendos crímenes. Esos hombres perniciosos y funestos, cien veces traidores y cien veces perjuros, son los que desde 1812 estàn consumando el triple parricidio de lesa-Religion, lesa-Patria y lesa-Majestad, invocando unas veces el ausilio del pueblo, otras el amparo de la corona y otras el socorro de la tiara, segun sus necesidades de momento, para despues de haber hecho su negocio, reirse de España, del Rey y de la Santa Sede. Esos son los villanos, eternos enemigos de nuestra patria, que, llamàndose liberales, quieren pasar por españoles, sin serlo, y por católico-monàrquicos, siendo así que no tienen ni fé, ni patriotismo, ni conciencia. Recuerda, pueblo catalan, recuerda que lo que no pudo alcanzar en España toda la ambicion y las bayonetas todas de Napoleon I, lo realizaron la hipocresía, la traicion, y la perfidia de esos miserables que, vendiéndose al extrangero, profanaron sacrílegos tu puro suelo, rasgando tus leyes, ridiculizando tus tradiciones y humillando tu grandeza para traerte una constitucion impia y estúpida tras de un extrangero rey beodo; en pos de este una reina niña, à quien despues han vendido, insultado ó abandonado y luego otro rey extrangero é imbécil, á quien han ridiculizado, y por último una tirànica y despótica dictadura que con el disfraz de república quieren les sirva de eslabon para coronar à un niño sin fuerzas, talento ni principios, que acepte y sancione las leyes extrangeras que hasta hoy han prodigado, a ellos comodidades y bienestar material, y à ti llanto, luto, miseria, deshonra y ruinas. Esos son los hombres que, invocando siempre la santa palabra libertad para seducirte, viven con tu trabajo, quitan el pan à tus mugeres y à tus hijos y han derramado mil veces inútil y bàrbaramente tu sangre, cada vez que les exigiste lo que te prometieron. Esos son los hombres, en fin, que estan también hoy al lado de tu tirano Castelar, que le aconsejan y te señalan con el dedo como su víctima espiatoria, llamàndote en su ayuda y en contra nuestra, ó mejor, en contra, de tus intereses, para comerciar una vez mas con tu sangre y engordarse, como las morenas de los antiguos estanques romanos, con los restos del esclavo pueblo español. Pero, ¡vive Dios! que haremos con los que à tanto se atreven un terrible y ejemplar escarmiento.

Se me han agolpado estas consideraciones al contemplar la indiferencia y menosprecio con que se miran las mas altas y sagradas cuestiones políticas y sociales, consintiendo impasible el pueblo español que al frente de esta mal llamada república figure y conduzca el timon del Estado el hombre mas insignificante, mas perturbador, populachero é inconsecuente, que pisa sus mismos principios y rompe sus mismas leves, sin dar razon de su mudanza ni de su conducta; el hombre que, estudiando y diciendo algunas frases de electo, aspiraba desde la oposicion al aplauso de las mugeres y de los hombres vulgares, introduciendo en las entrañas de la sociedad el veneno que él ahora no quiere probar; el demócrata que escribía sus discursos en gabinete aristocràtico y los pronunciaba con el guante blanco en una mano y el pañuelo de fina batista en la otra; el célebre Castelar, que sería por si solo capaz de desacreditar la forma republicana, si de descrédito fuese susceptible esa planta exótica en nuestra monàrquica Nacion.

CATALANES:

Nadie como el actual Dictador supo pintar las làgrimas de la madre, las angustias del padre, la aflixion de las hermanas, la desesperacion de las prometidas esposas, el quebranto de las familias, el abandono de los campos, la paralizacion de la industria, la muerte del comercio, el detrimento de las ciencias, cuando el jóven desventurado, víctima del azar, se despedía, tal vez para siempre, de sus mas predilectos objetos y de sus prendas mas queridas para ir à tejer la indigna corona de un déspota y desapiadado tirano: y sin embargo, ningun poder exigió de España una leva de OCHENTA MIL HOMBRES. Nadie como Castelar ha lamentado la inmoralidad de los cuarteles, la dura esclavitud del soldado, menos llevadera que la que sufren los negros en América; la pena de muerte; la mordaza de la imprenta etc. etc., y no obstante, el improvisado autócrata hace arrancar de sus casas y arrebatar á sus familias los mozos violentamente, hace fusilar traidora, vil y cobardemente à soldados españoles por haber puesto en práctica las teorías que él les enseñó y tanto les aconsejó; encadena, la prensa española de Una manera á que ningun gobierno de los que él llamaba reaccionarios se habia atrevido, y esto lo hace después de haberse encumbrado por medio de la imprenta à la fortuna y à la posicion que ocupa.

¿Y qué diremos de los medios à que el actual presidente de la república apela para recoger los mozos hasta completar los OCHENTA MIL HOMBRES que se propuso? Harto lo sabeis; no pudiendo llevarse otros, echa mano de los mozos inútiles, de los hijos de viudas pobres y padres sexagenarios, y si aquellós se ocultan para no servir á un gobierno que tantas veces habia proclamado la abolicion de las quintas, se venga inhumanamente de sus familias, reduciendo á prision á sus individuos ó embargándoles bienes por la exorbitante suma de MIL DUROS. No tiene bastante con esto todavía; trata ya de llamar á las armas otra reserva hasta formar un ejército de CIENTO CINCUENTA MIL HOMBRES y de armar forzadamente ademàs á todos los ciudadanos de DIEZ Y OCHO À CINCUENTA años. Esta es la libertad que tanto predicaba Castelar; ese es el ejército de voluntarios con que contaban los republicanos para sostener y defender el prestigio y la popularidad de un desdichado sistema, y con el cual, ¡Cobardes! pretendian insensatos acabar en tres dias con el ejército realista, que muy en breve dará al traste con todos los republicanos habidos y por haber.

Aun cuando el liberalismo no estuviera condenado à muerte y no luchara ya con los últimos estertores de su infernal agonía, el ejército que trata de organizar el llamado gobierno de la república, compuesto de soldados forzados de una parte y por otra de militares indignos y sin honor y hordas de barateros y asesinos, espuma de la sociedad; sería la mas evidente señal no ya de decadencia, sino de descomposicion de todas esas ridículas paródias de gobierno que llevan siempre consigo la mas monstruosa anarquia.

Levántase por otra parte la nueva sociedad española, que, llena de vida, se presenta imponente, siendo ya del todo imposible contrarestar el empuje de sus bravos soldados voluntarios que en número de mas de SETENTA MIL van al combate y á la victoria, guiados tan solo por su abnegacion y patriotismo sin igual, henchidos por el noble sentimiento de salvar á su patria del cataclismo que la amenaza. ¡Solo la gran comunion verdaderamente española era capaz de emprender tamaña empresa! Y, no lo dudeis, catalanes, Dios salvarà la España y pronto se veran coronados de gloria, nuestros heroicos esfuerzos.

Hoy los campos estan ya deslindados; por un lado los realistas que con desinterés y virtud defienden los sacrosantos principios simbolizados en la inmaculada bandera de DIOS, PATRIA Y REY; por otro los hijos espúreos de esta desventurada Nacion, que en su breve tiempo de existencia han roto y pisoteado todos los principios que constituían su credo político, destrozándose siempre entre sí para devorar los restos del exausto Erario. Elegid, pues, porque entre las dos soluciones no hay término medio. O las armonías de la benéfica Monarquia católica, ó los horrores del socialismo y la internacional.

Ha llegado para España la hora suprema en que todos los ciudadanos deben ser soldados; yo no quiero ni puedo atraerlos con violencia, pero tampoco consentiré que en las provincias de mi mando sean sacados de sus casas por la fuerza enemiga los que no tengan voluntad de alistarse en ella. Todos los que sintais el ardor de la fé, de la abnegacion y de la constancia y no querais ir à engrosar el bando de los enemigos de nuestra patria, venid à mi, que os protegeré y conduciré à un triunfo cercano, seguro y definitivo. Antes que someteros à la dura coyunda de un gobierno anti-español, sed voluntarios realistas, que, despues de la recompensa que como à soldados se os haya dado, sentireis la satisfaccion que embarga al hombre bueno, mereciendo bien de DIOS de la PATRIA y del REY. ¡A las armas! Catalanes, si no queréis ser tratados como esclavos.

¡A las armas! Catalanes, si no quereis ser tratados como esclavos. ¡A las armas! todos los que sintais inflamado vuestro pecho con la santa llama de puro españolismo. ¡A las armas! si no deseais seguir siendo viles instrumentos de cuatro farsantes y especuladores cuyo comercio es vuestra sangre!

Ya veis lo que puede esperarse y à donde puede conduciros el malhadado gobierno de la república, compuesto de sempiternos perturbadores, conspiradores, traidores y perjuros.

Y vosotros, republicanos de buena fé, (si es que hay alguno) mirad qué es lo que se ha hecho de la tan cacareada FEDERAL, de aquellos derechos naturales, ilegislables, inalienables, inprescriptibles, anteriores y posteriores, inherentes, inmanentes y permanentes y demàs gerga Salmeroniana con que os calentaban la cabeza, seducían vuestro corazon y esplotaban vuestra ignorancia, y como se protan aquellos republicanos de antaño que querían ahogar en libertad al pueblo español. Acordaos de sus promesas, ved lo que os han dado y adonde llegaron las cosas; decidíos..... Al vado ó à la puente; ó la Monarquía paternal de D. Càrlos VII, ó la tiranía de la Dictadura; ó la verdadera libertad, ó el servilismo de la esclavitud.

CATALANES:

¡Viva la Religion!

¡Viva la España Monàrquico-tradicional!

¡Viva Carlos VII, Rey de España!

¡Vivan los Fueros y Franquicias de Cataluña!

¡Muerte al liberalismo en todas sus formas!

Cuartel General de Igualada 24 octubre de 1873.

Vuestro General en Gefe interino,

       Rafael Tristany.


EL ESTANDARTE CATÓLICO-MONÁRQUICO (1 diciembre 1873)